Orgullo por nuestro trabajo
Los guionistas españoles empiezan a reivindicarse tras la huelga de EEUU. Uno de ellos nos lo cuenta.
Carlos Molinero, Agustín Díaz Yanes y Tomás Rosón, el sábado en el Cine Doré. DAVID MUÑOZ
El pasado sábado, varios cientos de guionistas residentes en Madrid, convocados por nuestro sindicato ALMA (Autores Literarios de Medios Audiovisuales), nos reunimos en el Cine Doré para discutir nuestros problemas laborales.
Dado que mucha gente ni siquiera sabe qué demonios es un guionista, tampoco sabrán cuáles son esos problemas. Para empezar, no existimos: la Seguridad Social ni siquiera nos dedica un epígrafe. Nos agrupa con los toreros, nada menos: la pluma con la espada, el mundo al revés. Tampoco tenemos convenio colectivo, ni nada que se le parezca. Eso, sumado a la inseguridad propia del trabajo (nadie sabe cuánto va a durar su serie, o si llegará a rodarse su película), y a las condiciones leoninas que algunos productores imponen aprovechando la coyuntura, hace que sólo el 20% de nosotros podamos ganarnos la vida escribiendo guiones.
¿Como los americanos?
Los días previos a la reunión, mucha gente nos preguntaba si haríamos huelga, como en los EEUU. Preguntas tan frívolas sobre temas tan serios como la dignidad laboral no merecen respuesta. Pero lo cierto es que, hoy por hoy, no podríamos. El número de afiliados al sindicato es dramáticamente reducido. Al menos, hasta el sábado. Porque, tras la reunión, se formaron largas colas de guionistas decididos a afiliarse.
Y es que muchos guionistas descubrieron allí que hay una asociación que les asesora y les protege. Sus representantes, los guionistas Agustín Díaz Yanes (Alatriste, Nadie hablará de nosotras...) y Carlos Molinero (Salvajes, Quart, El comisario), y el abogado Tomás Rosón, hicieron un ejercicio de autocrítica al reconocer lo mal difundida que había estado hasta entonces su actividad; y explicaron que ALMA, por diez euros al mes, ofrece asesoría jurídica gratuita; descuentos en cursos y actividades; y, próximamente, un registro para las obras de sus afiliados. Además, mantiene reuniones con productores, cadenas de televisión e instituciones públicas para conseguir mejoras. Un ejemplo: que la nueva Ley de Cine impida acceder a subvenciones a aquellas productoras que deban dinero a guionistas. Lo crean o no, hasta ahora sí podían.
Ésa es sólo una de nuestras reivindicaciones. Otra es el establecimiento de salarios mínimos y categorías profesionales que garanticen, por ejemplo, que no se explote a becarios para hacer el trabajo de profesionales. O una contraprestación por distribuir nuestras obras en DVD, en Internet o en salas del extranjero. Hay más. Todas son reclamaciones que hasta los productores admiten como lógicas (siempre que no haya micrófonos ni contratos delante).
Pero lo que más falta nos hace, por encima de convenios y epígrafes, es un poco de orgullo por nuestro trabajo. Es recordar cada mañana que, sin nosotros, Buenafuente y El Gran Wyoming no serían ingeniosos; J. A. Bayona no triunfaría en medio mundo con El orfanato; y Emilio Aragón jamás habría llegado a ser Médico de familia (para bien o para mal). Es la conciencia de clase la que impulsa a un trabajador a exigir unas condiciones dignas. Desde el sábado, muchos más guionistas están decididos a ello.
Tras la reunión, un guionista y conocido bloguero me confesó que hasta ahora no se había afiliado a ALMA porque ALMA no tenía fuerza. Le contesté que enfocaba mal la cuestión: ALMA no tenía fuerza porque él no estaba afiliado. El guionista Nacho Faerna (El comisario, Amar en Tiempos Revueltos) lo expresó muy claramente: no se puede hablar del sindicato en tercera persona. Nuestra fuerza somos nosotros.
