My Bloody Valentine protagoniza hoy en el FIB la reunión más ruidosa de 2008
No cosechan discos de platino como The Police, pero My Bloody Valentine son un grupo de culto con una historia mucho más intensa y sustanciosa. Entre 1988 y 1991 reiventaron el sonido de las guitarras, fundiendo los registros más dulces con los más violentos. 17 años después de su obra maestra, Loveless, regresan en plena forma.
Hasta ahora nadie ha dado con una definición satisfactoria. Sus canciones se construyen con capas superpuestas de guitarras que se esfuerzan en tapar las preciosas melodías que hay debajo (sin conseguirlo del todo). Las letras apenas se comprenden. El resultado es una especie de magma sonoro con efectos alucinógenos. My Bloody Valentine es la obra de Kevin Shields, un perfeccionista compulsivo que todavía hoy sigue obsesionado con reproducir el sonido que escucha en su cabeza. Entre sus principales fuentes de inspiración suele citar la hipnagogia, ese estado mental donde se mezclan sueño y vigilia alterando la percepción de la realidad.
Más de uno de sus seguidores ha peregrinado a Londres para disfrutarlos en una sala pequeña. Lo normal es volver noqueado por el brutal estado de forma del grupo. Tocan sus grandes canciones con máxima intensidad. En todo caso, cuando termina la noche, es probable que sólo recuerden una: You made me realise, su cima ruidista, que en escena dura 20 minutos y alcanza los 129 decibelios. En la puerta de todos sus shows se repartan tapones para los oídos. También hay un cartel que advierte a los epilépticos de la afición del grupo a las luces estroboscópicas. Cuando llega el momento se entiende porqué. Es como aterrizar en otra dimensión donde el sonido se comiera al tiempo y el espacio.
Una vez fuera de la sala surgen dudas sobre si semejamente explosión de ruido puede reproducirse en un escenario al aire libre. José María Rosillo, responsable de sonido del Festival de Benicàssim, no ve problema ninguno. "Legalmente no hay barreras porque nuestro recinto no tiene vecinos. Aquí damos libertad a los técnicos para que usen la mesa como quieran. Y no es verdad que cada edición suene todo más bajo, cada concierto es decisión del técnico del grupo. Si queréis podéis llamarme el sábado y comentamos".
Son uno de esos grupos que ponen la libertad artística por encima de cualquier consideración comercial. Funcionaban casi como una comuna y alguno de sus miembros estaba habituado a sobrevivir en condiciones extremas. El fin de su primera etapa tuvo que ver con varios factores. Entre ellos destaca la ruptura sentimental de Shields con la otra guitarra del grupo: Bilinda Butcher. Por algo el segundo disco se llama Loveless (sin amor). También pesó la decisión de invertir todos sus ahorros en una casa-estudio con una mesa de mezclas defectuosa que nadie les supo arreglar. Por el camino se perdió un tercer álbum influido -dicen- por el metal más extremo y el drum'n' bass. Kevin Shields sobrevivió desde entonces como estrella invitada de Primal Scream o contribuyendo en bandas sonoras de películas de Sofía Coppola. Ahora, prepara una reedición de sus dos álbumes más un montón de extras.
Hola a todos:
Me sorprende el debate sobre si My Bloody Valentine son "metal" o no lo son. Lo único que dice el artículo es que el metal era una de las influencias en su tercer disco, que nunca se llegó a editar (me disculpo si no he sido claro, aunque creo que se entiende perfectamente en el texto). Según cuenta un librito sobre "Loveless" Kevin Shields pasó una etapa de obsesión con Sepultura y con un programa de metal de la MTV. Lástima que no haya posibilidad de escuchar cómo incorporó eso a su sonido. Buen verano a todos.
PD: Me parece genial que la gente firme con apodos, pero tened en cuenta que cuando se utiliza un nombre real que no es el vuestro la persona suplantada puede verse en la incómoda obligación de aclarar que él no ha escrito eso. Abrazos.
Pepo si eres el de Garzon eres colega del Periodista.
Coincido con lo que con Metal extremo se refiere a Godflesh y tal...pero se presta a confusión. Vamos que no se si pone palabras por ponerlas pero me parece que no ayuda a que la gente se interese por este grupo (que de hecho no tiene nada de metal).
Vïctor Lenore es, si no el mejor, uno de los mejores perioditas musicales de este país. Sabe de lo que habla y nunca pone una palabra por ponerla. Cuando dice 'metal extremo' supongo que se refiere a SunnO))) o Neurosis o cosas del estilo. Víctor NUNCA ha escrito nada para impresionar ni para quedar por encima de nadie. Por favor, un poco de respeto y, ante la duda, el beneficio de la ídem.
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