"En la SGAE todos son ricos"
2007 ha sido un año 'malísimo': discazo, nominación a los Grammy, cameos en el cine y la conquista de América Latina. Qué tía.
La Mala sube corrieeeeendo las escaleras del hotel, camino de la cafetería. Está muerta de sed y quiere agua. Acaba de hablar para una radio colombiana y esa misma noche tiene previsto actuar en los Premios As del Deporte, junto a gente como Paulina Rubio, Pereza y Dover.
Y su discográfica anda como loca celebrando la buena acogida por parte del público de Malamarismo, que ya nos venden como ‘disco de oro digital' (10.000 copias, entre descargas de Internet y telefonía) y que, seguramente, encontrarás en la lista de los mejores álbumes de este año en estas santas páginas. "Es increíble que todavía salgan periódicos nuevos... ¿Cuánto tiempo hacía que no aparecía uno?", dice desde un sofá. Al final se decide por una Coca-Cola. Lo último que parece es una rapera de 28 años que ejerce de madre cuando nadie le ve.
Después de un año tremendo, ¿ni siquiera te sientes un poquito como una estrella?
No, ha sido todo muy progresivo. Ahora me conocen en todo el mundo, Colombia, Noruega, Japón, Bulgaria... pero tengo bastantes cosas que me mantienen con los pensamientos claros, sobre todo, una familia. No tengo tiempo de endiosarme o de creer que la cosa que más necesito en este momento es un zumo natural [mueve el brazo teatralmente].
¿Hasta que punto te ha cambiado el hecho de ser madre?
Es lo más importante que me ha ocurrido nunca, el gesto de amor más inmerso que pueda tener nadie: traer a otra persona al mundo y quererla más que nada, dar la vida. Tener un hijo te abre en todos los sentidos, si eres consciente de lo que representa.
¿Algo malo de este 2007? ¿El Grammy que no te dieron, quizá?
No. Lo mejor ha sido que tengo conciencia de qué es lo importante y qué no. Estoy tranquilísima. Sí hubo un momento en el que empecé a notar algo de presión con el Grammy, pero no tienes que dejarte llevar. Uno no es más por ganar un premio. No me siento frustrada. Mi vida no se resume en: ganar, bien; perder, mal. Mi sensibilidad no se queda ahí.
Más: hiciste una prueba para Julio Medem. Has rodado con Antonia San Juan la próxima ‘Tu eliges' y tienes un cameo en ‘Yo soy la Juani', de Bigas Luna. Tú misma aseguras que no ha habido ‘cambio de chip' porque interpretas constantemente.
No tengo ningún conocimiento de interpretación, pero llevo subiéndome a un escenario desde que tengo 15 años, haciendo cosas en público, rapeando... Un escenario te da muchas tablas. Me divierte, ha estado guay pero mi meta no es dedicarme a eso. Son oportunidades que me permiten aprender y divertirme. Sin complejos. En plan: "¡Vamos a hacerlo!". Yo estoy en este camino aprendiendo.
Y de final de fiesta, un concierto mañana por la noche en La Riviera. ¿Qué le dirías al lector para que tire este periódico al suelo y corra a por una entrada?
Cuando hemos hecho ya un largo recorrido se forma una magia especial entre la gente que me acompaña. Todos están están conmigo a una: yo soy la capitana del barco, me apoyan y me cubren las espaldas. Y el público lo capta. Ha habido conciertos memorables y momentos especiales. Y hay cosas que solo ocurrirán en Madrid...
Por ejemplo...
Son sorpresa. Gracias a Dios tengo la suerte de decir que lo que voy a hacer yo no lo va a hacer nadie.
¿Sigues pensando que este disco, ‘Malamarismo', hace que todos los anteriores sean ‘una mierda'?
Me encuentro mas madura que en otro y refleja mejor que ninguno quién soy, cómo estoy, qué pienso, qué es lo que estoy viviendo... Para mi este disco es un regalo, está lleno de colores, está riquísimo... [dice con acento cubano: el padre de su hijo es el rapero cubano Mahoma]. Ahora Malamarismo es lo que me llena y lo que necesitaba expresar. A mucha gente que ha seguido mi trayectoria no les gusta, pero igual dentro de un tiempo lo cogen con otras ganas: los discos son como los libros, dependen del momento.
Muchos siguen sin entender tus colaboraciones con Julieta Venegas o Raimundo Amador. ¿Te molesta esta actitud?
No, la entiendo: en España en el deporte nacional es el critiqueo. Nadie se puede alegrar por lo bueno que le pase a uno. Pero lo que importa de una canción es lo que te haga sentir, y no el vestido que lleva ésta en esa gala o cómo se lleva con el otro.
Es como si en Estados Unidos alguien dudara de Jay Z por colaborar con Mariah Carey.
En Estados Unidos es donde más saben de sacar jugo. Si una persona tiene carisma y con actitud, te meten en el business. Saben como hacer un espectáculo. El negocio del entretenimiento allí es lo más grande.
¿Te interesa la política? Sigues el discursos de Zapatero y Rajoy? O eres de las que cree que no hay que darle demasiada a la importancia a lo que dicen...
Deberíamos de dársela. Esa gente está ahí gobernando y lo que digan tiene mucha repercusión. Realmente sí que me come un poco por dentro. Intento tomármelo con humor, pero no puedes pasar: hay que votar y elegir a la gente que gobierna el país. Hay que ponerse la pilas. Aunque no me veo representada por ninguna de las candidaturas...
¿Qué opinas de la monarquía?
Ahí están. Viviendo como reyes. Hubo un momento en que parecía que su papel era necesario, pero actualmente... no sé muy bien cual es.
¿Y de la SGAE?
Que son todos ricos. Y que felicidades por serlo. El interrogante es si el dinero da la felicidad.
Tienes mucho acento cubano...
(Risas) Sí, y mi marido tiene acento andalú. Menudo Cola-Cao somos.
1 Comentario
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Hola: Le hemos hecho una entrevista a la mala. Si quieres ve a la página de En Construcción www.enconstruccion.tv

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