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Todo el 23-F en un gesto

Javier Cercas recorre el fallido golpe de Estado en su nuevo libro, que utiliza elementos de la crónica y del ensayo

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'Los jugadores de fútbol tienen contrato laboral, mientras que los escritores tienen contrato por cada libro. Cada libro es un acuerdo nuevo. Así que no estoy seguro de que ambos casos puedan comparase...', dice a Público Miguel Aguilar, editor de Javier Cercas, sobre la condición del escritor de galáctico de las letras y su salto de editorial. Y es que Tusquets, sello en el que publicó su célebre Soldados de Salamina (2001) y la posterior La velocidad de la luz (2005), no será quien lance el próximo 8 de abril el nuevo libro del best-seller español, Anatomía de un instante, sino el grupo Random House Mondadori.

De manera similar a Soldados de Salamina, en Anatomía de un instante Cercas bucea entre toneladas de documentación sobre la historia española para sacar la materia de la que están hechos sus textos. En este caso, los hechos que rodearon el fallido golpe del23-F, aunque en Anatomía de un instante no hay lugar para su propia historia. A medio camino entre la crónica y el ensayo, Cercas ha concebido un relato 'que funciona como un thriller y que narra el golpe de Estado casi hora por hora', cuenta Aguilar, que también considera que las similitudes entre este nuevo título y Soldados de Salamina son muchas y tienen que ver, sobre todo, con una cuestión de gestos.

'En Soldados de Salamina, Cercas fue capaz de condensar, resumir y descifrar la Guerra Civil a través de un solo gesto: la mirada entre un miliciano y un falangista que escapaba de un pelotón de fusilamiento. En Anatomía de un instante, es el gesto de Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, que no se tiran al suelo cuando los guardias civiles rompen a disparar, lo que sirve para hacer lo propio con el golpe de Estado y la Transición', dice Aguilar. Al principio, Cercas quería escribir una novela sobre este periodo, aunque al final comprobó que 'el material que tenía era tan potente que no había lugar a hacer una novela. La realidad era suficientemente potente para no necesitar añadir nada'. Le ha costado tres años poner orden a las ideas y darle la forma de una lectura 'fascinante, que atrapa, lo cual tiene mucho mérito, ya que hablamos de una historia que comenzamos sabiendo el final, quién gana y quién pierde'.

Además de las técnicas literarias propias del thriller, Cercas juega con unos personajes que encuentran su réplica en otros tantos antagonistas. En sus páginas, el autor se detiene en 'los distintos movimientos que se dieron durante el 23 de febrero, en los distintos golpes que confluyen en el golpe de Estado, el de Alfonso Armada, el de Antonio Tejero, el de Jaime Milans del Bosch y lo que Cercas llama el contragolpe: las maniobras para parar el golpe, que acaban afortunadamente triunfando. Así que las figuras centrales del juego (Suárez, Mellado, Carrillo) tienen tres contrafiguras (Armada, Tejero, Milans)', dice Aguilar, que considera que estamos ante 'un libro decisivo para que entendamos ese periodo reciente'.

Sobre el futuro de Cercas y bajo qué casa veremos sus próximos libros, sólo queda especular. Aunque 'estamos encantados de que éste y los siguientes salgan con nosotros', dice Aguilar.


'Autores que empiecen y terminen su carrera literaria en el mismo sello hay muy pocos', confiesa Aguilar. 'Ignacio Martínez de Pisón comenzó en Anagrama y ahora está en Seix Barral. Cristina Fernández Cubas pasó de Tusquets a Lumen, para luego volver a Tusquets. Antonio Orejudo ha estado en Lengua de Trapo, Alfaguara y Tusquets. Josefina Aldecoa publicó primero en Anagrama y luego en Alfaguara, igual Javier Marías'. ¿Alguien habló de traspasos millonarios?