Público
Público

"La receta para ganar un premio Nobel es no pensar en ello"

Científico ruso-británico, obtuvo el Premio Nobel de Física en 2010 por sus experimentos sobre el grafeno

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Konstantin Novoselov (Nizhny Tagil, URSS, 1974) es un científico ruso-británico que, junto con André Geim, obtuvo el Premio Nobel de Física en 2010 por sus experimentos sobre el grafeno, un material más duro que el diamante, que conduce la electricidad mejor que el cobre y resulta tan elástico que un solo gramo se puede estirar hasta cubrir grandes superficies. Novoselov, también es coinventor de la cinta de salamanquesa (gecko tape), que sólo pega en un sentido, con diversos usos en nanocirugía, robótica y tecnologías aeroespaciales. El científico responde por teléfono desde su laboratorio, en la Universidad de Manchester, a las preguntas de Público.

'Konstantin, le han concedido el premio Nobel'. ¿Qué se siente al oír esas palabras?

Fue impresionante. Te das cuenta de que cambia tu papel para siempre, y de que vas a tener que trabajar mucho para que no cambie también tu vida. Yo conseguí regresar a la normalidad y mi vida no es muy diferente ahora de como era antes.

¿Cómo se gana un premio Nobel antes de los 40?

No hay un secreto. La mejor receta, probablemente, me la dio un buen amigo y colega hace mucho: 'Si quieres ganar un premio Nobel, no pienses en ello'. Y así es, limítate a trabajar y divertirte con lo que haces.

Le han concedido el Nobel, junto al doctor André Geim, por realizar 'experimentos revolucionarios sobre el material bidimensional grafeno'. ¿Cómo explicaría qué es el grafeno?

Imagínese el material de sus sueños, el más fuerte, el más conductor, el más duradero... es increíble. El mejor camino a la teoría; eso es el grafeno. En la práctica es uno de los pocos tejidos bidimensionales que se pueden hacer con carbono y tiene todas estas propiedades fantásticas como conductividad, transparencia, fortaleza imperecedera. Hemos estudiado principalmente sus propiedades electrónicas, pero también algunas otras.

¿De qué manera va a cambiar nuestras vidas?

Ya se puede pensar en sustituir todos los materiales existentes por grafenos, para conseguir mejores resultados en todas las aplicaciones avanzadas. Por ejemplo, a los materiales estructurales se les puede añadir unas fibras de carbono para hacerlos mucho más fuertes. Pero las aplicaciones más importantes serán aquellas que no somos capaces de concebir todavía.

¿Cuál cree usted que se desarrollará primero?

Probablemente, la primera aplicación a gran escala será en las pantallas táctiles.

A menudo se considera a los ganadores del premio Nobel como 'heraldos de la ciencia' de cara a la sociedad. ¿Se siente cómodo en este papel?

Todos tenemos la oportunidad de educar al público en materia científica. Esta es una de las muchas posibilidades que se incrementan cuando ganas el premio Nobel, y es también una responsabilidad. Por ejemplo, es una pena ver cómo mucha gente sobrerreaccionó con la crisis de la central nuclear de Fuku-shima. Por desgracia, la gente que gana el premio Nobel, aunque tenga mejores posibilidades de educar al público, no tiene necesariamente la capacidad para hacerlo.

¿En qué consisten sus 'experimentos de los viernes'?

Intentamos cosas que no son convencionales, cosas que probablemente parezcan bastante extrañas al principio, pero que pueden terminar convirtiéndose en algo grande. Simplemente, tratamos de liberar la mente.

¿Qué es más importante en estos 'experimentos de los viernes': la creatividad o el conocimiento guiado por la experiencia?

Nunca me planteo qué es lo más importante. Simplemente hago lo que me resulta interesante a mí.

¿Qué le diría a quienes piensan que la ciencia y la tecnología avanzan demasiado rápido?

No se puede detener la ciencia porque es parte de nuestra naturaleza, de nuestra curiosidad. Necesitamos la ciencia, pero tenemos que asegurarnos de estudiar su impacto antes de usarla. En todo caso, hacer menos ciencia resulta mucho más peligroso que hacer más ciencia.