De sofá en sofá

Alojamiento gratis, visitas personalizadas o simple compañía: son algunas de las ventajas de viajar “conectando” con otras personas

MIGUEL LÓPEZ Madrid 31/07/2008 21:28 Actualizado: 01/08/2008 11:30

El ‘couchsurfing’ ofrece más que viajar por la patilla: es una comunidad de turistas. Jupiter

Hay quienes dijeron que lo dejarían todo por poner un chiringuito en la playa, y lo hicieron. Así que si el lector es de esos que aburre a sus amigos con discursos en contra de las agencias de viaje, los desayunos continentales servidos en buffet, los apartamentos con vistas a otros apartamentos, los madrugones de esas excursiones previo pago que ofrece todo hotel que se precie y los circuitos turísticos que programan hasta el tiempo que le queda libre, mejor que se deje de palabras. Que coja sus vacaciones por los cuernos y se conecte a Internet. La Red está dando alas a esos viajeros que dijeron una vez que huirían del turismo convencional para vivir sus lugares de destino, y lo hicieron. Se organizan en redes sociales donde sus miembros ofrecen un hueco en su casa, una visita guiada por la ciudad o, simplemente, información turística de primera mano. Totalmente gratis.

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Pero, ojo, sus usuarios advierten que usar la hospitalidad para viajar no es lo mismo que viajar por la cara. Es mucho más: “Da gusto viajar por una ciudad acompañado de un local. Compartes experiencias, tienes compañía, practicas el idioma. Es mucho menos aventura que viajar sólo, por ejemplo”. Es la opinión de Alejandro, madrileño y miembro de una de las organizaciones de hospitalidad más populares, CouchSurfing (CS).

Las redes de hospitalidad se hacen hueco en España

Gracias a ella, ha usado en sofás ajenos de Varsovia, Beijing o Luxemburgo. “Pero mi primera y principal actividad en CS es alojar a gente. Por una sencilla razón: tienes muchas más solicitudes de alojamiento que posibilidades de irte de vacaciones”, explica. En páginas como CS, al igual que la también popular Hospitality Club (HC), cada usuario dispone de una página web, un perfil, donde se describe y explica cómo participa en el proyecto. Si ofrece cobijo, recibe peticiones de couchsurfers para alojarse en su casa. Si planea un viaje, busca los anfitriones ojeando sus perfiles.

La duración de las vacaciones se acuerda entre ambos. Nadie le aceptará dinero por hospedarlo ni espere recibir el trato servicial de un hotel. Esto va de convivencia, de conocer culturas y lugares de forma diferente y, de paso, de ahorrar un poco de dinero. Aunque, todo hay que decirlo, el manual del buen visitante, según CS, recomienda que no vaya con las manos vacías. “Los regalos –una botella de vino, unas flores– siempre son bienvenidos al llegar a una casa. Incluso, en algunos lugares, es costumbre”, aconsejan.

La comunidad de viajeros

Para participar, en cualquier caso, no es necesario ni alojar ni ser alojado. Se puede formar parte de la comunidad y utilizarla, por ejemplo, como una gran base de datos para viajar. Con un simple correo a un residente del lugar de destino, puede obtener referencias de lo mejorcito de la ciudad o consejos para no pifiarla con sus modales occidentales en otros contextos culturales.

En cuanto a la seguridad, cada organización tiene sus propios criterios. No obstante, el elemento más utilizado para saber si el huésped o anfitrión es de fiar son las propias referencias de otros usuarios, que puntúan las estancias. “Prestar atención a los perfiles es muy importante para evitar malas experiencias”, puntualiza Marisa.

Esta alemana, residente en Madrid y lista para una nueva aventura en Asia, conoció CS a través de una amiga y no daba crédito. “Empecé a ojear perfiles y me dije: Este es el tipo de gente que siempre he querido conocer”. No lleva la cuenta de los viajeros a los que ha alojado, pero reconoce que estudiar todas las peticiones que recibe le lleva su tiempo. “Lo primero que valoro es que la gente tenga una motivación para visitar la ciudad. No me vale con que escuchen la música que me gusta”. Además, Marisa ha desarrollado un sentido de impresión a primer e-mail. “La forma de presentarte y dialogar por correo electrónico puede decirte mucho de una persona”, señala.

