Arranca el coleccionable de 22 álbumes dedicados a grandes temas humanos vistos por grandes fotógrafos
La historia de la memoria popular arrancó a mediados del siglo XIX, cuando la invención de la fotografía arraigó entre las costumbres del ser humano, para dejar constancia de su paso y de su obra. A partir de ese momento la clase obrera tuvo acceso al recuerdo, a construirse el relato de su propia identidad; ya no era necesario ser un rico heredero para encargar grandes pinturas sobre falsos actos heroicos.
Hace 150 años empezó una revolución que todavía hoy no sabemos dónde parará. De momento, durante todos estos años, conocimos a los grandes maestros que dejaron preguntas abiertas sobre la relación del ser humano con el prójimo y su entorno. Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, Ansel Adams, Eugene Smith, David Seymour, Agustí Centelles, Edward Weston, Elliott Erwitt, Josef Koudelka, André Kertész, Alberto Korda, René Burri han intervenido en la documentación de la historia de la humanidad, porque la memoria necesita imágenes.
Ellos y otros tantos están en la colección que Público arranca este domingo, con el álbum dedicado a la Guerra Civil española y a los notables fotógrafos que llegaron al conflicto para denunciar el hecho: Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour. A ellos se sumó con sus fotografías desde el interior del país, rastreando los problemas del ciudadano, el fotoperiodista Agustí Centelles.
Centelles nació en Valencia en 1909, pero pronto se instaló en Barcelona, donde falleció en 1985, después de haber descubierto para el mundo, apenas una década antes, uno de los archivos más importantes sobre el enfretamiento, con más de 9.000 negativos que tuvo que esconder durante la Guerra Mundial. Estuvo preso en diversos campos de concentración donde consiguió salvar sus negativos increíblemente, así como las cámaras fotográficas que se había llevado consigo. Incluso logró establecer un pequeño laboratorio fotográfico en el campo de Bram, cercano a Carcasona, gracias a un carné de periodista, expedido por las autoridades francesas. Más tarde, conseguiría colocar todo ese material en el suelo de la buhardilla de una familia que lo acogió durante su exilio.
En 1946 regresó a Barcelona, pero su marcado pasado político le impidió dedicarse a lo que él era, fotoperiodista.Así que no le quedó más remedio que dedicarse a la fotografía industrial y publicitaria, realizando encargos para productos como Chupa Chups y Anís del Mono. Esa es la gran historia de Centelles, la del poseedor de una memoria colectiva acallada durante 36 largos años. Al poco de destapar la famosa maleta que cruzó la frontera, las imágenes se volvieron inmediatamente en iconos, como la de los partisanos disparando atrincherados tras un caballo muerto.
La colección grandes maestros de la fotografía, suman en total, 22 libros, gratis cada domingo. El primer número del coleccionable se entrega con un archivo, para ordenar las visiones sobre el siglo de las mujeres, los años sesenta, las religiones y religiosos, las grandes metrópolis, la España de Franco, la segunda guerra mundial, la revolución cubana, Hollywood y el cine o la pasión por el deporte, entre otros. Además, de martes a jueves, con el periódico, se regalarán reproducciones en láminas de iconos de la fotografía.
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.