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"Todos somos sinestésicos"

La directora de la Fundación Artecittà necesitaba ver los sonidos

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María José de Córdoba es la artífice de que este congreso ya se haya realizado en cuatro ocasiones, alternando su celebración entre Granada y Almería. Como Josefa Salas, sabía que era algo diferente pero no lo descubrió hasta que le diagnosticaron una enfermedad que amenazaba con dejarla sorda.

'Quise aprehender el sonido, porque sabía que lo iba a perder', dice. Con 26 años, con la ayuda de un técnico de sonido, comenzó a registrar toda una serie de sonidos urbanos y de la naturaleza que después plasmó en una exposición de cuadros. 'Descubrí que el sonido, además de tener profundidad, textura, espacio o provocar sensaciones internas, también tenía colores y formas'. Consiguió entonces explicarse muchas de las percepciones que siempre había tenido.

'En general, nosotros tenemos muy buena memoria'

En su caso manifiesta, entre otras, las modalidades de grafema a color y sonido a color. 'Los días de la semana tienen el suyo propio, el lunes es blanco y los domingos amarillos', explica. También asigna colores a las ciudades y países. 'A sus nombres. Granada es roja pero no por asociación con la granada, es automático, tanto como que al pensar en Alemania la veo azul'.

Considera que la sinestesia tiene sus ventajas. 'A los sinestésicos conceptuales, por ejemplo, les ayuda a memorizar. En general tenemos muy buena memoria', añade. En su caso, memoriza los números de teléfono por el sonido que le evoca cada número. También reconoce que en algunos casos es perjudicial. En los niños con grafema a color, si el profesor le pone las palabras o números en un color diferente al que ellos ven, interfiere en su aprendizaje. 'Para mí, hay salsas que son muy desagradables, como el guacamole, por su color y textura'.

En su opinión, 'todos nacemos sinestésicos, pero esas conexiones cerebrales extra se inhiben por falta de uso'. La suya es una teoría que la mayoría de la comunidad científica no comparte, ya que los expertos apuestan por un factor genético que no se da de forma generalizada en la población.