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"Todos tenemos que compartir y todos tenemos que jugárnosla"

Dos de los miembros de The Pirate Bay, Julien Nebbout y Kris Smedlund, cuentan porqué decidieron vender la página tras perder el juicio. Ahora planean una alternativa "inatacable"

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Julien Nebbout (izda) y Kris Smedlund en el Patio Maravillas de Madrid. REYES SEDANO

Julien Nebbout (París, 1980) y Kris Smedlund (Goteborg, 1979) son miembros del colectivo sueco Piratbyrån (el Buró Pirata), un grupo de ideología alternativa que mezcla a partes iguales tecnología y política. Nebbout y Smedlund han venido a España a recoger el premio Hacktivistas del año, que recibió su colectivo en los Big Brother Awards , celebrados en Madrid el pasado sábado en el centro alternativo del Patio Maravillas . Con una cerveza en la mano, responden a las preguntas sobre el futuro de su proyecto más conocido, el portal de enlaces The Pirate Bay (TPB). Con 15 servidores repartidos por todo el mundo (para evitar que un ataque informático deje el sitio inaccesible) y 15 millones de usuarios (casi tres de ellos en España), esta página es la más importante en el P2P. Su venta a una empresa sueca de videojuegos, GGF, ha provocado la indignación entre muchos de sus usuarios y el desconcierto del resto.

Hubo más de mil comentarios en su blog cuando anunciaron la posible venta a la empresa GGF y la mayoría eran muy críticos. ¿Esperaban una reacción tan negativa?

Julien Nebbout: Tuvimos un problema: hubo una filtración y debimos acelerarlo todo. La gente recibió antes la información de la venta que sobre el plan posterior que estamos preparando. Y se corrió el rumor en Internet de que se iba a usar el dinero para pagar la fianza del juicio [TPB fue condenada por un juez sueco a pagar 5,5 millones de euros por un delito contra la propiedad intelectual].

Kris Smedlund: Fue un mal comienzo. Pero , y aunque pueden parecer muchos comentarios negativos, apenas representan el 0,004% de los usuarios de TPB. Si sólo el 10% de los que se han quejado se enfadan lo suficiente como para irse de TPB y crear su propio tracker (buscador), ya tenemos 100 nuevos sitios para buscar archivos.

Pero, ¿porqué venden TPB?

J. N.: Han sido varios años de duro trabajo. TPB se había convertido en un icono de la cultura libre, más importante que las descargas en sí. Pero estaba entorpeciendo otros proyectos. Tras el juicio y condena nos decidimos a venderlo.

¿Lo único que han vendido es la marca, como pasó con el programa Napster?

J. N.: La marca The Pirate Bay, no, porque es de dominio público. Sólo vamos a vender el dominio de la página web.

Entonces, ¿había que sacrificar TPB para que el intercambio siguiera vivo?

J. N.: En cierta medida sí. Ha habido varias razones para lo que algunos han visto como un cataclismo. Las tres personas que llevaban el sitio directamente estaban ya muy cansados y querían tener más tiempo para otros proyectos que son tan geniales como TPB. Se hizo tan grande que la gente identificó intercambio con TPB. Muchos se han acomodado, se han vuelto perezosos, incluso pensaban: 'The Pirate Bay tiene el contenido, The Pirate Bay protestará por mí. Yo me quedo en casa y que hagan la lucha por mí'. Pues no, queríamos dar un golpe sobre la mesa. Aquí todos somos responsables. A partir de ahora, todos hemos de tener los ficheros, todos tenemos que compartir y todos tenemos que jugárnosla con nuestra web. Es el momento de evolucionar.

¿Como será TPB en septiembre?

K. S.: Lo que nos han dicho es que, al menos, mantendrán el acceso libre y gratuito a los archivos. Pero septiembre está muy cerca, no creo que para entonces haya cambiado nada. Quizá no se hayan firmado los papeles siquiera. Eso sí, antes de que los firmemos, la tecnología, los servidores y el tracker [el rastreador de archivos] se vendrán con nosotros. Serán la base de lo nuevo que estamos preparando.

¿Eso nuevo es el proyecto Openbittorrent?

K. S.: Bueno, no podemos hablar mucho de esto ahora. Pero sí, será gente de nuestra organización, pero lo llevará de forma independiente. Queremos mantenerlo libre de cualquier posible ataque.

J. N.: Es clave mantener separadas las distintas partes de lo que era TPB para que no puedan ser atacadas; autonomía entre el tracker, el alojamiento y la página web. Hemos analizado con detenimiento la sentencia del juez. El colectivo quiere que el proyecto nuevo no pueda ser perseguido otra vez.

¿Seguirán dentro de TPB cuando se confirme la venta?

J. N.: No es nuestra idea. Pero si nos necesitan, tenemos las capacidades técnicas necesarias para ayudarles. Hay que tener en cuenta que la mitad del pago de la venta es en efectivo y la otra en acciones, así que formaremos parte de GGF. Pero será una decisión personal de cada uno.

Hay quienes les han acusado de usar el dinero para pagar la multa que les impuso el juez

K. S.: Los 5,5 millones de euros y el dinero recolectado durante el proceso judicial irán a la fundación que estamos creando. Apoyaremos proyectos que defiendan la libertad en Internet.

En Suecia, tras la aprobación de la ley Ipred, que castiga las descargas, se produjo un importante caída del intercambio de archivos. ¿El P2P puede ser frenado con leyes?

K. S.: El bajón se debió a un momento de pánico, pero las descargas han recuperado su nivel de antes de la ley. El intercambio no se puede parar con leyes. Pueden asustarnos una semana o un mes. Pero la manera eficaz de hacerlo es la única que no pueden afrontar. Tendrían que perseguirnos a todos.

¿Cómo van las pruebas con Ipredator , el sistema que han diseñado para burlar esta legislación restrictiva?

K. S.: Está en una fase muy temprana de las pruebas pero en breve estará disponible.

Otro de sus proyectos es The Video Bay , ¿qué pretenden con él?

K. S.: El objetivo es hacer algo similar a YouTube pero con tecnología y contenidos libres. No usará programas propietarios como el reproductor Flash, sólo estándares abiertos.

¿Qué le dicen a la industria cultural cuando identifica el intercambio con piratería?

K. S.: Es difícil argumentar ante esa estupidez. Pero yo les preguntaría a ellos: ¿Hasta dónde van a llegar? Las leyes no están parando el intercambio de cultura en la Red.

¿Cómo valoran el éxito del Partido Pirata sueco en las elecciones al Parlamento Europeo? ¿Se extenderá el fenómeno a otros países?

K. S.: Ya se ha extendido, como pude verse en Alemania. Allí sacamos más votos que en Suecia, pero no se consiguió representación porque son muchos más votantes.

J. N.: En Suecia los movimientos sociales son débiles. Cuando apareció un partido como el Pirata, con un mensaje que todos entienden y a todos influye, coincidió con lo que querían los votantes y les dieron su voto.

K. S.: Pero tan importante como estos votos fue el hecho de que hemos conseguido que las descargas entrasen en la agenda política del resto de partidos, obligándoles a posicionarse sobre la piratería. Hemos conseguido que las juventudes de todos los partidos muestren públicamente su rechazo a la criminalización del intercambio de archivos. Y están empujando hacia arriba, a sus mayores.