Público
Público

Los océanos de una luna de Saturno son de agua salada

El hallazgo refuerza las opciones del satélite Encélado de albergar vida bajo su superficie

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los mares subterráneos que fluyen bajo la luna Encélado, una de las 19 que se le conocen a Saturno, son de agua salada. La misión Cassini acaba de proporcionar evidencias de que el hielo y vapor de agua que lanzan los géiseres de este satélite están salados, lo que refuerza su candidatura a albergar vida bajo su superficie. Así lo muestran los datos aportados por el analizador de polvo cósmico de la sonda Cassini, lanzada en 1997, que recogió muestras de hielo salado en tres pasadas a través de las columnas de agua realizadas entre 2008 y 2009.

'Este hallazgo es una nueva evidencia crucial que muestra que las condiciones ambientales para la aparición de vida pueden darse en cuerpos helados que orbitan en torno a planetas gaseosos gigantes', explica en un comunicado el investigador de la ESA para la Cassini Nicolas Altobelli, en referencia a Encélado y Saturno. Según el trabajo que publican en Nature investigadores de las universidades de Heidelberg(Alemania) y de Boulder (EEUU), esta luna expulsa partículas de hielo salado a 17 kilómetros por segundo. El análisis muestra, además, que buena parte de la composición del anillo E, uno de los muchos que circundan a Saturno, nace de las emisiones de este satélite.

Las partículas que nutren el anillo E (en la misma elipse que la órbita de Encélado) son bajas en sal y provienen de estos océanos subterráneos, disparadas con mucha más fuerza que las partículas más saladas. El agua sale despedida desde las rayas de tigre que luce Encélado en su hemisferio sur, cuatro surcos paralelos de unos 130 kilómetros de longitud bajo los que yace el océano salado recién descubierto.