Para entendernos, el Festival de Angulema son los Oscar del cómic. Esto sólo puede ocurrir en Francia, epicentro de la industria del cómic. Al pasar los Pirineos las cifras se disparan hasta el mareo: el 10% del mercado del libro es del tebeo, las ventas desde 1995 se multiplicaron por 10 y más de 200.000 personas visitaron el certamen, que ayer concluyó en la
ciudad francesa.
Este año el jurado ha decidido que el mejor libro que se ha publicado en 2007 ha sido Emigrantes, de Shaun Tan (Australia, 1974). En Público también lo situamos en primer lugar cuando repasamos nuestras lecturas del año. Su genialidad está en el tratamiento fantástico de la marcha a países insólitos, con seres y ciudades sacados de su imaginación y apoyados en el documento (fotografías de 1900 sobre la llegada de emigrantes europeos a Nueva York). También es revelador por huir de la palabra para narrar los acontecimientos de una familia que escapa de un oscuro futuro.
Mucho más que palabras
Shaun Tan –tardó cuatro años en dar a luz el libro– tiene una particular teoría que priorizó al dibujo sobre la palabra, para evitar que ésta dejase al trabajo gráfico en un plano meramente decorativo. “Una imagen muda”, explica el autor, “invita a recrearse en la estampa, en los objetos que la componen, y a atender la multitud de rasgos del dibujo, que ayuda a dejar volar la imaginación del lector”. La suya es una fantasía ortodoxa, y por ella fue galardonado en 2001 con el World Fantasy Best Artist Award.
La artesanía es peligrosa
Y a pesar de ser una de las lecturas inevitables del año, que ha corrido como la pólvora entre la recomendación de particulares, no hay una editorial gigante en España que lo mueva a gran escala por las librerías de este país. Aquí los derechos los compró la experta en delicatesen Bárbara Fiore Editora, una empresa compuesta por la propia Bárbara y su pareja, Francisco Delgado, y sus hijos, que corren entre cajas de libros, y su casa, que es el improvisado almacén.
“En la primera tirada del libro imprimimos 5.000 ejemplares, son muchos; no lo hacemos nunca”, cuenta el propio Francisco. “Antes de Navidades se habían agotado todos. Encargamos una nueva tirada con 5.000 más. Fue una decisión arriesgada y de no haber sido por este premio y la promoción que tendrá, podría haber supuesto la quiebra de nuestro sueño”. Al parecer, nunca antes jugaron tan fuerte, porque es un libro carísimo de reproducir. Quien ya lo haya tenido en sus manos podrá entenderlo.
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.