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El Parlamento alemán vota el apagón nuclear propuesto por Merkel

La canciller alemana pide el respaldo a todos los partidos a su proyecto para cerrar todas las centrales atómicas en 2022

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El Parlamento alemán decide hoy si apoyar la propuesta de la canciller, Angela Merkel, para decretar el cierre de todas las centrales nucleares en el país en 2022 por medio de un paquete de 11 decretos de ley elaborados la semana pasada. El plan del Gobierno tendrá que pasar después a la Cámara Alta o Bundesrat y se espera que esté listo para antes del verano.

El apagón nuclear pone a Alemania en camino de reconfigurar toda su política energética del futuro y por eso Merkel lo definió como una 'labor hercúlea' durante su intervención. Sin embargo, la canciller dijo que Alemania es 'el país de las ideas', 'la primera nación industrializada del mundo' y 'tiene el potencial y la fuerza' para conseguir este objetivo que fue calificado como  'la cuadratura del círculo'.

La canciller explicó en su discurso que la meta  es conseguir que en 2020 el 35 % de la producción eléctrica en Alemania corra por cuenta de plantas de energía renovable y el 80 % en 2050. Además, el consumo eléctrico deberá reducirse un 10 % a lo largo de los próximos diez años. Para ello será necesario no sólo fomentar la construcción de nuevos parques eólicos, sino ampliar drásticamente las redes de alta tensión o incentivar la renovación ecológica de los edificios para reducir su consumo energético.

Merkel añadió que en 2050 Alemania debe conseguir que el impacto climático de todos los edificios sea nulo, para lo que anunció subvenciones anuales de 1.500 millones de euros para el saneamiento de todas las construcciones y generosas rebajas fiscales para esas obras por un montante igual.

'Podemos ser la primera nación industrializada del mundo que lograr el cambio a la electricidad del futuro', dijo Merkel quien reconoció que Fukushima cambió su 'postura hacia la energía nuclear' y le hizo renegar de la ley que su propio Gobierno aprobó en otoño pasado para prolongar la vida de las centrales atómicas hasta mediados de los años 2030.

Merkel confirmó que los ocho reactores nucleares desactivados tras la catástrofe de Fukushima nunca más volverán a la red y que los nueve restantes serán desconectados de forma escalonada a partir de 2015, hasta apagar los tres últimos en 2022.

Asimismo, amplió su solicitud de respaldo a la nueva política energética a toda la ciudadanía, a la que pidió que, si desea el fin de la era nuclear, no obstaculice con demandas legales la construcción de las nuevas redes de alta tensión o futuros parques eólicos.