Cultura ahorra en Patrimonio y apuesta por el entretenimiento
La inversión a la conservación de monumentos se ve reducido en un 19% y los profesionales del sector se muestran preocupados por las consecuencias
La ministra Ángeles González-Sinde, ayer, durante la presentación de los Presupuestos Generales. - EFE
En la presentación de ayer del proyecto de los Presupuestos Generales destinados al Ministerio de Cultura, Ángeles González-Sinde lanzó un mensaje de solidaridad de "la industria cultural con el malestar social" por el que atraviesa el país para legitimar un recorte del 11, 04% del presupuesto aprobado por las Cortes el pasado año. Estos presupuestos están "en la línea de austeridad y cohesión social a fin de reequilibrar las cuentas públicas" en plena crisis económica. Sin embargo, la ministra quiso dejar claro que el recorte no significa parón. De hecho, los planes económicos de este ministerio apuestan por el mantenimiento del ritmo de las iniciativas culturales en danza, música, artes plásticas y cine.
La subsecretaria de Cultura, Elvira del Palacio, acompañó a la ministra en la exposición y anunció que los recortes fundamentales se aplican en la inversión en infraestructuras y en las ayudas directas, que descienden un 25% y un 26% respectivamente. Del total de los 867,2 millones de euros asignados a Cultura, 558,6 millones irán a los diferentes organismos públicos y 398,6 millones al mantenimiento del propio ministerio.
En el reparto de la partida de 558,6 millones de euros destinada a los diferentes organismos públicos salen beneficiados el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), 120 millones, y el Museo del Prado con 47,5 millones, ambas partidas similares a las recibidas el pasado año. Los perjudicados con un 5% menos de presupuesto son el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), con 169 millones de euros; el Museo Reina Sofía, dotado con 54,9 millones de euros; y la Biblioteca Nacional, al que van a parar 47,6 millones.
Más para los concursos
El ministerio recorta en partidas de ayudas directas e inversión en infraestructuras y beneficia a la ayuda en concurrencia pública, aquellas subvenciones que solicitan creadores que compiten por ella. Esas ayudas están dotadas con un 11% más que el año pasado y también potencian las ayudas en concurrencia a las empresas innovadoras, con un 84,7% más que en 2009.
Con estos planes se favorece la conversión de la cultura en industria, algo en lo que la ministra incide una y otra vez, preocupada en "potenciar productos para clientes". La cultura cambia de léxico y ahora uno de los objetivos es buscar la rentabilidad a un "producto turístico accesible para la clientela", como se aseguró ayer. Habrá movilidad, agilidad y mucho evento, pero se reducirá hasta el 19% las ayudas destinadas a la conservación y rehabilitación del Patrimonio histórico y artístico. Una decisión que confirma el hecho de que el Fondo Mundial de Monumentos haya publicado un estudio en el que señala a España como el tercer país en el mundo que menos cuida su patrimonio.
Bibliotecas, Archivos y Museos, junto con la protección del Patrimonio Histórico son las partidas que más bajan. La subsecretaria de Cultura, Elvira del Palacio, aseguró que ese descenso del 19% en las inversiones a la protección del Patrimonio se verá solventado por las "rebajas de las contrataciones". "En realidad, no va a haber una disminución de la actividad, porque los precios de contratación han disminuido y sufrido rebajas sustanciales".
Antonio Coronel, gerente de Arespa, Asociación Española de Empresas de Restauración del Patrimonio Histórico, no daba crédito al recorte. "Es indigno. Un fallo en la recuperación del patrimonio es irreversible y en los últimos dos años hemos detectado que cada vez se presentan más empresas no especializadas en rehabilitación a los concursos de conservación. El daño que le puedes hacer a una gárgola de una catedral es irreversible", explica Coronel. Al parecer, la crisis en el sector inmobiliario ha hecho que las empresas de la construcción busquen alternativas en otros sectores.
Daños irreversibles
"Si lo que se va a premiar ahora es lo barato y la rebaja es muy preocupante. Si fuerzas a las empresas, quienes sufren son los monumentos. Desde hace un año las empresas especializadas tienen recortes en los presupuestos y recortes en los tiempos de trabajo. No interesa lo que el monumento necesita, sino lo que se puede pagar", señala.
Además, la restauración es uno de los pocos sectores donde se mantiene tradicionalmente los antiguos oficios. Tanto Coronel, como José María López, dueño de una empresa dedicada a la restauración y a la arqueología, coinciden en que los puestos de trabajo de todos estos especialistas corren peligro con los recortes. Tienen la sensación de que son el último eslabón de estos presupuestos, porque "somos los que tocamos con nuestras manos la piedra y nos responsabilizan de que defendamos como siempre el patrimonio, pero con muchos menos recursos".
El Ministerio de Cultura confirmaba ayer que se pretende convertir a la cultura en el principal reclamo del turismo que se decida a visitar nuestro país y lograr de esta manera que ese 5% de aportación de la cultura al PIB nacional crezca como sea. Sin embargo, al recortar el dinero destinado a la conservación del Patrimonio puede producirse una paradoja con graves consecuencias en los monumentos de un país que como le decían con sorna al arquitecto Fernando Chueca Goitia tiene patrimonio para rato, "porque llevan ustedes 500 años destruyéndolo y todavía les queda suficiente".
