Publicado: 28.08.2014 13:46 |Actualizado: 28.08.2014 13:46

La NASA retrasa a 2018 su cohete que podría llevar al hombre a Marte

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El nuevo cohete de carga pesada de la NASA, diseñado para llevar a astronautas a la luna, asteroides y eventualmente a Marte, probablemente no realice su primer vuelo de prueba hasta noviembre de 2018, casi un año después de las anteriores estimaciones, dijeron responsables de la agencia el miércoles. La NASA está segura al 70 por ciento de cumplir con la fecha de noviembre de 2018, dados los obstáculos tecnológicos, financieros y de gestión que afronta el sistema de lanzamiento espacial en su desarrollo, dijeron los administradores sociados de la NASA Robert Lightfoot y Bill Gerstenmaier a periodistas en una conferencia telefónica.

La agencia espacial estadounidense calcula que podría invertir casi 12.000 millones de dólares en el desarrollo de la primera de tres variaciones del cohete y sistemas terrestres asociados para el primer vuelo de prueba, y miles de millones más en la construcción y vuelo de la nueva generación de cohetes de carga pesada, según un informe de la Oficina de Contabilidad General (GAO) de julio de 2014. Aunque el cohete podría estar listo para un vuelo de prueba en diciembre de 2017, como estaba planeado, la nueva valoración refleja que las posibilidades de ello eran "significativamente menores" al 70 por ciento de seguridad que requieren los nuevos proyectos de la NASA, dijo Gerstenmaier.

"Queremos comprometernos a esta fecha (noviembre de 2018) y demostrar que podemos cumplirla", añadió Lightfoot. El programa asume el presupuesto fijo de 1.300 millones de dólares para el cohete SLS y otros 1.500 millones de dólares para la cápsula Orion para la tripulación y los sistemas terrestres asociados en el Centro Espacial Kennedy en Florida. El informe de la GAO dice que el cohete SLS de la NASA está cerca de 400 millones de dólares por debajo del objetivo de diciembre de 2017. El cohete es una versión modificada del cohete de carga pesada desarrolado en la anterior iniciativa de exploración de la NASA conocida como Constellation.

La agencia espacial estadounidense gastó cerca de 9.000 millones de dólares en Constellation, que incluía la cápsula Orion, de 2005 a 2010, antes de que el presidente Barack Obama cancelase el programa. El objetivo era volver a poner un hombre en la superficie lunar para 2020. En su lugar, la Casa Blanca y el Congreso aprobaron un camino flexible para llegar a Marte, incluyendo una visita a un asteroide que será recolocado en la óbita lunar. La NASA no habló sobre si el retraso de 11 meses del vuelo de prueba, que consistirá en un viaje no tripulado alrededor de la luna, afectará a la segunda misión, prevista para 2021, con una tripulación de dos hombres. "Nuestra nación se ha embarcado un programa de exploración espacial muy ambicioso y le debemos a los estadounidenses que pagan impuestos de tener ese derecho", dijo Lightfoot.