Publicado: 29.12.2013 08:37 |Actualizado: 29.12.2013 08:37

En 2014 vuelve la 'Beatlemanía'

En los últimos doce meses, la presencia de los Beatles ha sido constante y para 2014 se preparan numerosas novedades con motivo del 50 aniversario de la 'Beatlemanía'

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Un año más al hacer balance musical nos encontramos con los Beatles. Los cuatro de Liverpool siguen ocupando portadas, sacando discos -40 años después de su separación- y protagonizando másteres universitarios, biografías sesudas y documentales en color. En los últimos doce meses, la presencia de los Beatles ha sido constante y para 2014 las previsiones hablan ya de una reedición sin complejos de la beatlemanía. ¿Lo dudan? Vayan dejándose el flequillo por si acaso. Solo desde el punto de vista musical, 2013 nos ha ofrecido dos piezas del legado Beatle: la publicación de On Air-Live at the BBC Volume 2, un nuevo doble CD con 40 actuaciones en directo de los Fab Four en la BBC radio, y el lanzamiento digital de The Beatles Bootleg Recordings 1963, una colección inédita de 59 rarezas de baja calidad.

Mientras el primer producto amplía un título anterior (The Beatles. Live at the BBC - 1994), la segunda colección de canciones es una hábil treta de la discográfica Apple Records para evitar que esas versiones lleguen al dominio público y así seguir haciendo caja otros 70 años. Está claro que estas novedades no ocultan un evidente interés económico. Sin embargo, el espíritu de los "escarabajos" se multiplica más como una plaga bíblica gracias a una legión de fans imbatible, solo comparable con los hinchas del Atlético de Madrid (cuando estaba en Segunda). Este mismo año, por ejemplo, se ha conocido que un dentista canadiense, que conserva una muela de John Lennon, está dispuesto a secuenciar el ADN del artista para clonarlo en un futuro. También sorprende que la CIA use una canción tan tierna como Penny Lane para su programa de agentes dobles captados en Guantánamo.

Ese uso de títulos de canciones "beatles" para cualquier cosa es casi un género. Este año, el popular escritor japonés Haruki Murakami ha publicado un relato que se llama Drive my Car (aparecida en 1965 en el álbum Rubber Soul). ¿Extraño? No hay que olvidar que su novela de más éxito se llamaba Norwegian Word, otro tema de ese disco que, aparentemente, fue el único álbum que compró en su juventud. Vivir es más fácil con los ojos cerrados es un verso de la canción Strawberry Fields Forever y da título a la última película estrenada en 2013 del director David Trueba. En ella se cuenta una historia donde la presencia de Lennon en Almería -ayer mismo se presentó un libro sobre el asunto- planea en todo el metraje.

También para la gran pantalla, ha sido el año del documental Good Ol' Freda, la curiosa historia de Freda Nelly, una señorita que pasó de ser una admiradora sin superpoderes a convertirse en la secretaria personal de los cuatro fantásticos. Y después están los libros, editados en 2013, (las 672 páginas de Todo sobre los Beatles. La historia de cada una de sus 211 canciones, el primer tomo de la biografía autorizada All These Years; Tune In de Mark Lewisohn, etc...), los cómics (El quinto Beatle, sobre el manager Brian Epstein, biopic en 2014) o las reediciones de todo tipo en todo tipo de formatos (Help en Blue-ray, por ejemplo). Y así hasta la sobresaturación.

La invasión por tierra, mar y aire puede agotar a los no creyentes. ¿Se puede decir que estamos hartos de tanto Beatle?. La respuesta es no. La red todavía arde después de que el maestro de los periodistas musicales, Diego A. Manrique, propusiera seis razones para odiarlos. La jocosa osadía -que planteaba una saludable prohibición temporal de la banda- apareció en octubre, en la edición española de la revista Rolling Stone, un número que estaba dedicado ¡cómo no! a John, Paul, George y Ringo. Manrique hacía de simpático abogado del diablo en una publicación que apoyaba la campaña de un periódico nacional que, como promoción, empezaba en otoño a vender los CDs de los Beatles junto a su edición dominical. Así y todo, fue crucificado.

La sobreexposición al sol de los cuatro magníficos no parece buena para la salud. Por ello, en 2014 habrá que ponerse crema bronceadora factor 50. Para empezar, el próximo 20 de enero, sale a la venta una reedición remasterizada de los 13 discos que los Beatles sacaron en América (The U.S. Albums). Es el aperitivo de la fiesta. Se trata, primero, de conmemorar la actuación de la banda el 9 de febrero de 1964 en El Show de Ed Sullivan, un programa que reunió a 73 millones de espectadores y marcó el inicio mundial de la beatlemanía. Por este motivo, los premios Grammy fuerzan la máquina de la nostalgia y preparan una gala tributo Beatle con el título La noche que cambió América, un día después de la entrega de sus galardones en Los Ángeles.

En España tampoco nos libramos de la invasión. Bilbao tiene el honor de celebrar el 80 cumpleaños de Yoko Ono. La que dicen fue "culpable de todo" -o lo que es lo mismo: la separación de la banda- inaugura una exposición retrospectiva de su producción artística conceptual en el museo Guggenheim a partir del 14 de marzo. Se trata de una visión completa de su trabajo como artista y nos servirá para comprobar si los odios entre ella y Paul McCartney -que sacó en octubre el notable disco New- se han disipado, tal y como anunciaron ambos este año a bombo y platillo.

Pase lo que pase el culebrón seguirá vivo. Cada día del calendario nos sirve para rememorar una aniversario "beatle". Por ejemplo, hoy mismo: hace 50 años, los Beatles participaban en una gala navideña en el Astoria Cinema de Londres. ¿Lo dudan? Los datos están en la web la Biblia "beatle". Lo dicho, una religión.