Publicado: 01.12.2013 09:30 |Actualizado: 01.12.2013 09:30

"Sólo la política miope recorta en investigación cuando hay crisis"

Miembro del CSIC, director del yacimiento paleontológico Cerro de Batallones, considera que los recortes del Gobierno han provocado un "corralito" en la investigación española

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La investigación nunca ha sido una de las prioridades de los gobiernos, y esto se ve acentuado con la presión de la crisis. Jorge Morales Romero transmite, de forma más cercana, cómo afecta esto a los investigadores. Con una gran perspectiva histórica, desde su experiencia profesional inmerso en los años de la transición, aborda los cambios que se han producido durante el periodo democrático en la ciencia en España y en el mundo de la paleontología en particular.

Director de uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del mundo e investigador en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, realiza una aproximación a la paleontología y a la importancia del mantenimiento de proyectos de esta índole.

Para nosotros es un reto ahora mismo seguir con nuestra investigación y esto es consecuencia de la política. Una política muy miope, que ha asociado la crisis a que hay que reajustar y reducir el gasto en todo, incluido en investigación. Y esto equivale a volver a considerar España como un país casi tercermundista. Porque otros países, incluso con crisis, están manteniendo la investigación. Es el caso de Francia, Alemania... incluso la aumentan, porque una de las maneras de que el país pueda superar otras crisis en el futuro es tener una buena infraestructura en investigación que pueda abrir nuevas vías. En nuestro caso, tener un parque paleontológico y buenos museos da un buen nivel para que los visitantes extranjeros vengan, pues Batallones es ya un yacimiento estrella a nivel mundial.

Ahora mismo en el museo lo hemos pasado muy mal, tan mal que los investigadores hemos calificado las últimas medidas de "corralito". Tenemos todavía congelado parcialmente el dinero que hemos obtenido de otros sitios como la Comunidad de Madrid o del ministerio. El problema es que al Consejo como a otros sitios los han ido recortando a tal nivel que los programas de becas han sido suprimidos. Lo cual es tremendo, porque hay una generación de gente en el extranjero investigando, gente que ha hecho una carrera de muy alto nivel que se está yendo al paro. Estas becas también se restringen de manera interesada. Piden a los centros que cofinancien partes. La mayor parte de centros de investigación básica no tienen dinero para realizar esta financiación, solo la tienen aquellos que están en contacto con algunas empresas, de manera que tienen a becarios a precio de risa mientras otra investigación básica se está hundiendo con trabajadores de primera clase pagados con sueldos de primera categoría.

Sí, se va a notar en seguida. Ahora mismo, al no renovar los contratos y al haber muchas menos convocatorias de contratos posdoctorales, los equipos no van a tener gente joven y estos se van a tener que ir fuera o dedicarse a otra cosa, mientras que los que queden vamos a ir envejeciendo cada vez más, de manera que algunas ramas de la investigación se perderán. Sin embargo, en sitios donde entra dinero que viene de intereses privados, lo que se hará es privatizar en parte la investigación. Es un modelo ultra-liberal en un país cuya economía es muy débil.

Las expectativas van siendo cada vez menores, en parte por la crisis que te hace ser un poco pesimista, también, claro, por la edad. Nosotros tenemos mucho trabajo, hay muchas líneas y muchos aspectos de investigación tremendamente excitantes por hacer y en general, hasta hace unos años, pensábamos que si había algo que nosotros no pudiésemos llegar a abordar, lo abordaría alguien de la generación que nos sustituiría. Tenemos un potencial para investigar enorme, pero esta política es todo lo contrario como para tener expectativas. Vamos a intentar sobrevivir, intentar seguir haciendo nuestro trabajo bien, que es lo más importante.

