El poeta que se convirtió en poema

Se cumplen 20 años de la muerte de Jaime Gil de Biedma,el autor de Moralidades y de Las personas del verbo 

ANTONIO PUENTE MADRID 11/01/2010 08:00

Gil de Biedma decía que 'los poetas escibimos desde y para nuestros antecesores'.

Gil de Biedma decía que "los poetas escibimos desde y para nuestros antecesores".

Criticada por algunos como un juego egocéntrico de resonancias magnéticas y exaltada por otros por su hondura intimista sobre la soledad urbana, la poesía de Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990) parece cada vez más subsidiaria de la aureola del autor.

Catapultado ahora en "cónsul" de película, a partir de su encomiable rebeldía la temprana manifestación de su homosexualidad en una España cerril, a la que se atrevió a señalar con el dedo de sus versos ("¡Ese intratable pueblo de cabreros!"), ocurre que como en ningún otro caso entre sus compañeros de viaje generacional, el ego del poeta tiende a confundirse con el ego textual de sus poemas.

"Yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema", escribió en Las personas del verbo (1982), el volumen que reúne toda su obra. Para entonces, el poeta no sólo llevaba 15 largos años de silencio editorial, sino que argumentaba la definitiva cancelación de su escritura. "Mi poesía fue la tentativa de crearme una identidad; una vez creada, ¿para qué escribir?", explicaba, apartándose así de ese grueso generacional que buscaba en la poesía la pulverización de la identidad. "Las generaciones no son más que guías ferroviarias", lanzaba.

Cierto culto a la pereza y al goce estetizante de la posteridad en vida son, acaso, un motivo añadido a la fascinación que ejerce Gil de Biedma. Genial conversador y conocedor profundo de la poesía europea, su figura no paró de propagarse. Hasta sus detractores admitían la excelencia de sus textos, que, bajo una aparente improvisación, guarda un gran rigor formal y coherencia evolutiva; desde la búsqueda de la redención colectiva en Moralidades y Compañeros de viaje hasta el desengaño final sobre la propia redención individual en los Poemas póstumos (1966).

Poética erótica-amorosa

Tal vez sea su mejor legado ese viaje sin retorno hacia la escisión de la personalidad, en el que el del amante ausente se transfigura en la intimidad de nuestro otro yo. Por ahí los responsos emotivos de Contra JGB, de Después de la muerte de JGB o de Pandémica y celeste, una de las cumbres de la poesía erótico-amorosa.

"Lo importante en poesía", declaró poco antes de su muerte, "es saber qué se propone un poeta; muchos pretenden hoy ser originales, cuando los poetas escribimos desde y para nuestros antecesores". Un aspecto escasamente difundido es su rigurosa intertextualidad. Si, como señaló su venerado T. S. Eliot, "el mal poeta plagia y el buen poeta roba", Gil de Biedma supo atesorar ciertas combinaciones, y servirlas en botellas de náufrago con voz propia. Afluentes del realismo anglosajón y el simbolismo francés inoculados en venas machadianas; o un trasvase del turbulento Sena de Baudelaire al Acueducto de Segovia, sopesando narratividad y lirismo, coloquialismo y reflexión.

Logró paganizar, sobre todo, el púlpito de Eliot en "las barras de los bares últimos de la noche", y traspasar la recepción que el maestro le indicó para mostrarnos las sábanas maculadas en las "noches de hoteles de una noche". Así como muchos poetas admirables dejan poca retentiva para sus versos aislados, una de las singularidades de Gil de Biedma es su proverbial capacidad para cincelar emocionantes versos nemotécnicos. Esos juegos bipolares "Morir en paz los dos/Como dicen que mueren los que han amado mucho"; "De los dos, eras tú quien mejor escribía" que parecen destinados, antes en su vida y ahora en su obra, a que un Gil de Biedma salga indemne, si el otro falla.

5 Comentarios
  • Menelao
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    36 i Menelao 11-01-2010 09:47

    CON ADMIRACIÓN Con los muertos se pueden hacer tantas cosas. Películas también. La voz del poeta, genuina, ahí está, más allá de cualquier impostura. Gil de Biedma no se convirtió en poema, tampoco le hubiera interesado. Era un hombre, un poeta, que escribía poemas. Como este: «No volveré a ser joven» Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante. Dejar huella quería y marcharme entre aplausos -envejecer, morir, eran tan sólo las dimensiones del teatro. Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra.

  • Miquel
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    -47 i Miquel 11-01-2010 10:04

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    Si este Gil de Biedma no hubiese sido ... ¿sería un extraordinario poeta citado en todos los medios de comunicación?. Tengo mis dudas, más si tenemos en cuenta que el lobby ... tiene una fuerza e influencia creciente.

  • para miquel
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    11 i para miquel 11-01-2010 10:44

    no tienes ni idea de literatura. Podrías leerte algún poema de gil de biedma. ¿Por qué algunos de los mejores poetas de la historia española eran homosexuales? Lo siento por tí.

  • Adriana
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    -20 i Adriana 11-01-2010 11:10

    Gil de Biedma, un poeta muy sobrevalorado, como la mayor parte de los poetas de las últimas décadas que han sido entronizados en este país siendo peor que mediocres. Y LO AFIRMO HABIÉNDOLOS LEÍDO. Pero es lo que tiene el amiguismo y la estrechez de miras artística de los que monopolizan los medios en este país.

  • maria del mar
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    7 i maria del mar 11-01-2010 13:40

    Pobres mentes los que piensan que por ser homosexual un poeta se hace famoso. Si para tu desgracia hay muchos de los mejores poetas y escritores homosexuales y tambien de izquierdas en su mayoriaaaaaaaaaaaaa....blasfemiaaaaaaaaaaaaa

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Generado: 2012-02-15 00:01:02