Haciendo amigos

Ni Marisa ni Alejandro han tenido malas experiencias, ni siquiera con usuarios vírgenes, sin referencias en su perfil. Con todo, como dice Alejandro, basta con tener paciencia (si la estancia es corta) o invitar de forma educada a que se marchen. “Todo el mundo sabe que esto es voluntario y no hay ninguna obligación”, recuerda. Para Marisa, muchos de los conflictos pueden surgir por diferencias entre culturas: “Aunque, por lo general, no pasa. Todavía me pregunto cómo es posible que personas de sitios tan lejanos puedan tener tantas cosas en común”.

Y es que compartir techo con alguien puede dar pie a grandes amistades. A Marisa le ocurrió con José, un viajero argentino que pasó 4 días en su casa y que hoy está entre sus mejores amigos. Alejandro, por su parte, se queda con la visita de la periodista estadounidense Lisa Lubin, que descubrió esto de las redes de hospitalidad a punto de terminar (y contar) su vuelta al mundo. “Fui de las primeras personas en alojarla y fue una experiencia única. Lo pasamos muy bien juntos. Estableció su campamento base en mi casa y durante un mes viajo a Sevilla, Cádiz, Toledo…”.

Aunque los servicios de hospitalidad tienen origen en otros países, los españoles parecen cada vez más animados utilizarlos. Los datos de CS sitúan a España como la octava potencia en hospitalidad, por delante de Brasil. Estados Unidos se lleva la palma, pero le siguen de cerca Alemania, Francia, Canadá, Italia o Polonia. Las estadísticas de esta comunidad, además, revelan que los europeos somos más dados a la hospitalidad que los americanos, pero sólo por nueve puntos de diferencia.

Parecidos resultados presentan en HC, que cuenta con más de 12.000 usuarios en España. Pero la hospitalidad no sólo es cosa de occidentales. Es posible encontrar a usuarios en cualquier punto del planeta, desde Malawi a Vanuatu, una isla del sur del Pacífico.

También para padres

La mayoría de los usuarios de CS o HC son jóvenes con ganas de aventuras, pero la variedad de personas que se ha animado sorprende. Sólo un ejemplo: L. tiene 30 años y, entre propios y adoptivos, es madre de cinco hijos en un pequeño pueblo belga. Es, además, una usuaria activa de CS que no dudó en dar la bienvenida a este redactor en la comunidad cuando se registró para elaborar el reportaje. “Hospedando a gente de todo el mundo en nuestra casa, enseñamos a nuestros hijos lo que significa el respeto y les damos la oportunidad de conocer diferentes culturas, lenguas, religiones…”, comenta.

Marisa también vivió su propia historia de padres e hijos hace un tiempo: “Alojé a un padre de 51 años y a su hijo, de 18. Lo alucinante es que el miembro de CS era el padre y el hijo pensaba que estaba completamente loco”, recuerda. Su hospitalidad, y también sus viajes, le han proporcionad algunos cambios en sus planes: “Durante mi visita a Estados Unidos, hice una parada en un pequeño pueblo, Providence, antes de llegar a Boston. Me quedé 3 días y, al final, Boston lo tuve que ver en una simple mañana. Mereció la pena, conocí gente maravillosa. Y eso que creemos saberlo todo sobre los norteamericanos”, bromea.

De las cartas a Internet

Los servicios de hospitalidad para aventureros no son exclusiva cosa de la Red. Según dicen, el padre de la idea es Bob Lutweiler, que en 1949 fundó Servas. Se trata de una asociación pacifista que, entre otras cosas, utiliza la red de intercambio hospitalario para ayudar a Naciones Unidas en sus misiones. Hospitality Club es sucesor de otro veterano: Hospex, creado en 1965. Antes de la era de los e-mails, sus miembros se servían de cartas, redes de teléfonos y directorios.

