Publicado: 26.01.2016 13:49 |Actualizado: 26.01.2016 13:49

Sanidad autoriza la primera terapia personalizada frente al cáncer de ovario

Este fármaco "no es para todas las pacientes" ya que sólo resulta efectivo en mujeres con una mutación en el gen BRCA presente en un 10-15% de estos tumores. De momento está autorizado en mujeres que sufren una recaída tras la intervención quirúrgica y la quimioterapia posterior.

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Sanidad autoriza la primera terapia personalizada frente al cáncer de ovario

Sanidad autoriza la primera terapia personalizada frente al cáncer de ovario./EUROPA PRESS

MADRID.- El Ministerio de Sanidad ha autorizado el uso y la financiación pública del tratamiento antitumoral olaparib, comercializado por AstraZeneca como 'Lynparza', para mujeres con cáncer de ovario que presentan una determinada mutación genética y sufren una recaída, lo que la convierte en la primera terapia personalizada frente a este tumor ginecológico.

"Estamos ante un momento histórico", según ha destacado el presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO), Antonio González, que reconoce que este tumor, el quinto más frecuente y el sexto que más muertes provoca en mujeres, es un "gran problema de salud" del que se detectan 3.000 nuevos casos al año en España.



No obstante, este experto aclara que este fármaco "no es para todas las pacientes" ya que sólo resulta efectivo en mujeres con una mutación en el gen BRCA, presente en un 10-15% de estos tumores, y de momento está autorizado en aquellas mujeres que sufren una recaída de la enfermedad tras la intervención quirúrgica y la quimioterapia posterior, algo que va a suceder "al menos en el 50% de estas pacientes".

En concreto, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado su uso en monoterapia como tratamiento de mantenimiento en pacientes con cáncer de ovario epitelial seroso de alto grado, trompa de Falopio o peritoneal primario que han recaído de su enfermedad y están en respuesta (completa o parcial) a quimioterapia basada en platino.

Este fármaco "no es para todas las pacientes" ya que sólo resulta efectivo en mujeres con una mutación en el gen BRCA

"Cuando se produce una recaída no se aconseja una segunda cirugía, por lo que estas pacientes son tratadas de nuevo con quimioterapia y se sabe que, aunque respondan al tratamiento, al cabo de los meses volverán a recaer", ha explicado González.

Un impacto clínico significativo

En este sentido, el uso de este fármaco permite "retrasar de forma significativa la progresión de la enfermedad", en algunos casos durante años, lo que conlleva un "impacto clínico bastante significativo" para estas pacientes.

Esto es posible gracias a que el fármaco actúa sobre unas herramientas concretas que utilizan las células tumorales para reparar el ADN, las enzimas PARP. La mutación del BRCA hace que uno de sus mecanismos de reparación ya estén anulados 'per se' por lo que, al desactivar también las citadas enzimas, favorece una muerte celular programada.

Por el momento sólo se
puede utilizar una vez en cada paciente

Administrado en forma de pastillas (16 diarias, hasta que la enfermedad progresa), ha demostrado que la supervivencia libre de progresión de la enfermedad aumenta en 6,9 meses de media y retrasa en 15,6 meses la necesidad de un nuevo ciclo de quimioterapia. Y un 20% de las pacientes participantes en los ensayos clínicos con el fármaco llevan más de dos años sin que la enfermedad haya progresado.

Además, aunque por el momento sólo se puede utilizar una vez en cada paciente, provoca un efecto duradero que hace que la segunda quimioterapia no sea necesaria, de media, hasta 23,8 meses después.

Se estudia ampliar su uso

No obstante, el presidente de GEICO ha avanzado que hay estudios en marcha para evaluar la eficacia de una segunda administración en un mismo paciente, que en principio "no suele hacerse porque entendemos que la enfermedad ya no va a responder al tratamiento". Y también se está analizando su uso en combinación con la quimioterapia posterior a la cirugía "con el objetivo de prevenir una posible recaída".

El tratamiento tiene un coste de 4.900 euros mensuales, similar al de otros fármacos con un mecanismo de acción parecido, según ha destacado la directora médica y de registro de AstraZeneca España, Mariluz Amador, que ha destacado el coste-efectividad del fármaco ya que "va dirigido a un grupo muy limitado de pacientes" en el que el beneficio es "muy alto".

Además, ha añadido González, el perfil de toxicidad es muy bajo y no provoca grandes efectos secundarios, de modo que en las revisiones mensuales a las que se somete la paciente sólo es necesario monitorizar posibles episodios de náuseas o anemia.