Publicado: 18.04.2014 08:00 |Actualizado: 18.04.2014 08:00

Ni smartphones ni tabletas, la estrella ahora es el 'reloj inteligente'

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Pulseras, brazaletes, anillos y otros objetos con conexión a internet insertados en prendas de vestir proliferan en un mercado de tecnología "ponible", en donde "la estrella" a corto plazo parece que será el reloj "inteligente" frente a otros accesorios móviles más mediáticos, según expertos. Grandes fabricantes tecnológicos tienen previsto sacar al mercado en las próximas semanas unos relojes "inteligentes" con sistema operativo de Google (Android Wear), muy similar al de los teléfonos móviles; previsiblemente eso disparará la creación de aplicaciones para estos dispositivos, porque se agilizará enormemente el desarrollo de nuevas funcionalidades.

Hasta el momento los entornos de creación de aplicaciones para relojes "inteligentes", unos dispositivos diseñados para funcionar a modo de extensión de los teléfonos móviles, con funcionalidades añadidas como la de facilitar la visualización de mensajes y medir contantes biológicas del usuario, son aún muy cerrados sin un estándar de mercado, advierten los expertos. Sin embargo, la inminente llegada al mercado del sistema operativo Android Wear popularizará la venta de estos relojes.

De hecho, todo apunta a que será la tecnología "estrella" las próximas navidades, es decir, el producto tecnológico más vendido en los comercios, ha dicho a Efefuturo Frédéric Alluin, director de desarrollo de negocio de Intelygenz, una empresa española de software que trabaja con grandes empresas y bancos en migración de datos a la "nube", y además desarrolla aplicaciones para tecnologías "ponibles". Por su parte, Tej Rekhi, director mundial de innovación de la multinacional Sizmek, líder en publicidad digital, ha coincidido en que todo apunta a que, a corto plazo, en un horizonte de unos dos años, el reloj "inteligente" será el de mayor demanda dentro del mundo de la tecnología "ponible", porque es útil y cómodo de llevar y manejar.

Los teléfonos móviles pueden dejarse olvidados en cualquier parte y además resultan más indiscretos, por ejemplo, en reuniones o incómodos de llevar cuando se practica deporte, por lo que parece interesante que se compatibilice el uso de relojes con aquellos. Otros dispositivos como las gafas interactivas de Google, más caras, y con unas particularidades de uso muy peculiares, parece que no tendrán tanta demanda, al menos a corto plazo, según los expertos, y habrá que esperar a ver cómo evolucionan en años siguientes.

Según los expertos consultados por Efe, uno de los factores que podría ralentizar su popularización una vez comercializadas tiene que ver con el cambio drástico que implican a la hora de mirar la pantalla: exigen mover ligeramente los ojos hacia arriba con una posición poco habitual. Precisamente este martes, y sólo durante la jornada de hoy, se han puesto a la venta al público en EEUU estas gafas; el objetivo de Google, conocer opiniones de usuarios para mejorarlas, antes de sacarlas al mercado.

En cuanto a los brazaletes y pulseras "inteligentes" su futuro parece poco prometedor y finalmente podrían ser canibalizados por los relojes, porque también controlan parámetros biológicos y además añaden otras funciones, como una cómoda visualización de mensajes en la pantalla. En el ámbito empresarial, la proliferación de todos estos dispositivos "ponibles" en el mercado abre grandes posibilidades de negocio; por ejemplo en publicidad, los profesionales trabajan ya en cómo sacar el máximo rendimiento a todas estas nuevas pantallas que están cambiando radicalmente la forma en la que tradicionalmente se ha accedido a la información.

Esta revolución tecnológica está permitiendo que los anuncios sean mucho más personalizados, en función de los hábitos y preferencias del usuario, y dirigidos directamente a su dispositivo móvil, con ofertas en tiempo real, recibidas justo cuando el posible comprador pasa ante las puertas del comercio.