Couch Surfing es de las más modernas, creada en 1999. Uno de sus fundadores tuvo la idea, después de encontrar un vuelo barato a Reijkavik. Para disfrutar del fin de semana, decidió mandar un mail a 1.500 estudiantes islandeses para ver si alguno le prestaba un sofá donde dormir y le enseñaba la ciudad. Hay clubes para todos: los que ofrecen casa a cambio de trabajo, los dirigidos a colectivos determinados o los que promueven la lengua de todas las lenguas, el Esperanto. La mayoría son gratuitos, otros permiten el registro con una cuota. Todos, sin embargo, recuerdan que esto no va de viajar gratis.

13 Comentarios
  • Tony Sar
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    -11 i Tony Sar 31-07-2008 23:18

    Yo he tenido la grata experiencia de pasar un verano en Suiza,trabajando en una clínica junto con un grupo de esperantistas de varios países.Me pagué el viaje,me sobró dinero, me divertí con chicas.....Nunca me arrepiento de haber aprendido esperanto.Cualquiera se puede informar buscando en internet y lo puede aprender gratis...y luego a disfrutar.

  • Fefi Vargas
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    -6 i Fefi Vargas 01-08-2008 00:17

    La verdad que me he llevado una sorpresa con el esperanto.Cuantas satisfacciones.Pon "esperanro" en Google y sabrás lo que es bueno.Yo lo aprendo en: www.lernu.net.Animo a la gente a vivir esta aventura!

  • Fran
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    -10 i Fran 01-08-2008 09:48

    Y a santo de qué se habla de algo que ya llevamos haciendo hace seis años?

  • scar J.
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    -12 i scar J. 01-08-2008 10:14

    vaya chorizaco

  • Acidotu
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    -3 i Acidotu 01-08-2008 11:10

    Yo estuve durante un año haciendo esto con excompañeros de erasmus: Estuve en Lituania, en Bélgica y viajando por España. Lo de la botella de vino es un clásico.

  • Peter
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    -3 i Peter 01-08-2008 18:39

    El comentario de Marisa se lo han inventado o q? Providence no es un pequeño pueblo camino de Boston, es la capital del estado de Rhode Island y supera los 500mil habitantes, ademas alberga la famosa universidad de Brown

  • Jos
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    -1 i Jos 01-08-2008 21:22

    Interesante lo del Couchsurfing. Por cierto, Peter, Providence no es un pueblo pequeño pero con sus 173.000 habitantes (no 500.000) sí que es más pequeño que Boston.

  • Perico
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    -2 i Perico 02-08-2008 00:50

    Esto hace ya varias décadas que funciona dentro del mundo del esperanto. Yo lo he usado muchas veces y, al menos en ese contexto, es muy gratificante y, por qué no, es genial para hacer viajes económicos muy interesantes. Si quieres saber más busca "pasporta servo" en Google, ya verás.

  • Ral MILLARES
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    0 i Ral MILLARES 02-08-2008 11:23

    Interesante... Muy interesante... Voy a ponerme ahora mismo a buscar redes de sofas solidarios en Almería, que el año pasado me quedé con ganas de más Cabo de Gata. ¡Gracias!

  • De Letras
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    1 i De Letras 03-08-2008 13:48

    La reseña de Público sobre CS no está mal si se toma como lo que es: informativa y divulgativa. Y como botón de muestra puedo asegurar que en Argentina hay gente de Couch Surfing extraordinaria. Mirad en Internet y veréis.

  • De Letras
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    1 i De Letras 03-08-2008 13:54

    La reseña de Público hay que tomarla como lo que es: informativa y divulgativa. La organización Couch Surfing no hay que asimilarla con el esperanto. Ved en Internet. Y como botón de muestra, en Argentina hay muy buena gente que practica CS.

  • rina
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    -1 i rina 23-11-2008 00:06

    ofrezco mi casa para quien quiera venir no ofresco un sofa sino cama y habitacion en San Pedro Sula Honduras C:A:

  • Luis Lazarini
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    0 i Luis Lazarini 24-03-2009 19:38

    Ofrezco con la tradicional hospitalidad Mexicana mi casa en el la hermosa cd. de Queretaro, (y solo de paso, mi depto en cd de Mexico) a 2 hrs de la Cd de Mexico y a 30 mins del bellisimo Sn Miguel de Allende, Gto MEXICo

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Generado: 2012-02-14 20:16:43