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Plutón podría tener mares bajo su superficie helada

El calor generado por los elementos radiactivos del núcleo sería suficiente para fundir parte del hielo

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La posibilidad de que el planeta enano Plutón posea océanos bajo la corteza de hielo que cubre su superficie no es descabellada, según a un estudio publicado en la revista Icarus. Dos investigadores de la Universidad de California han estimado que el calor generado en el núcleo del planeta podría ser suficiente para fundir parte del hielo.

Los investigadores han realizado una serie de simulaciones en las que han determinado las condiciones que el planeta debería cumplir para tener agua líquida. Para ello, lo primero que debe haber es una fuente de calor. Plutón se encuentra a una distancia muy lejana del Sol, con lo que la temperatura en su superficie puede llegar a los 230 grados centígrados bajo cero.

Aún con estas bajas temperaturas, la energía irradiada por el núcleo del planeta podría generar calor suficiente para fundir parte del hielo, compuesto principalmente por nitrógeno y agua. Los autores del estudio estiman que la cantidad de potasio necesario para generar una cantidad suficiente de calor está dentro de los parámetros posibles.

Sin embargo, el hecho de tener una fuente de calor no es condición suficiente para asegurar la presencia de agua. El problema se encuentra en el proceso de convección, mediante el que el agua va filtrándose hacia la superficie. Si este proceso se produce los suficientemente rápido, el calor acabará perdiéndose por la superficie y el agua se volverá a congelar. Los científicos han calculado que si la convección es ligeramente más lenta que la del hielo ártico, una corteza de 165 kilómetros de ancho sería suficiente para mantener un océano bajo el hielo.

Según señala el estudio, dirigido por el astrofísico Guillaume Robuchon, 'determinar si Plutón tiene, o ha tenido, océanos es crucial para entender su potencial astrobiológico'. Aunque el trabajo de Robuchon es sólo teórico, las predicciones realizadas por los investigadores 'podrían ser comprobadas por la misión New Horizons', según aseguran en el estudio. El objetivo de la sonda de la NASA, que partió en 2006, será el estudio de este planeta enano, al que llegará en 2015.