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Nokia entona un "mea culpa" insatisfecho

El gigante finlandés de móviles es consciente que necesita reaccionar con mayor celeridad en el mercado de móviles de gama alta

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La llegada de nuevos sistema operativos en el terreno de la telefonía móvil y la entrada de potentes productos con pantalla táctiles, como los iPhone de Apple o los móviles con Android, de HTC o Samsung, han obligado a Nokia a dar un paso atrás, para recargar fuerzas y reaccionar a este cambio en el mercado.

La compañía ha pasado un largo tiempo en que sus smartphones no han conseguido el reconocimiento público al que estaban acostumbrados. Así, paralelamente al lanzamiento de nuevos terminales de cara a la campaña de Navidad, la llegada del esperadísimo N8 y la incorporación de nuevas gamas de terminales, como ‘touch and type', que combinan teclados y pantallas táctiles, el fabricante finlandés, que aún tiene el mayor trozo de la tarta del mercado de telefonía móvil, ha visto la necesidad de hacer públicos algunos datos que apuntan a que su estrategia de producto es fuerte y continúa dando sus frutos, pese a que los consumidores puedan no tener esa percepción.

Hace tiempo que Nokia ya no es solo un fabricante de terminales y ahora también es responsable de proveer de contenidos y aplicaciones a todos sus móviles con Symbian. En este terreno de las aplicaciones para móviles ha tenido que plantar cara a la tienda iTunes de Apple o al Android Market desplegado por Google. Y de momento, pese a ser un nuevo territorio, sus cifras apuntan a un importante despliegue de aplicaciones, pese a no ser popularmente reconocido.

Nokia avanza con el lastre de ser el gigante en cabeza, pero de lentos reflejos

Pero, en este momento, a Nokia no solo le vale con continuar siendo el fabricante que más teléfonos móviles vende en el mundo, sino que también necesita que eso sea algo que se sepa y se note. Y, últimamente, no se nota. La compañía avanza precisamente con ese lastre, el de ser un gigante de lentos reflejos. Lo que todo el mundo espera de Nokia es que siga ofreciendo un gigantesco catálogo de terminales en todos los segmentos y, además, tiene que seguir presentando productos que buscan conseguir la popularidad que han conseguido otros móviles, seguir desplegando rápidamente una voluminosa plataforma de aplicaciones para sus móviles y continuar innovando en su sistema operativo Symbian, un terreno en donde depende, como sus competidores, de la comunidad de programadores y desarrolladores.

Nokia simplemente no puede operar con la misma efectividad en aquellos campos en el que los competidores sólo despliegan unos pocos terminales. La finlandesa tiene que continuar moviendo una veintena de terminales cada pocos meses y la compañía no oculta que le hace falta un móvil que sea tan conocido y valorado como iPhone o los Android de HTC y Samsung. Además, es consciente de que su tienda Ovi tiene que alcanzar la popularidad conseguida por iTunes, por ejemplo. 'Las aplicaciones disponibles para un terminal son fundamentales para el usuario a la hora de tomar una decisión de compra', aseguran desde la compañía.

Para ello, la apuesta por mejorar Symbian es la piedra angular de su nueva gama de productos. Un sistema que les permite desarrollar desde sencillos y económicos terminales, hasta avanzadas joyas tecnológicas, como lo es su último N8, un terminal que supera en muchas de sus características a otros dispositivos muchos más conocidos y valorados. 'Actualmente hay una base instalada de 150 millones de dispositivos Symbian y otros 200 millones de S40, la gama básica de sus sistema', detallan fuentes de la compañía. Esto supone una base de usuarios potenciales enorme, mucho mayor que la que ostentan las plataformas con las que compite. 'Todos los usuarios de Ovi descargan 30 aplicaciones cada segundo', aseguran.

Para las gamas superiores y los teléfonos que requieren un sistema más complejo, Nokia también está centrada en desarrollar sus plataformas Maemo (basada en Linux) y MeeGo (en colaboración con Intel). Precisametne, para dar los próximos pasos en un mercado que cambia cada semana, Nokia se ha aliado recientemente con Intel, Microsoft o Yahoo. Acuerdos que no dicen nada a los consumidores, pero que suponen una garantía de una apuesta tecnológica seria y equilibrada. Además, la próxima hornada de terminales incorpora una gama de productos en todos los segmentos, que combinan las tecnologías recientes, con un inteligente equilibrio en los diseños y precios.

De Nokia veremos en noviembre el avanzado N8; un smartphone multitarea con una amplia pantalla táctil (3,5'), una de las mejores cámaras digitales integradas (12MP), tecnología USB ‘on-the-go', que permite conectar una memoria USB al terminal mediante un adaptador para el intercambio de archivos y una salida de vídeo HDMI, además de sonido Dolby. Esos son los extras que se añaden a otras características que ya son más comunes en los teléfonos móviles avanzados, como la incorporación de un GPS, el acceso directo a redes sociales y un sensor de movimientos.

También estará lista para navidad una pareja de terminales que supone una curiosa pero necesaria apuesta en la gama media, para aquellos usuarios a los que la tecnología de pantalla táctil no acaba de convencer para la redacción de mensajes, pero sí quieren aprovecharla para el manejo de menús o aplicaciones multimedia. Los primeros móviles de esta gama ‘touch and type' serán el X3 y el C3, que se venderán a precios económicos.

'Estamos contentos pero no satisfechos, porque no hemos sabido vendernos', han asegurado hoy los responsables de Nokia en España, en un evento celebrado en Madrid. Una afirmación valiente que deja entrever que el fabricante finlandés no piensa tirar la toalla.