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¡Salvad a Windows XP!

Microsoft dejará de entregar licencias para usuarios de su penúltimo sistema operativo el 30 de junio // La revista ‘Infoworld’ recoge firmas para defenderlo frente a su sucesor, Vista

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'Otros vendrán que bueno te harán'. El sabio refranero español viene a la cabeza cuando se piensa en la historia de dos sistemas operativos de Microsoft, Windows XP y su sucesor, Vista. La revista estadounidense Infoworld ha iniciado una recogida de firmas, bajo el eslogan Salvemos a XP, con la que pretende que la compañía de Redmond retrase el ocaso de este sistema operativo, planificado para el 30 de junio. 

En esa fecha Microsoft dejará de entregar licencias de Windows XP para usuarios (la versión para empresas se comercializará hasta 2009). Los clientes que adquieran un nuevo ordenador tendrán que asumir Vista en caso de querer comprar un PC con sistema propietario incluido. Infoworld anunció en principio que cuando su campaña alcanzase las 100.000 firmas las enviaría a Microsoft para que reflexionase sobre el fin de XP. No hizo falta. Un portavoz de la compañía hizo un guiño a los usuarios al indicar que, conscientes de la situación, estaban 'recabando información' sobre las necesidades de sus socios y clientes antes de tomar una decisión definitiva, lo que deja la puerta abierta a una nueva demora (el fin de XP estaba previsto para diciembre de 2007).

En este punto, la iniciativa Salvemos a XP ha recogido casi 90.000 firmas; aunque, como indican los analistas, más que el número de peticiones, lo realmente significativo es lo que supone en cuanto a la resistencia por parte de los usuarios a migrar a Windows Vista. A la tendencia natural de utilizar un sistema operativo que ya se conoce frente a uno nuevo, se suma la insistencia de los más críticos, que indican además que el período de convivencia de ambos sistemas ha sido muy breve.

Poco tiempo de convivencia
La consultora Burton Group no apoya el paso obligatorio a Vista en la fecha indicada. Según su vicepresidente, Richard Jones, los sistemas operativos deben convivir al menos dos años, para permitir que tanto usuarios como desarrolladores hagan una transición paulatina. Esto, en el caso de XP y Vista, se estaría limitando a un año y medio. Jones apunta a que esta apresurada finalización se debe a que el lanzamiento de Vista se retrasó más de lo previsto. Opina que se pretende ganar ahora ese margen e insinúa que se hace a costa del usuario. 'Microsoft lanzó Vista siete años después de XP. Es su culpa, no la mía', añadió Jones. La obligatoriedad de elegir Vista a partir del 30 de junio supondría un importante impulso para el sistema sucesor, ya que la mayoría de las ventas de licencias dependen de los ordenadores que lo incluyen de serie y de las empresas que lo instalan.

La presidenta de Microsoft Ibérica, Rosa García, afirmó durante el lanzamiento de Vista que se trataba de la mayor apuesta que Microsoft había realizado en su historia. Según cifras de la compañía, se han vendido más de 100 millones de copias de este sistema, un dato que cumpliría las expectativas iniciales. Pese a ello, se cuentan por miles los usuarios que se preguntan en todo el mundo por qué Microsoft tiene tanta prisa por abandonar definitivamente XP.

Reducir funcionalidades

Microsoft, consciente de que los recursos que necesita Vista para funcionar correctamente no son pocos, ha lanzado una web con consejos para mejorar la velocidad de los ordenadores que incluyan este sistema operativo. Entre ellos, se aconseja desactivar los efectos visuales (una de sus novedades más llamativas) o quitar del inicio los denominados ‘gadgets’, esas pequeñas aplicaciones que Vista incluye por defecto.  

Jaime García Cantero, director de análisis de IDC

Esta vez no se trata de salvar a las ballenas, ni al bosque amazónico, ni tampoco al soldado Ryan. Esta vez, el objetivo es salvar a Windows XP. Mis colegas de Infoworld lanzaban hace poco más de un mes la campaña Save Windows XP y casi 90.000 añorantes usuarios del cuasi difunto sistema operativo de Microsoft han firmado ya para pedir el indulto de la plataforma que millones de usuarios de todo el mundo han estado usando durante los últimos casi siete años –de hecho, muchos, muchísimos de ellos la siguen usando hoy y, según muestra el apoyo a la iniciativa de Infoworld, un número importante de ellos parece que quiere seguir haciéndolo en el futuro–.

Los apenas 2.000 caracteres que tengo para escribir este análisis (de los cuales ya he consumido casi 600) parecen del todo insuficientes para hablar de las ventajas y desventajas de Windows XP frente a su descendiente, Vista, que, cual Bruto a Cesar, pretende hacer pasar a la historia a su antecesor. Y es que más allá de la discusión sobre las bondades o no de Vista, así como sobre la muerte anunciada de XP, hay un asunto mucho más importante: la libertad de elegir del usuario.

El usuario debe tener la última palabra a la hora de decidir cuándo, cómo y, por supuesto, si quiere cambiar de sitema operativo o de cualquier aplicación informática. ¿Es necesariamente lo nuevo mejor? Aún presuponiendo que sea mejor, ¿realmente necesito algo mejor si lo que tengo es bueno (por lo menos para mí)? Y aún suponiendo que sea mejor y necesario, ¿puede alguien tomar este tipo de decisiones por mí?
Estamos en un momento en el cual el usuario de tecnología es ya lo suficientemente maduro como para elegir lo que mejor se adapta a sus necesidades particulares. Es anacrónico, por no decir algo peor, que los fabricantes de software –ojo, que esto es algo que hacen absolutamente todos los fabricantes de software, no sólo Microsoft– sigan con modelos de venta basados en la obligación de facto de comprar siempre la última versión disponible.

Microsoft parece haber entendido el mensaje y todo apunta a que, al menos, retrasará la ejecución. Éste que escribe pide mucho más que eso: el indulto. ¡Salvemos a XP!