‘Casablanca’: cine o propaganda
Se cumplen 65 años del estreno del filme, utilizado por EEUU para justificar su entrada en la guerra
Fotograma de ‘Casablanca’, dirigida por Michael Curtiz y protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman.
El 17 de diciembre de 1941, la armada imperial japonesa ataca por sorpresa la base norteamericana de Pearl Harbor (Hawai). Ya no hay marcha atrás: Estados Unidos va a entrar activamente en la Segunda Guerra Mundial.
Hasta entonces, formalmente neutrales, los americanos se habÃan limitado a suministrar material a las naciones que se enfrentaban al Eje con la intención de frenar el expansionismo japonés. A partir de ese dÃa tendrÃan un nuevo y poderoso enemigo: el nazismo.
Ante la inminencia bélica, el presidente Roosevelt crea la OSS (Office of Strategic Service) y la OWI (Office of War Information), organismos de control y censura de la información dentro y fuera del paÃs. Entre sus funciones, promocionar pelÃculas, noticiarios y documentales que justifiquen la entrada en el conflicto y eleven la moral de la población.
En total, Hollywood produjo más de 2.000 filmes con tintes patrióticos, cargados de emotividad y donde EEUU era representado como un paÃs unido frente a un enemigo común. Muchos directores de prestigio colaboraron en la causa. Entre ellos, John Ford, que firmó La Batalla de Midway en 1942, William Wyler (Memphis Bell, 1944), Ernst Lubitsch (Ser o no ser, 1942), Raoul Walsh (Objetivo: Birmania, 1945), y Frank Capra con su serial ¿Por qué luchamos?, estrenado en 1943.
El efecto ‘Casablanca'
Tras leer el guión adaptado de la obra de teatro Everybody Comes to Rick's, de Murray Burnett y Joan Alison, la OWI quedó entusiasmada con el planteamiento de Casablanca, que mostraba, entre otras cosas, a Estados Unidos como un refugio para los oprimidos.
La pelÃcula fue dirigida en 1942 por un emigrante húngaro, Michael Curtiz, y se convirtió en la niña bonita de la oficina. Sobre todo porque no era un filme bélico y por la calidad de todos sus elementos, desde la fotografÃa a los diálogos.
De hecho, uno de sus informes elogia a su protagonista, alguien que en el pasado luchó "con las fuerzas leales en España", lo que ayudarÃa al público a entender que la guerra "no empezó con Pearl Harbor".
En ese momento, Casablanca, la ciudad, se encontraba bajo el control del gobierno colaboracionista de Vichy, régimen instaurado en el sur de Francia y sus colonias tras el armisticio firmado en 1940 por el mariscal Pétain con Alemania.
En su trasfondo, la pelÃcula describe la desolación, la apatÃa y la corrupción que rodea a la Europa derrotada. Los guionistas se preocuparon de que cada personaje cumpliese con un papel determinado: Los refugiados son de Centroeuropa, los franceses mantienen una actitud ambivalente sin convicción y los villanos son nazis.
Además, vemos pasar a búlgaros en busca de ayuda para salir del paÃs, banqueros holandeses cuyo dinero ya no vale o un militar italiano sumiso a los designios del Führer. La otra Italia la representa un simpático comerciante que controla el mercado negro de la ciudad.
Pero de entre todos ellos destaca el papel de Humphrey Bogart, un norteamericano cÃnico y solitario que regenta el local nocturno más popular de la ciudad. Su decisiva intervención permite el éxito de una operación de la resistencia.
En definitiva, una metáfora de lo que EEUU podrÃa lograr si abandona el aislacionismo. Y, en efecto, los aliados liberaron Casablanca en noviembre de 1942. Por ello, la pelÃcula adelantó su estreno al dÃa de acción de gracias de aquel año.
La propaganda durante la guerra
Alemania, precursora
Antes de 1939, Alemania era el único paÃs con un Ministerio de Propaganda, ideado por Goebbels. Distribuyó radios a bajo precio y encargó documentales que ensalzaban el nacionalsocialismo y las victorias militares.
EEUU: métodos modernos
En Estados Unidos, el objetivo de la ‘Office of War Information' fue la motivación del esfuerzo bélico, pues la población, incluso después de 1941, veÃa la intervención como una misión lejana y extraña.
La URSS, la nación del pueblo
La propaganda se instauró como forma de vida en la Unión Soviética. Centralizada en el Departamento de Propaganda y Agitación del Comité Central del Partido, apelaba a la resistencia heroica y el orgullo de ser la patria del proletariado.
Gran Bretaña cierra filas
Además de contrarrestar la propaganda alemana, la ‘Political Warfare Executive' trató de exportar noticiarios a los paÃses neutrales, especialmente a EEUU, para que se decidiesen a entrar en la guerra de su lado.
