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Un nuevo planeta para los Skywalker

El telescopio espacial 'Kepler' detecta el primer mundo con dos soles, como el Tatooine de 'La guerra de las galaxias'

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Un equipo de astrónomos presentó este jueves el descubrimiento del primer planeta con dos soles. Por ahora, es lo más parecido al planeta de ficción Tatooine, retratado en La guerra de las galaxias. 'Es el primer ejemplo que tenemos de un planeta como Tatooine', dijo Nick Gautier, responsable científico del telescopio espacial Kepler de la NASA con el que se ha hecho el descubrimiento.

Aquel planeta de mentira, ambientado en Túnez, era un desierto en el que Luke Skywalker, sin nave ni batallas que librar, se aburría de muerte. Había dos soles a punto de ponerse en el horizonte y, al menos, se podía respirar e incluso pasear en mangas de camisa.

Del nuevo Tatooine, que en realidad se llama Kepler-16bpuesto que ya hay un exoplaneta real que lleva el nombre de ficción, no puede decirse tanto. Según un estudio publicado en Science, se trata de un planeta gaseoso del tamaño de Saturno (como nueve tierras) que, a pesar de tener dos soles, marcaría en el termómetro una temperatura de 'unos 80º bajo cero', explica Ignasi Ribas, experto en exoplanetas del CSIC.

'Es un descubrimiento muy importante porque este tipo de planetas se buscaba desde los años ochenta, pero no se había observado de forma directa hasta ahora', señala.

Es del tamaño de Saturno y la temperatura ronda los 80º bajo cero

El nuevo planeta, a unos 200 años luz, puede ofrecer vistas tan espectaculares como Tatooine. 'Cada amanecer en el horizonte será diferente', explica la astrofísica del CSIC Mercedes López-Morales desde Wyoming (EEUU), donde este jueves se presentó el hallazgo dentro de la conferencia Sistemas Solares Extremos II. 'En los días que coincidan con eclipses de las dos estrellas, se verá sólo un sol; pero en los días que no coincidan con eclipses, aparecerán dos', comenta.

Hasta la fecha, el Kepler ha detectado más de 2.165 parejas de estrellas binarias, es decir, que giran una en torno a la otra, eclipsándose de cuando en cuando. Entre todas ellas, el equipo de Laurance Doyle, astrónomo del Instituto SETI, en California, eligió una pareja de astros menores que el Sol en la que algo muy extraño estaba pasando.

Los astrónomos llevaban décadas buscando un objeto así

Primero, el equipo observó dos eclipses en el sistema Kepler-16, compuesto por dos astros con un 60% y un 20% del tamaño del Sol. Se detectaba una caída de luz cuando el más grande tapaba al más pequeño y cuando el pequeño pasaba delante del mayor. Pero había además otras dos caídas de luz que se repetían en el tiempo con exacta cadencia y con la misma intensidad, lo que convenció al equipo de que se debían a un tercer cuerpo. Estaban ante las primeras observaciones directas de un planeta que gira en torno a dos soles. Su estudio especifica que la órbita de Kepler-16b rodea ambas estrellas, que permanecen en el centro del sistema, a más de 75 millones de kilómetros.

'Es la primera evidencia clara de que efectivamente hay un planeta', opina López-Morales, que pudo ser su descubridora. Su equipo también estudia estrellas binarias y analizó los datos del Kepler 16 sin reparar en el tercer y cuarto eclipses.

'La señal de los tránsitos del planeta es al menos un factor de 10 o 20 veces más pequeña que las de los eclipses de las estrellas y, literalmente, se nos pasó por alto', reconoce.