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La nueva alcaldesa de Madrid deja una boina de aire ilegal

La contaminación repuntó en 2011 con Ana Botella como responsable de Medio Ambiente

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Los casi 3,3 millones de madrileños respiran un aire ilegal. Los datos oficiales de 2011 reflejan un incumplimiento generalizado de los límites legales de varios contaminantes marcados por la UE y de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según constata un informe de Ecologistas en Acción presentado ayer.

'Resulta difícil creer que hayamos conseguido mejorar la calidad del aire que respiramos y, sin embargo, así ha sido', aseguró Ana Botella en su último pleno municipal como concejala de Medio Ambiente, el 22 de diciembre, antes de heredar la alcaldía de Madrid sin pasar por las urnas. Las cifras no dicen exactamente lo mismo. 'A pesar de la tendencia a la baja del tráfico en los últimos años, motivada por la crisis económica, se observa un repunte en la contaminación atmosférica' respecto a 2010, denuncia el informe. El caso más clamoroso es el del dióxido de nitrógeno (NO2), que se origina a partir de las emisiones de los motores de combustión, sobre todo los diésel, y provoca enfermedades respiratorias crónicas, además de afectar a niños y adultos asmáticos.

La capital lleva más de un año sin un plan de calidad del aire en vigor

Durante 2011, 19 de las 24 estaciones de medición de la contaminación atmosférica de Madrid superaron el valor límite anual de NO2 permitido por la legislación europea, 40 microgramos por metro cúbico de aire. La UE acepta que una estación registre cada año hasta 18 picos horarios de más de 200 microgramos. En una de estas estaciones, situada en la plaza Fernández Ladreda, en el sur de Madrid, el NO2 rebasó en 103 ocasiones ese valor, seis veces más de lo permitido. Ecologistas en Acción cita en su informe estudios científicos que estiman más de 2.000 muertes prematuras al año en Madrid por la contaminación atmosférica.

'Es indignante que en Madrid no tengamos derecho a respirar aire limpio', lamenta Francisco Segura, portavoz de la ONG. La 'responsable directa', asegura, es Ana Botella, la ya exconcejala de Medio Ambiente, que 'se ha limitado a negar la evidencia y a no tomar medidas'. En julio, la esposa del expresidente José María Aznar, en plena polémica por el gorro negro que cubría la capital, declaró a la oposición: 'Yo no veo la boina esa de la que ustedes hablan'. El hoy secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, fue viceconsejero de Medio Ambiente en la Comunidad de Madrid hasta hace unos días y también recibió reprimendas por la contaminación.

Madrid lleva más de un año sin un plan de calidad del aire en vigor. La Fiscalía de Medio Ambiente, coordinada por Antonio Vercher, ya cargó en enero de 2011 contra el Ayuntamiento por disfrazar la realidad cambiando las estaciones desde vías principales como la Castellana y Atocha a zonas verdes. 'Ni siquiera la reubicación de algunas estaciones de medición ha servido para maquillar un resultado que a todas luces cabe calificar de grave', criticó Vercher. Botella tiene la intención de solicitar a la UE una prórroga de cinco años para cumplir la legislación, como permite la última directiva europea, de 2008.

'Es indignante que no podamos respirar aire limpio', critica la ONG Ecologistas

Además de la contaminación por NO2, son también preocupantes los niveles detectados de ozono troposférico (O3), que se forma en la atmósfera a partir de otros contaminantes. Durante 2011, cinco de las 14 estaciones que miden O3 registraron más de 25 superaciones del límite legal. Este contaminante afecta más a personas con alergias o asma.

Ninguna de las estaciones ha detectado violaciones de los límites legales de PM10, partículas en suspensión formadas por la combustión de carburantes fósiles en los motores de los automóviles. Sin embargo, 11 de las 12 estaciones que miden PM10 sí superaron los valores anuales recomendados por la OMS, más exigentes. La situación con las PM2.5, partículas más peligrosas por su capacidad para adentrarse más en los pulmones, es similar.