19 Comentarios
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A mi alguna de estas armas de propaganda no me suenan a segunda guerra mundial, me suenan actuales... Enhorabuena por el artÃculo
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Pues si es propaganda: ¡ojalá todo el cine, de antes y de ahora, fuese solo la mitad de bueno!.
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Todo cine es propaganda, toda pelicula muestra una realidad y muestra buenos y malos. Hay obras maestras muy propagandista como OCTUBRE, EL ACORAZADO POTENKIM, EL NACIMIENTO DE UNA NACION, AGUSTINA DE ARAGON,LA CAMISA NUEVA, TOKIO MONOGATARI, SALÓ,... Y HAY OTRAS QUE LO HACEN A LO BESTIA COMO RAMBO, SIERRA DE TERUEL, 13 ROSAS,ETC... Pero el restro de peliculas tambien son propaganda como son las novelas, las obras de teatro o las poesÃas...
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En Casablanca, el "idealista" y politizado es ciego respecto a muchas cosas y la verdad, la ética y la inteligencia quedan más bien del lado del "cÃnico" y escéptico. Asà que la pelÃcula es propaganda... y antipropaganda.
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Aquà falta algo: la Casablanca real no tenÃa nada que ver con la ciudad de la pelÃcula, que no era otra que Tánger, entonces controlada por Franco, y por motivos polÃticos se le puso el nombre de Casablanca. Alguien aquà quizá nos pueda explicar a qué se debió exactamente.
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Propaganda o no, es un peñazo sin sentido.
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Supongo que donde dice "contra las fuerzas leales en España" querÃa decir "con las fuerzas leales en España"
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SÃ, se supone que Bogart lucho con los republicanos, en papel viene de otra forma
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Asà tiene bastante explicación el final, aquello de "esto puede ser el principio de una amistad..., y nada une más que un enemigo común. Por lo demás, una grandiosa pelÃcula de estudio
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El tema de la propaganda... Está claro que todo director y momento histórico del siglo xx está influido por la propaganda del momento, la nacionalidad, etc. Pero lo curioso de este tema, como dice el artÃculo al principio, es que desde de Hollywood se orquestara una operación tan evidente de crear pelÃculas para fomentar la entrada en la guerra.
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Ni las obras maestras del cine se libran ya de...¡Qué triste es todo esto!
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Propaganda no quiere decir mala calidad...
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Lamentablemente, la propaganda es nuestro pan de cada dÃa. Ahora se nos permite, yendo a la página web de la CIA, leer documentos desclasificados como la mentira de Pearl Harbour o el falso incidente de Tonkin que dio pie a la guerra de Vietnam, incluso ideas que se parecen curiosamente a los actos del 11-S. Con los conocimientos avanzados de PsicologÃa de las masas que se tienen hoy dÃa, la cosa está yendo a unos niveles mucho más fuertes. He aquà una muestra: http://video.google.com/videoplay?docid=-3636640516271789214
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La propaganda es lo único que ha permitido a los estados, controlados por banqueros, llevar adelante sus guerras de enriquecimiento. Una pelÃcula es una forma de propaganda, pero un autoatentado del que se culpa a un enemigo, real o inventado, también. El 11S es un buen ejemplo.
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Todo esto no es nada nuevo. Casablanca es propaganda y también es cine, y bueno además. Popeye también es propaganda... Y Naranjito. Y tantas cosas.
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Vamos, igualito Naranjito que una pelÃcula financiada por una oficina de propaganda para justificar una guerra. Igual, igual
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Rastreando un poco por internet y rebuscando en el fabuloso emule se pueden encontrar autenticas joyas como son los dibujos animados propagandÃsticos de Disney o la Warner en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. estos dibujos estaban destinados a subir la moral de las tropas y la población por medio del enaltecimiento de los valores y los medios nacionales y de justificar la guerra desvalorizando al enemigo por medio de clichés humorÃsticos y satanizaciones. Una propaganda poco subliminal.
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Casablanca, puede que sea propaganda, pero creo que todas las peliculas americanas son propaganda, y las españolas, pero Casablanca no deja de ser una verdadera obra maestra, y que no pierde ni perdera nunca actualidad,65 años despues de estrenarse se sigue hablando de ella por algo sera, por hacer una comparacion , la pelicula gano 3 oscars en el año 1943, el año pasado "Crash", gano tambien 3 oscars, a ver quien se acuerda de "Crash dentro de un par de años, y sin embargo de Casablanca se seguira hablando.
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Bueno, si no se discute que Casablanca sea una obra maestra, y toda la cosa polÃtica del momento le da un aire inigualable, porque todo era fruto de un momento único en la historia. Lo cual no quita para que sea o no propaganda...

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