10 Comentarios
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Es injusto y desproporcionado, lo destinado a patrimonio, sí tenemos en cuenta nuestro gran legado histórico artístico, en detrimento a las millonadas para subvencionar truñadas fílmicas, de amiguísimos vagos recalcitrantes, cuyos sueños megalómanos no verá nadie, Salut.
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Pan y circo, vamos. Uno de los países más incultos de Europa, con menores índices de lectura y de interés por el arte y que menos respeta el patrimonio histórico, sin embargo paga de su bolsillo las subvenciones para sostener una industria cinematográfica deficitaria.
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Corporativismo entre los del cine. No hay más. El patrimonio no importa pero deja millones. El cine gasta millones y los pierde.
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A los fachitas estos de "con mis impuestos no" me gustaría saber si ven muchas películas europeas o asiáticas, o a lo mejor es que "Una conejita en el campus" o "Un chiguagua en Beberly Hills" no les dejan tiempo. Siempre están los yanquis como referente, como si nuestra industria automovilística o de informática estuviera a su nivel. Los motivos por los que un amplio sector (palomitero y adolescente) de público prefiere antes un bodrio estadounidense a cualquier film decente no se lo van a explicar en las páginas de sus diarios-vertedero, mejor que se agarren un libro de André Bazin o Roman Gubern para poder hablan con conocimiento de causa. Ah, se nos olvida que este año hemos plantado 3 películas españolas en Cannes.
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Yacimientos arqueológicos expoliados, pinturas rupestres abandonadas, museos cuyos fondos rebosan de obras por restaurar y exponer, maravillosas catedrales en estado ruinoso amenazadas por la desidia y el abandono, pinacotecas con humedades y goteras poniendo en peligro todas las obras artísticas , pequeñas joyas de la arquitectura románica que salpican nuestra geografía y están siendo malvendidas a particulares, bibliotecas cuyos fondos y archivos claman auxilio a voces...etc y no sigo porque la lista sería interminable. Deberíamos estar orgullosos de nuestro gran patrimonio histórico artístico, para su conservación es imprenscindible la ayuda de cultura, independientemente del color político de los putos guardianes de turno y está claro què el favoritismo y corporativismo de la Sinde han sido factores claves para recortar éstas ayudas tan justas y necesarias. Nuestro gran legado, que ha conseguido perdurar en el tiempo con el devenir de los siglos, se puede perder por la desidia y vanagloria de menestr@s incult@s de la sinrazón, pero claro ella tiene que ser solidaria con su gremio de..... y sí, más vale que no siga por dignidad, la misma què a ella le falta, Salut.
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Sinde eres tan mala ministra como guionista. Podías, total nadie lo va a nota, destinar parte del dinerito de todos a tus proyectos cinematográficos personales y al de tus amiguitos. Nadie no la va notar de verdad. Y si lo notan, no pasa nada. Es lo que tiene este país.
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Primar al cine por encima del resto es hacer buena política?
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Qué vergüenza, el patrimonio es histroria palpable, y si no se cuida, está destinado a desaparecer.
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Nosotros no hemos plantado tres peliculas en Cannes, a nosotros nos han dejado plantados.
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En primer lugar, el Patrimonio Histórico-Artístico dejó hace tiempo de llamarse así para denominarse Patrimonio Cultural, ¡ojo¡ Parece no utilizarse el término de manera intencionada: al no ser Cultural es otra cosa desligada del Ministerio de tal nombre. En segundo lugar, son tantos los casos de yacimientos arqueológicos deficientemente conservados, museos con carencias vergonzantes, bibliotecas abarrotadas, tradiciones populares muriendo en nuestros pueblos conforme se van despoblando, que parece indigno recortar precisamente donde la acción pública debe ejercer su responsabilidad. No me parece correcto que sea el cine el beneficiado en el reparto. La industria cinematográfica debe renunciar de una vez por todas de vivir de la subvención y afrontar su futuro como una industria de verdad: ofreciendo lo que quieren los clientes. Si son películas destinadas al público adolescente, comedias absurdas o lo que sea, pero permiten la subsistencia de los profesionales ¿Qué hay de malo? A quien no le guste que no vaya a verlas. Además, siempre queda espacio para la oferta de todo tipo, incluso para ese público especializado (y minoritario, aunque nos pese). Entre otras cosas porque la industria (esta sí es de verdad) vinculada a la gestión del Patrimonio Cultural ya ha realizado este tránsito. Existe un amplio número de profesionales que sobreviven gracias a su trabajo en empresas especializadas en arqueología y restauración (la de verdad, no el invento este de los cocineros). Con una situación laboral que roza la indignidad y que ven rebajar todavía más sus posibilidades de supervivencia. Me pregunto, como reflexión final: ¿Por qué estos profesionales deben rebajar sus expectativas laborales al límite y la industria del cine es capaz de mantener millonarios entre sus trabajadores? Y que conste que voy al cine a gastarme los 6 de turno ¿Acaso se han parado a pensar alguna vez en la relación calidad-precio de lo que se ofrecen en determinadas salas? En fin

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