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La pausa de la erupción permite volver a los evacuados de El Hierro

El Gobierno de Canarias autoriza el regreso de los vecinos de La Restinga a sus domicilios

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Los evacuados, los principales perjudicados de toda la crisis volcánica que se vive en la isla de El Hierro desde hace una semana, podrán regresar a sus casas. A pesar de que anteayer se decidió elevar el nivel de alerta en la zona, ampliando el perímetro evacuado, el comité de emergencias (Pevolca) decidió ayer que los vecinos de La Restinga regresen a sus domicilios. Según expresó el presidente canario, Paulino Rivero, son dos las razones que les permiten hacerlo y las dos vienen avaladas por sus asesores técnicos. Por un lado, si se fuera a levantar una nube de ceniza tóxica procedente del volcán, antes avistarían una fumarola de vapor blanco, que daría un margen de siete horas a las autoridades para actuar.

Además, ayer mismo se instalaron unos hidrófonos bajo el mar que alertarán de cualquier movimiento anómalo de la erupción, que según los científicos evolucionará a un ritmo pausado. Instalados junto al puerto de La Restinga, su misión será detectar el movimiento de la boca eruptiva y de la fractura que en estos momentos arroja esco-ria volcánica a la superficie. El sistema está compuesto por varios hidrófonos instalados en una manguera de 200 metros de longitud y separados unos de otros con la suficiente distancia como para que el sonido sea registrado antes por el detector que está más cerca de la fuente del sonido que por su compañero más alejado.

El presidente canario cree los científicos alertarían a tiempo

Así se puede inferir la localización de la boca eruptiva dependiendo del orden en que capten el ruido los sensores. Este método ya ha demostrado su eficacia en varias erupciones submarinas, como la que se produjo en las profundidades del Pacífico norte, cuando estos equipos detectaron la erupción del volcán Axial en enero de 1998.

Además, la reducción de la actividad sísmica permitió asegurar a Rivero que se abrirá del túnel de Los Roquillos, cerrado por el riesgo de desprendimientos, para sacar de su aislamiento a la ciudad de Frontera. 'Los científicos han avalado estas decisiones', defendió el director general de Emergencias, Juan Santana.

Aun así, los evacuados se mostraron ayer desconfiados por las decisiones políticas. El alcalde de El Pinar (municipio al que pertenece La Restinga), Juan Miguel Padrón, aseguró que sus convecinos 'están nerviosos, tienen miedo' y reveló que muchos de ellos le han transmitido su intención de regresar a sus casas sólo durante el día. 'Me han pedido dormir en El Pinar, se sienten más seguros aquí', aseguró en una entrevista en la televisión autonómica.

Ayer se instalaron unos sensores que avisarán de cambios en el volcán

En la isla ya había cuatro hidrófonos antes de que llegaran los enviados por el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera para vigilar esta erupción. El grupo de investigación de Biodiversidad, Ecología marina y Conservación (Bioecomac) de la Universidad de La Laguna los utiliza para captar los sonidos que emiten los zifios, cetáceos que pueden verse afectados por la contaminación química del volcán. Según un biólogo de este grupo, Jacobo Marrero, los usan para 'saber como está afectando esta actividad volcánica a los zifios, si las señales interfieren en su comportamiento'.

Pero lo que más preocupa al biólogo marino son las sustancias químicas que el volcán está emitiendo al mar. Marrero afirma que 'esta situación se puede comparar con un gran vertido de una industria química'. La fauna más sensible a esta contaminación son los invertebrados, animales que no tienen protección para esta agua tan ácida, aunque esta acidez ayer había remitido, según las autoridades.

Los vecinos desconfían de esta decisión, según el alcalde de El Pinar

En cuanto a los vertebrados, Marrero teme que 'no se libren de acumular en su orga-nismo elementos tóxicos' y sospecha que los peces están acumulando iones tóxicos en sus agallas que pueden transportar entre presas y depredadores por toda la cadena trófica. Esta posibilidad se confirmaría si de dieran varamientos de los delfines mulares, que se han comido hasta ahora los peces muertos.