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El reemplazo hormonal aumenta el riesgo de cálculos renales

Según un estudio médico de la Universidad de Texas, las mujeres blancas tienen más riesgo de desarrollar cálculos renales que las de otras etnias

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Las mujeres que utilizan reemplazo hormonal después de la menopausia tienen alto riesgo de desarrollar cálculos renales.

'Esto no significa que las mujeres deberían dejar de usar la terapia hormonal, sino que es algo que debe tenerse en cuenta al decidir usar o no las hormonas', ha dicho el coautor del estudio, doctor Naim M. Maalouf, del Centro Médico de la University of Texas, en Dallas.

Entre el 5 y el 7 % de las mujeres posmenopáusicas de Estados Unidos desarrollan cálculos renales, ha precisado el equipo de Maalouf en Archives of Internal Medicine. Los cálculos no sólo son muy dolorosos cuando pasan a la vejiga. 'Las personas con cálculos renales por más tiempo suelen desarrollar más daño renal', ha dicho el autor. El equipo revisó los datos de 'Women's Health Initiative ,' el ensayo controlado más largo sobre el uso de la terapia de reemplazo hormonal en mujeres posmenopáusicas.

Su análisis incluyó a 10.700 mujeres posmenopáusicas con histeretomía y que, al azar, recibieron estrógeno o placebo, y otras 16.600 mujeres sin histerectomía y tratadas también con estrógeno más progestina o placebo.

Al primer grupo se lo siguió durante casi seis años y al segundo, siete años. Las mujeres tratadas con estrógeno o con la combinación hormonal fueron un 21 % más propensas a desarrollar cálculos renales durante el seguimiento.

Cuando el equipo limitó el análisis a las mujeres que no suspendieron los remedios durante el estudio, el riesgo de desarrollar cálculos renales fue un 39 % superior.

Dado que el riesgo de una mujer de desarrollar cálculos renales es del 7 %, los resultados del estudio indican que el riesgo de una mujer posmenopáusica aumenta entre el 8,5 y el 10 % si toma terapia hormonal. El proceso de formación de los cálculos renales es 'complejo' y tiene origen ambiental y genético. Además, el equipo apunta que el estrógeno influiría en varios puntos de ese proceso.

Las mujeres blancas tienen más riesgo de desarrollar cálculos renales que las de otras etnias, mientras que la obesidad también está asociada con una mayor tendencia a desarrollarlos.

Beber mucho líquido ayuda a prevenir la formación de cálculos renales, mientras que comer demasiada sal o proteína favorece su desarrollo, ha advertido el autor.