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"En nombre de la reina y la ley, vamos a disolver esta manifestación"

Miles de activistas marcharon hacia la sede de la cumbre para entrar en el recinto en medio de un fuerte acoso policial

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La Policía danesa blindó hoy el Bella Center de Copenhague para evitar que varias organizaciones anticapitalistas entraran en el recinto para reventar la cumbre del clima y celebrar en su sede una 'asamblea popular', como habían anunciado durante la semana.

Unos 2.000 activistas marcharon de forma pacífica a partir de las ocho de la mañana por las calles de la capital danesa, al grito de '¡Reclama el poder!'. Durante tres horas y media, la manifestación transcurrió sin apenas incidentes, salvo algunas detenciones exprés practicadas por la Policía.

Sin embargo, a las 11:30, a las puertas del Bella Center, las fuerzas de seguridad anunciaron por megafonía que la concentración no estaba autorizada. 'En nombre de la reina y la ley, esta manifestación no es legal, vamos a disolverla por la fuerza', repitieron desde los furgones policiales en varias ocasiones.

La batalla posterior, en la que los agentes antidisturbios utilizaron aerosoles de pimienta y aporrearon a los manifestantes, se saldó con 256 detenidos, según fuentes policiales. Para los organizadores, la marcha era 'totalmente legal'.

Con el Bella Center convertido en un búnker, los activistas improvisaron una asamblea en las puertas del recinto. Para frenar el avance de la Policía, los anticapitalistas montaron una barricada con bicicletas y formaron una cadena humana, que fue disuelta con violencia por los agentes.

'Un policía me dio una patada en la pierna y he estado cojo un par de horas', cuenta Héctor de Prado, portavoz de Amigos de la Tierra. 'Los manifestantes no han empleado la violencia, han sido los policías', critica. En la marcha participaron organizaciones campesinas, como el Grupo de Reflexión Rural, de Argentina.

'Esta es una cumbre de econegocios y funcionarios, pero hay otra realidad, la de los pueblos, y eso es lo que queríamos manifestar', opina su portavoz, Jorge Eduardo Rulli.