Publicado: 12.10.2015 17:09 |Actualizado: 12.10.2015 17:10

Zimbabue no juzgará al dentista
que mató al león 'Cecil'

El cazador estadounidense tenía los papeles en regla para poder cazar al animal. 

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A la izquierda, Walt Palmer, dentista estadounidense que mató al león Cecil.- THE TELEGRAPH

A la izquierda, Walt Palmer, dentista estadounidense que mató al león Cecil.- THE TELEGRAPH

MADRID.- Zimbabue no presentará cargos contra el dentista estadounidense que mató a su león más preciado, Cecil, su león más preciado, el pasado mes de julio porque ha obtenido la autorización legal para llevar a cabo su búsqueda.

"Nos hemos dirigido a la policía primero y al Fiscal General después pero cuando Walter James Palmer llegó a Zimbabue todos los papeles estaban en orden", manifestó el ministro de Medio Ambiente Oppah Muchinguri-Kashiri, quien reiteró que el dentista estadounidense no podría ser procesado.



Walter James Palmer, un dentista afincado en Minnesota, acudió el 1 de julio a una cacería en la que contrató por 50.000 euros los servicios del cazador y guía profesional, Theo Bronkhorst, acusado de no impedir la muerte de Cecil. Palmer disparó, tras atraer con un cebo muerto al león fuera del Parque Natural de Hwange, con su arco y flecha, dejándole malherido. Tras seguirle dos días le hallaron moribundo y Palmer le remató. Después le cortaron la cabeza y le desollaron.

En un comunicado remitido por Palmer el pasado mes de julio, el dentista aseguró que toda su cacería fue legal y que confió en los guías contratados creyendo que tenía todas las licencias necesarias para la caza.

Los dos cazadores intentaron arrancar el chip con GPS que la universidad de Oxford había colocado en la piel del león para su estudio. Bronkhorst ha asegurado en una entrevista que no supo hasta que Cecil estaba ya muerto que era un león protegido y que Palmer "pagó por los trofeos y disparó al león que quería disparar".

Trofeos que en un principio los responsables del Parque Natural de Hwange y las autoridades de Zimbabue pensaban que habían sido sacados ilegalmente del país, pero que finalmente fueron encontrados en la localidad de Bulawayo, donde Bronkhorst los llevó días después para que un taxidermista los preparara para trasladarlos a EEUU.