Las dificultades son actuales, porque había un proyecto para hacer un parque visitable a los yacimientos que coincidió con la burbuja inmobiliaria y no le interesó mucho al ayuntamiento de Torrejón de Velasco, porque entonces estaba más dispuesto en urbanizar todo lo urbanizable que en realizar un parque. Con la crisis económica, el parque paleontológico es un proyecto ya abandonado, a pesar de ser un sitio excepcional para hacer eso. Nosotros estamos sufriendo la crisis como todos los demás. Están bajando la cantidad de las subvenciones. La Comunidad de Madrid, haciendo un gran esfuerzo, todavía nos las mantienen, pero el ministerio está recortando en el sitio más sensible que podamos tener. Son las becas, los contratos posdoctorales, los contratos predoctorales, y también en la financiación de las infraestructuras en nuestro caso del museo.

Bueno, esto en España cambia mucho, ahora somos el Mimeco, pero la investigación ha ido dependiendo de distintos ministerios. Nosotros hemos conseguido financiación para este yacimiento a nivel estatal, la Comunidad Autónoma de Madrid también subvenciona las excavaciones, en algunas ocasiones también hemos pedido subvención a empresas privadas y las hemos tenido, e incluso National Geographic nos financió una campaña de excavación. Todo eso ha hecho que la documentación que tenemos sobre Batallones sea excepcional y la cantidad de trabajos que estamos publicando también.

Creo que hemos llegado a un buen nivel en paleontología, realmente tenemos un nivel muy alto. Con Atapuerca, por ejemplo, se ha hecho un museo y un centro de investigación enorme. El problema es que siempre se ha encontrado algo más importante para ocuparse antes que en la investigación. Y esas cosas más importantes que la investigación puede ser de lo más variopinto, como financiar a la iglesia, tener misiones en Afganistán, por no citar la corrupción. No es así cómo una sociedad se moderniza. Casi estamos llegando a ser una sociedad moderna, pero no hemos terminado. Esperemos que antes de jubilarme se vuelva a retomar una dinámica positiva. En España hay muy buenos científicos de todas las materias, tenemos un potencial maravilloso, pero falla la voluntad política para no hacer que esta crisis revierta sobre el conjunto de la sociedad. Han considerado la investigación como uno más, menos dinero para la investigación, y eso perjudica a todos, menos a las élites económicas del país, porque ellos van a poder seguir haciendo lo que quieran. Es una política antisocial, en la que ya cada uno se las apañe como pueda, e intentar disminuir lo público porque lo privado ya "nosotros lo garantizamos".

Sí, pero no somos los iniciadores, porque hay una generación anterior a la mía que es la generación de la posguerra española, pero estaba formada por muy poca gente. Y esto era por dos razones, en primer lugar porque la guerra civil española fue un corte, como si le cortases al país todo. Es una época en que España era un país muy poco desarrollado, se gasta muy poco dinero en investigación, era un país casi tercermundista. Cuando terminé la carrera, en 1974, en los últimos años del franquismo, hubo lo que se llaman los planes del desarrollo, a imagen y semejanza de los planes quinquenales de los países comunistas. En el último de ellos, que es el que estaba vigente cuando terminé la carrera, ya había un intento de impulsar la investigación. Nuestra generación termina casi con el inicio de la democracia y son unos años muy difíciles hasta que se convocan las primeras elecciones. Fue una época difícil en la universidad.

Entonces aún había muchas huelgas, había mucha depresión, pero es verdad que éramos muy optimistas porque pensábamos que una vez acabada la dictadura el país se modernizaría y cambiaría. De hecho así ha sido, lo que pasa es que quizás no ha cambiado de la manera en que nosotros queríamos, no ha cumplido las expectativas sobre todo con estos últimos años. Es cierto que en estos 40 años han sido fundamentales dos aspectos. Por una parte, una sociedad democrática en la que los grupos de opinión pueden expresarse, coincidiendo con un desarrollo económico importante. Si tienes dinero y una voluntad hacia una dirección, entonces se consiguen cosas. No tiene nada que ver la ciencia en España cuando empecé en el 74 con la de ahora. Pero el país, España, los políticos españoles y en general la sociedad nunca se ha tomado muy en serio la ciencia. Se han establecido recursos, se ha progresado mucho, pero no ha terminado de dar el paso definitivo de convencerse de que la ciencia es muy importante.