Zizek aprieta fuerte el lápiz
El filósofo esloveno anticapitalista publica 'Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales'
Zizek, en una imagen del documental de Sophie Fiennes The Perverts Guide to Cinema (2006). AFP
Si usted abre en YouTube los vÃdeos en los que el filósofo Slavoj Zizek (Liubliana, 1949) asegura que los vegetarianos se están convirtiendo en "monkeys", puede creer estar ante un iluminado irrespetuoso que cecea. No. Zizek es un pensador irreverente: de formación interdisciplinar, marxista y lacaniano, le da la vuelta a los lugares comunes de una ideologÃa neoliberal que, camuflada como los camaleones, asumimos como estilo de vida.
Zizek aboga por un discurso anticapitalista, desacomplejado, que no basa sus estrategias emancipatorias en peticiones ecológicas o feministas, sino económicas y sistémicas.
"Las caridades liman las contradicciones del capitalismo", escribe Slavo Zizek
Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales (Paidós) descubre a Zizek como pensador no polÃticamente correcto, sino correctamente polÃtico. La siguiente serie de preguntas y respuestas sintetizan aspectos importantes de un pensamiento y de un estilo que son, no ya coherentes, sino indisolubles el uno del otro.
¿Quiénes son los culpables de las vÃctimas del liberalismo?
"Frente a los responsables de los crÃmenes comunistas, en la barbarie capitalista parece que nadie ha de purgar ninguna culpa", escribe en uno de los capÃtulos.
"El multiculturalismo es un modo de racismo" que une al reprimido y al explotado
¿Qué implica mi obligación de ser tolerante?
"Tiene que ver con la exigencia intolerante por parte del otro de reservar su espacio", escribe. El estilo de Zizek es vehemente. Como si apretara mucho el lápiz contra el papel. La equidistancia no se convierte en buenismo: no reduce cada sentimiento o idea a culpabilidad. Su activismo, lejos de transformar el mundo, afianza sus injusticias. Zizek se opone a esa mentalidad de oenegé donde las caridades ayudan a vivir la ficción que nos hace buenos.
¿Quién encarna el mal en nuestras sociedades?
Los cómplices en la devastación universal que huyen de las consecuencias de sus acciones depredadoras, "viviendo en urbanizaciones cercadas, alimentándose de productos macrobióticos...".
Zizek utiliza ejemplos sociológicos y de la cultura de masas porque en ellos se proyecta asertivamente la ideologÃa dominante. Por ejemplo, analiza World Trade Center, de Oliver Stone, y concluye que la catástrofe del 11 de septiembre se ha interpretado como una intervención divina para "despertar a EEUU de su letargo moral y sacar lo mejor de su pueblo". El regodeo en las instantáneas de una desgracia particular no ayuda a reconstruir el porqué de la catástrofe: actúa como distracción para que nos sintamos mejores.
¿Son respetables todas las creencias?
Sobre la condescendencia y el relativismo, que impone la idea de que nunca existe una verdad, descansa la falsa tolerancia. Zizek se pregunta y se responde: "¿Por qué creemos que la tolerancia es el remedio en lugar de serlo la emancipación, la lucha polÃtica o el combate armado? La respuesta se halla en [...] la culturización de la polÃtica". Las diferencias polÃticas, derivadas de la desigualdad polÃtica o de la explotación económica, son naturalizadas y neutralizadas bajo la forma de diferencias "culturales".
¿Es Bill Gates un filántropo?
Para Zizek, cuando un capitalista emprende acciones filantrópicas, da un sentido a su vida. "El beneficio no es sólo psicológico, sino sistémico: esas caridades liman las contradicciones del capitalismo y retardan su crisis".
¿Corrección polÃtica?
"La corrección polÃtica es un ejemplo de la polÃtica liberal del miedo".
¿Qué es lo que enmascara el multiculturalismo?
Zizek da la vuelta a los tópicos a través de una metodologÃa dialéctica en la que los juegos de palabras evidencian el poder del lenguaje y visibilizan lo que en apariencia no es ideológico. El multiculturalismo es un modo de racismo que camufla el hecho de que "... en la lucha emancipatoria no son las culturas, en su identidad, las que unen sus manos, es el reprimido, el explotado y el que sufre".
Sucede también cuando identifica el ascetismo y el gozo: "Pensemos en el yuppie que combina la "autorrealización" personal con disciplinas totalmente ascéticas como el jogging, la comida sana y demás." Pues eso: pensemos.
5 Comentarios
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Yo como todos los dÃas.
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El artÃculo es flojito, creo que desarma bastante el discurso de Zizek bajo el "dibujo" de un tipo irónico y mordaz. Hay mucho más detrás de este libro. Explica perfectamente cuál es la única violencia que vivimos, única por estructural (la del capitalismo) y cuáles son sus verdaderos culpables, cosa que seguramente no gustarÃa leer a muchos compradores de "público". SÃ, los mayores culpables y contra los que hay que luchar son los socialdemocratas, más o menos radicales, que con su discurso de buen rollo e izquierdista perpetúa este salvaje sistema.
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¡Fantástico! La oscuridad en la expresión unida al hecho de que este producto llamado Zizek sea "famoso en Francia", parece que son garantÃa de que nos traguemos cualquier cosa suya como signo de una profundÃsima inspiración. Ohh... ¡Zizek ha hablado! Por cierto, extraña obsesión sin mediar argumento racional alguno la suya con los vegetarianos.. a lo mejor el que deberÃa ir al diván es él. Frente a profetas como éste que ni se sonrojan de su papel como pinza con la derecha para ahogar a la sociedad con aspiraciones reformistas, lo que hace falta es verdadero pensamiento reformista y socialdemócrata, no discursos sobre la ontologÃa metafÃsica del ser revolucionario-teológico.
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Zizek es un charlacán. Hay multitud de artÃculos que lo desenmascaran como el farsante que es: ¡pero si este tÃo montó hace nada un ciclo de conferencias sobre marxismo en Londres en el que cobraba el módico precio de inscripción de 200 libras -al alcance de todos los oprimidos que defiende, seguramente- por verle decir las cuatro verdades de Pero Grullo!... ¡Ah, las palmas académicas! Si en vez de perder el tiempo con Zizek la gente leyese a Michael R. Krätke o Walden Bello, otro gallo nos cantarÃa.
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B.B, de acuerdo que hay una parte de Zizek de "showman", en el peor sentido de la palbra, que le hace un flaco favor, también podrÃamos hablar de la mezcla, muchas veces incomprensible, que hace de muchas corrientes que sólo hacen lastrar su discurso. pero al margen de eso, creo que hay que leer a Zizek, y como bien dices sin olvidar a muchÃsimos otros desde Bello a Fabretti, a Petras a Mika Davis, etc.. Hugo_V, pinza con la derecha? Ah claro, que todo lo que no es apoyar la socialdemocracia es hacer el juego a la derecha...

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