Y desde el sábado, somos muchos más.
8 Comentarios
-
Organícense, hagan huelga. Es su derecho. Pero me sorprende que la mayor parte de sus reivindicaciones no afectan a sus jefes y clientes, sino a la Administración: dinero público. Me temo que no simpatizo con su causa más que con la del portero del vecino. Hagan huelga, repito, es su derecho. Déjennos sin series, sin Buenafuente, sin Camera Café, sin televisión ni cine. A ver quién se cansa antes: ustedes, sus jefes y clientes, o los telespectadores.
-
¿Dinero público? ¿Dónde se habla de dinero público?
-
Los guionistas no piden subvenciones, sólo el dinero que se les tiene que pagar por su trabajo. Y unas condiciones dignas laborales. Y si alguien se tiene que cansar que sean los productores y las desaprensivas cadenas que colaboran con ello y se lo llevan a medias. Mucha mierda para todos
-
Si los telespectadores se cansan será cuando los jefes y clientes se cansen también porque ello repercutirá en sus bolsillos y tendrán que sentarse a negociar. Está muy bien luchar contra la piratería pero claro a los guionistas nos trae al fresco porque como nosotros no nos llevamos un céntimo de los dvd´s que van a comprar ustedes para las navidades pues ala ¿Por qué no los compran en el top manta o los bajan del emule? Desdeluego cansados ya estamos nosotros y es hora de descansar mientras ustedes empiecen a cansarse de las reposiciones y programas de zapping. El guionista y el portero de abajo, el juez y la vendedora de helados tienen la misma dignidad. Lo que no es admisible es que aún en estos tiempos haya personas que para degradar a otra la llamen portera o payaso, profesiones dignas.
-
Un poquito de por favor... Si yo no estuviera, ¿Quién sacaría al perrillo a pasear y recogería sus cacas que ensucian esas aceras de este pueblo tan comprometido? ¿Quién iría a comprar el periódico con el que pegar en los hociquillos de los malos perrillos que ladran sinsentidos? ay perrillo perrillo ¿Quién te guardará las sobrillas de charcutería, y esos culillos del Choped que nadie quiere? perrillo perrillo...
-
Yo mucho no entiendo de tele, pero vamos, ya estoy hartito de ver las cosas que pasan en el Comisario, que si el Pope se muere y luego resulta que estaba vivo. Y eso de Hospital que cuando no saben qué hacer van y meten a un enfermero tirándose a una en una mesa de operaciones... Que bueno, que no digo que esté mal, pero que ya cansa. ¿Y esos niños de Vilches que parecen que fumao porros porque les da igual que les apunten a la cabeza con una pistola? ¿Esos guiones es porque no les pagan bien a los chavales que escriben? Pos que les paguen bien, para que se animen a escribir. Y todos contentos. Porque los guionistas tienen que comer, y yo ver qué pasa con Vilches y el malo de Vilches y la madre que los parió a todos.
-
Nadie ha hablado de dinero público, aunque si hay dinero para todo, por qué no para esto. Ahora bien, si los guionistas trabajan sin contrato, sin convenio, con sueldo miserable, si les niegan el dinero del DVD y todo lo demás, echarles además la culpa de que no nos guste una serie me parece lo último. ¿Que a Perrillo no le gusta la tele? Pues que se queje a los que hacen negocio con ella, no a los explotados
-
Yo estuve en la reunión y allí nadie habló de "dinero público" (que yo sepa). Y de las cosas que pasan en las series, tales como la resucitación de Pope o los polvos en el quirófano, por favor quejénse a las productoras (BOCA A BOCA y ZEPPELIN en estos casos) y a las cadenas. Esa es su responsabilidad. No sé si algunos lo saben, pero los guionistas de TV escriben por encargo, no lo que ellos quieren.

Cargando...