Maestro en pequeños detalles sin importancia
Erwin Olaf retrata la tensión psicológica en su primera retrospectiva en España, que abarca 25 años de carrera
The classroom explora la represión del deseo (2005). - ERWIN OLAF
Hay algo que no cuadra en las fotografías de Erwin Olaf (1959, Hilversum), como si sus imágenes ocultaran un cuchillo en alguna parte. Boyscouts con las rodillas magulladas, colegialas aburridas... Todo en orden, pero todo al borde del abismo, al modo del mejor Haneke. La tensión se masca en pequeños detalles sin importancia, como una camisa a medio meter tras la lección del aparato reproductor.
El fotógrafo holandés presenta hoy su primera retrospectiva en España, en el centro DA2 de Salamanca, con cerca de 200 obras que resumen su producción de 1984 a 2009. Entre ellas, la de una mujer rubia con la esfera de Mercedes Benz en las entrañas. La fotografía causó gran polémica en Reino Unido y Australia, al ser considerada una referencia al accidente mortal de Lady Di (la serie se llamaba Royal blood). Pero él se defiende: "No quiero provocar. Sólo trabajo sobre lo que me rodea. La gente se escandaliza con un simple desnudo. Es una actitud que considero más americana e inglesa que del resto. Pero yo no soy ni americano, ni surafricano; así que fotografío lo que es normal en la cultura a la pertenezco".
Consumo caníbal
En los últimos 25 años, Olaf ha evolucionado de la carne a la psique. Sus comienzos en blanco y negro beben del interés de los setenta y ochenta por el cuerpo, con las series Chessmen y Squares en las que reinterpreta el poder y la dualidad del dominador y el explotado. Sin soltar el desnudo, realizó Fashion victims, donde reflexionaba sobre cómo el consumo masivo de marcas erosiona la singularidad del individuo creando prototipos iguales. De nuevo algo no cuadra: Olaf habla de uniformes presentando una ristra de penes y vaginas.
"La buena foto sale cuando surge algo que no preveías"
Cuando se le pregunta por su deriva hacia fotografías menos explícitas, el artista se escuda en la madurez. "Es una cuestión de edad y de ir acorde con los tiempos. Ahora las instituciones son más conservadoras", constata. Algo que le choca, porque "al mismo tiempo la gente es más exhibicionista con su sexualidad, no hay más que ver Internet".
La retrospectiva de Olaf coincide con la presentación en España de su última obra, Dusk & Dawn, en la galería Espacio Mínimo (Madrid). "En mis trabajos recientes, me ocupo más de los efectos de la violencia que de la violencia misma. Me interesa saber cómo cuelga el teléfono una persona que acaba de saber que ha perdido a su marido", explica. No siempre fue así. En la serie que realizó para la Universidad Laboral de Gijón, actualizaba la pintura del Siglo de Oro.
"La buena foto sale cuando surge algo que no preveías". Su preferida es la de una chica que se acaricia en el quicio de una puerta (Hope). Un gesto al borde del abismo.
8 Comentarios
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Iré a verla hoy mismo...tiene algo de Saudek también. Buenisimo el articulo!
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Erwin Olaf es un maestro en dar importancia a los pequeños detalles. Por lo demás el artículo es muy interesante y el artista, fantástico. Visiten su página: http://www.erwinolaf.com/
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Joer que erotica esta la piba
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Otro Peter Pan espabilado, oportunista, hedonista, ególatra y embaucador. Un voyeur y exhibicionista como el mismo se define.
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Desde luego decimos,qué la figura humana es un arte,pero támpoco es para censura obras de teatro.Qué se hable de sexualidad o temás sociales atraves general: Cada uno es libre de ver una obra y no ofende ha nadié:
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Peroooo, se puede ver en abierto o ya está prohibido
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Este señor dice bla,bla,bla y de esa verborrea saca su tajada. Critica el consumo masivo, ahora bien, él ha hecho campañas publicitarias para conocidas marcas. Lo dicho un espabilado.
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Coincido con Alberto, muy bueno el artículo

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