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El primer estudio sobre quemados en fiestas de San Juan concluye que son necesarias campañas de prevención

Todos los años se produce un pico de quemados por las hogueras. Los niños se lastiman al pisar rescoldos ocultos en la arena, según el estudio de la Unidad de Quemados del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña.

Un hombre salta una hoguera en la noche de San Juan. /TURGALICIA

MALEN RUÍZ DE ELVIRA

Que jugar con fuego es peligroso forma parte de la sabiduría popular, pero todos los años por San Juan hay personas que lo olvidan y pasan por los servicios de urgencia por quemaduras, muchas veces graves, producidas por las tradicionales hogueras. El número de quemados atendidos en la madrugada del día 24 de junio y en los días posteriores aumenta espectacularmente todos los años respecto a los demás días del año y los hospitales se preparan para ello, según recoge un estudio de la Unidad de Quemados del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, el primero que analiza en detalle este pico anual ligado a la celebración del solsticio de verano en España. Sus autores esperan que el estudio sirva para realizar campañas de prevención.

La gran mayoría de los quemados son hombres jóvenes, y las manos son el área del cuerpo afectada en el mayor número de casos. Se confirma así, una vez más, que los hombres jóvenes son más dados a realizar actividades de riesgo que otros sectores de la población, a menudo en conjunción con la ingesta excesiva de alcohol.

Atención especial merecen los niños, que son las víctimas más vulnerables e involuntarias. La mayoría presenta daños en los pies y en las manos por pisar los rescoldos de hogueras mal extinguidas en la playa al día siguiente. Los menores de seis años tienden a quemarse los pies, mientras que los mayores de seis años reaccionan cayendo y poniendo las manos, que resulta ser la parte del cuerpo afectada en la mayor parte de los casos.

Se han estudiados los casos de 179 pacientes entre los años 2005 y 2015, sumando los ingresados en el hospital y los atendidos en la consulta externa. Entre los ingresados, por su gravedad, en la Unidad de Quemados el 81,13% fueron pacientes masculinos, cuando la media del periodo estudiado es mucho menor, del 60,89%. El porcentaje medio de piel quemada fue del 3,39% del total.

Hogueras de San Juan en la playa de Riazor, en A Coruña. /TURGALICIA

Hogueras de San Juan en la playa de Riazor, en A Coruña. /TURGALICIA


El número de pacientes ingresados los días 23 y 24 de junio es, de media, más del doble que lo habitual esos mismos días de cualquier mes de cualquier año de los analizados. Sin embargo, en la consulta externa no se observa un aumento significativo de actividad durante los 10 días siguientes a San Juan, pero los autores del estudio explican que esto se debe a que las citas de pacientes anteriores se adelantan en previsión del pico esperado para esos días.

Casi la mitad de los pacientes ingresados se quemaron entre la medianoche y las dos de la madrugada del 24 de junio

Casi la mitad de los pacientes ingresados se quemaron entre la medianoche y las dos de la madrugada del 24 de junio. La edad media fue de 27 años y la media de días de estancia en el hospital fue de 14,5, con una media de 1,3 intervenciones quirúrgicas por paciente. Ninguno de estos pacientes falleció.

Muchos de los quemados mostraban síntomas de borrachera al ingresar, según los doctores que los atendieron, aunque no se realizaron pruebas de alcohol en sangre. Se ha demostrado la relación entre la ingesta de alcohol y las quemaduras en hogueras y barbacoas en otros estudios, anteriores, más generales. Sin embargo, las condiciones meteorológicas y el horario de las mareas en San Juan en los años estudiados no parecen haber influido en el número de casos de quemaduras.

El análisis, dirigido por Francisco Javier Pacheco, se publica en la revista científica internacional Burns.

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Revista Burns

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