Publicado: 04.05.2014 08:32 |Actualizado: 04.05.2014 08:32

Los 10 embarazos más célebres de la historia del cine

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Aprovechando el Día de la Madre, hacemos un repaso a lo que viene antes de la propia maternidad: los nueve meses de gestación. Así, repasamos los embarazos más célebres y sonados de la historia del cine.

Hay embarazos complicados, pero pocas madres han tenido un parto como el de la pobre Rosemary, encarnada por Mia Farrow. La película de Roman Polanski relata la historia de los Woodhouse, un matrimonio neoyorkino que decide tener su primer retoño.

Lo que podría ser la típica historia de los recién casados de turno se convierte en un infierno cuando la protagonista se da cuenta de que su embarazo no es normal, empezando porque de la que debía ser la noche más especial de su vida solo recuerda haber hecho el amor con una extraña criatura. ¿Puede una madre seguir amando a su hijo, incluso si se trata de la mismísima encarnación del mal?

No le fue mucho mejor a Sigourney Weaver en la secuela de Alien dirigida por James Cameron. Ripley despierta en una cama de hospital. Un gato desconfía de ella y comienza a sentir un intenso dolor en el pecho y entonces algo comienza a moverse violentamente el interior de su estómago. Lo que se gestaba dentro de ella sale a la luz... y no es un bebé.

Mención especial merece también el atípico estado de buena esperanza de Arnold Schwarzenegger, que se atreve con lo único que un hombre no puede hacer igual que una mujer: el embarazo. En Junior, se cambian los papeles y es el hombre el que lleva el peso del embarazo.

El doctor Alex Hesse (Arnold Schwarzenegger), un científico serio y disciplinado, ha inventado una droga llamada Esperana que facilita el embarazo. Con Alex trabaja Larry Arbogast (Danny DeVito), que, por más que lo intenta, no puede lograr que su mujer Angela (Pamela Reed) se quede embarazada. Alex y Larry son trasladados al laboratorio de la doctora Diana Reddin (Emma Thompson), especialista en la congelación de óvulos fecundados. Como Alex y Larry no quieren perder sus hallazgos científicos, roban un óvulo y lo implantan donde a nadie se le ocurriría buscarlo: en el cuerpo de Alex que, sorprendentemente, queda embarazado.

Un embarazo siempre es una noticia impactante e importante. Samuel vive una vida tranquila junto a Mathilde hasta que llega la noticia: están esperando un bebé. Por si fuera poco, Samuel entra en pánico al conocer a Dominique y Georges, y sus tres hijos. Pocos son los hombres que aguantan impasibles ante tal noticia, aunque poco a poco, todos acaban asumiendo que no es tan malo como parece a primera vista.

Como bien indica su nombre, -Where the heart is en su versión original- esta cinta protagonizada por Natalie Portman es un ejemplo de cómo un bebé puede cambiar la vida. Novalee Nation nunca ha sabido lo que es una verdadera familia, pero con 17 años y embarazada, está a punto de descubrirlo.

Sin embargo, Willy Jack, el futuro padre, no está muy por la labor, y abandona a la joven Novalee en un Wallmart con solo 10 dólares y una cámara de fotos. La chica decide instalarse en el supermercado, llegando incluso a concebir a su pequeño en el recinto. Eso era lo fácil, después comienza la verdadera aventura.

¿Y si un día las mujeres ya no pudieran ser madres? Esto es lo que ocurre en el futuro fatalista de 2027 ideado por Alfonso Cuarón. El reconocido cineasta hace que todos los espectadores pongan su esperanza en la única joven del planeta capaz de quedarse embarazada.

Clare-Hope Ashitey asume este difícil papel, otro caso de embarazo difícil con el Gobierno, científicos e incluso grupos terroristas detrás de ella. Afortunadamente, la desafortunada madre cuenta con Theo (Clive Owen), un antiguo activista político cuya misión es conseguir que la única esperanza de la raza humana para sobrevivir llegue a buen puerto. Aquí la escena que muestra el momento del milagro:

Conocida como Ligeramente embarazada en hispanoamérica, la comedia romántica protagonizada por Katherine Heigl y Seth Rogen nos muestra el lado más crudo del milagro de la vida. Allison Scott es una prometedora profesional que se queda embarazada por un descuido de una noche con el vago de Ben Stone.

Los dos jóvenes deciden utilizar los 9 meses que les restan de 'libertad' para conocerse mejor. El cineasta Seth Rogen decide entonces mostrarnos esos molestos detalles que siempre se omiten en las idealizadas parejas cinematográficas a punto de dar a luz: la sala de parto sin música sentimental, la incomodidad de las posturas sexuales, las insultas discusiones por las cosas más simples o el incómodo estallido de hormonas al que se enfrenta la afortunada. ¡Qué bonito es ser madre!

Ellen Page puso cara al principal personaje de esta trama, una ingeniosa joven de 16 años que descubre que está embazada de un compañero de clase que se desentiende del problema. Tras dudar, decide seguir adelante y después dar a su hijo en adopción.

Lo que podría ser un drama monumental se convierte en una cinta simpática llena de humor cuando la madura Juno afronta este embarazo indeseado como un inconveniente temporal. La protagonista solo tiene que ajustar un poco sus vestidos, contar mejor las calorías y, eso sí, ajustar las preferencias en la búsqueda de una pareja ideal.

Esta cinta, inspirada en un caso real, nos muestra no a una embarazada si no a todo un grupo de jóvenes que deciden quedarse embarazadas a la vez.

Tras lograr su objetivo, se origina un gran revuelo y las chicas se convierten en el centro de atención de la pequeña localidad costera en la que residen. No es fácil afrontar un embarazo, pero menos, con tanta expectación alrededor.

Muy al estilo de Lío embarazoso, el cineasta francés Rémi Bezançon decide relatar con humor las dificultades que entraña el a veces no tan feliz acontecimiento de ser padres.

La cinta está basada en el bestseller de Elliette Abecassis, una autobiografía que cuenta como una pareja se conoce, conecta y vive feliz hasta que se produce el incidente que cambia sus vidas. El largometraje protagonizado por Louise Bourgoin relata así los sinsabores de la maternidad en una familia moderna con frases tan maternales como: "Era como estar poseída, un álien habitaba en mi interior".