Publicado: 18.01.2016 21:52 |Actualizado: 18.01.2016 23:30

Un segundo caso de acoso sexual sacude la astronomía en EEUU

Un catedrático, suspendido de empleo hasta que demuestre que se ha rehabilitado.

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El científico Christian Ott junto a una imagen de las ondas gravitatorias que investiga.

El científico Christian Ott junto a una imagen de las ondas gravitatorias que investiga.

Christian Ott, una estrella ascendente de la astrofísica, ha sido apartado de su puesto de catedrático en la universidad californiana Caltech (entre las primeras del mundo) tras las denuncias de acoso sexual por parte de dos estudiantes suyas de doctorado. Su caso es el segundo que se conoce en pocos meses y revela cómo está cambiando la forma en que encaran las autoridades académicas un grave problema de discriminación en el mundillo astronómico en particular y en la investigación científica en general.

Estos cambios responden a la presión de las asociaciones profesionales y de los propios estudiantes, reflejada en exclusivas publicadas en medios de comunicación. La preocupación principal, que ha llegado incluso al Congreso de Estados Unidos, es que el temor al acoso ahuyente a las mujeres de las carreras científicas o que las abandonen por motivos ajenos a su rendimiento profesional.



El primer caso fue el del más famoso buscador de planetas, Geoffrey Marcy, que tuvo que dimitir el pasado 14 de octubre de su puesto en la Universidad de California tras publicarse en Buzzfeed los resultados de la investigación interna que confirmaron un largo historial de acoso sexual a sus estudiantes femeninas. La universidad no había hecho pública la investigación ni tomó medida alguna contra Marcy, al que instó simplemente a portarse bien en el futuro.

La univesidad Caltech mantuvo también el tema casi en secreto pero tomó medidas. En septiembre, le suspendió de empleo durante este curso y le prohibió acceder al campus

En el caso de Ott, Caltech mantuvo también el tema casi en secreto pero tomó medidas. En septiembre, le suspendió de empleo durante este curso y le prohibió acceder al campus. Su contacto con los doctorandos pasa por el filtro de otro profesor. Además, Ott ha tenido que empezar un programa de rehabilitación y deberá demostrar que ha cambiado su conducta antes de poder volver a las clases y a la dirección de tesis. Todo esto, sin embargo, no se ha conocido hasta tres meses después, cuando la extensión de los rumores obligó a la universidad a confirmar el caso el 4 de enero, aunque sin mencionar el nombre del catedrático sancionado. Es la primera vez que Caltech suspende a un docente por acoso sexual, según la revista Science.

La universidad no suspende la actividad investigadora de Ott

Ott investiga, entre otras cosas, las ondas gravitatorias con el interferómetro LIGO, una gran instalación científica que está ahora de actualidad por los rumores de que ha detectado por fin un fenómeno de este tipo

No obstante, Caltech aparta a Ott como profesor pero no prescinde de su actividad investigadora, que incluye cuantiosos fondos económicos (superiores al millón de dólares) para proyectos del que es investigador principal y que se desarrollan gracias a los estudiantes. Especialista en astrofísica teórica, Ott, de 38 años, procede de Alemania. Se trasladó a California en 2009 y solo cinco años después obtuvo la cátedra. Investiga, entre otras cosas, las ondas gravitatorias con el interferómetro LIGO, una gran instalación científica que está ahora de actualidad por los rumores de que ha detectado por fin un fenómeno de este tipo. También estudia otros fenómenos astrofísicos de alta energía, como los estallidos de rayos gamma y las supernovas.

La conducta de Ott que se reprocha se puede resumir, según el abundante material hecho público en Buzzfeed, en que se enamoró de una de sus estudiantes de doctorado y tras meses de mensajes y llamadas intempestivas, terminó echándola de su equipo sin darle un motivo claro, causándole un gran trastorno y una depresión. Mientras tanto, tomó como confidente, contra su voluntad, a otra de sus estudiantes, acosándola con mensajes continuos y con llamadas en las que reconocía su obsesión (él lo llamaba amor) con la primera y que ésta fue la razón del despido. En ambos casos hizo creer a las mujeres que eran malas en su trabajo. Fue la segunda estudiante la que le denunció y contactó luego con la primera, que se sumó a la denuncia tras ver los 86 poemas dedicados a ella que Ott colgó en una red social.

Solo dos de sus estudiantes de doctorado lo han terminado con Ott desde 2009 y los demás le abandonaron a medio camino

Las relaciones profesionales de Ott han sido siempre conflictivas, se ha sabido ahora. Solo dos de sus estudiantes de doctorado lo han terminado con él desde 2009 y los demás le abandonaron a medio camino. “Es claramente un brillante investigador pero eso no es todo lo que implica este trabajo”, ha señalado Joan Schmelz, ex directora del comité sobre el estatus de las mujeres en astronomía de la Sociedad Astronómica Americana. “¿Debería en su estado actual supervisar a estudiantes predoctorales y postdoctorales? Creo que no.”

La denuncia se basa en un artículo de una ley federal contra la discriminación por género en la educación superior. Que los dos casos hayan sucedido en California no es tan extraño como pueda parecer porque es seguramente la zona del mundo donde ejercen más astrónomos por kilómetro cuadrado. En España en los últimos años se ha producido alguna denuncia colectiva sonada contra profesores universitarios por acoso sexual, sin consecuencias, pero las denuncias individuales son muy escasas. Solo últimamente, años después de la aprobación de la Ley para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, las universidades han empezado a tomar conciencia del problema con la aprobación de planes de igualdad y protocolos de prevención y actuación frente al acoso sexual.