De la resaca del crack a la especulación inmobiliaria
El éxito de The Wire impulsa la novela negra polÃtica en EEUU. Los guionistas de la serie encabezan el fenómeno
Venta de drogas en la calle, una imagen de The Wire. CARLOS PRIETO
Un sicario negro vuelve a pisar las calles tras varios años en prisión. Tiene problemas para encontrar trabajo. Hastiado de su nueva vida gris, vuelve a ingresar en las filas de una banda. Sus nuevos compañeros de armas le invitan a celebrarlo colocándose un poco. Estupendo, piensa, pero hay un problema: al dÃa siguiente tiene que pasar el test de drogas de la libertad condicional. No pasa nada, le dicen, hay un viejo en la esquina que vende bolsas con pis limpio. Pero el tipo les pide más dinero de la cuenta por el material. "¿Diez dólares por una bolsa de pis? ¿Estás loco?", se quejan. "A ver quién es el listo que consigue una muestra de orina limpia en esta ciudad", zanja el viejo.
La ciudad se llama Baltimore. Y la escena resume bien el espÃritu de The Wire: una serie en la que todos los personajes, desde el camello de la esquina hasta el comisario de policÃa, pasando por el concejal del ayuntamiento, el juez o el hombre de negocios, mean turbio (no es que todos tomen drogas, es que todos están de mierda hasta el cuello). Un mundo en el que si uno tira del hilo de la papelina de heroÃna puede encontrarse un plan de remodelación urbana para limpiar las calles de marginalidad financiado con el dinero del blanqueo.
"Antes no era un problema vivir en bloques públicos en el Bronx"
The Wire, posiblemente lo más parecido a una serie marxista emitida nunca en EEUU, ha vuelto a poner en boga la novela negra de alto voltaje polÃtico. Novela, sÃ, porque algunos de sus capÃtulos más memorables fueron escritos por tres de los mayores cronistas contemporáneos de los bajos fondos estadounidenses: los novelistas Richard Price (Nueva York, 1949), Dennis Lehanne y George Pelecanos.
Camellos inspiradores
Richard Price, que pasó ayer por Madrid para dar una charla en el CaixaForum sobre las nuevas narrativas de las series de televisión y presentar su última novela (La vida fácil, Mondadori), es algo asà como el padre espiritual del movimiento. Su novela Clockers, retrato de las andanzas de unos camellos en una zona marginal de New Jersey, llevado al cine por Spike Lee en 1995, sirvió de inspiración al antiguo periodista de sucesos David Simon, creador de The Wire, para encontrar el tono de la serie. Unos diálogos realistas repletos de argot que no han dejado indiferente a nadie: los espectadores británicos suelen ver la serie con subtÃtulos porque no entienden ni una sola palabra de lo que dicen los negros.
"La intensidad de la delincuencia depende de la de los estupefacientes"
Pero el alcance de Clockers y The Wire va más allá de lo que indican sus sinopsis: ficciones sobre la guerra contra las drogas. "Decir que querÃa hablar sobre las drogas en Clockers es quedarse corto. Lo que querÃa contar es el estado de la nación", explica Price a Público.
Ahora, dos décadas después de la publicación de Clockers, el escritor vuelve a la carga con una novela que, en principio, trata de un homicidio sin importancia, pero sus ambiciones son mucho mayores: trata de retratar la vida en un barrio de Nueva York (Lower East Side) a principios del siglo XXI. "Crecà en un bloque de protección oficial en el Bronx de los años cincuenta. SÃ, suena terrorÃfico, pero no lo era en absoluto. A diferencia de hoy, cuando todo el mundo en EEUU asocia vivienda pública con escenas de dolor y desesperación, mi entorno era el de un núcleo de clase obrera perfectamente funcional", cuenta.
Price abandonó el Bronx a finales de los sesenta. Ahora vive en Harlem. Entre medias, los barrios marginales de la ciudad vivieron una de las guerras urbanas más intensas del siglo XX debido a la entrada masiva de estupefacientes. "A finales de los setenta las calles comenzaron a llenarse de drogas. La situación fue empeorando progresivamente al menos hasta bien entrados los noventa. En el Lower East Side, por ejemplo, la situación era muy mala en los años ochenta. Los hispanos que vivÃan allà no tenÃan ninguna posibilidad de ascender en la escala social. Era la capital de la heroÃna de Nueva York. El lugar más peligroso de la ciudad. Y cuando entró el crack la situación empeoró diez veces más".
"El tema candente ahora no son las drogas, sino la gentrificación"
Price no cree que la posterior caÃda de la delincuencia asociada al tráfico drogas tenga tanto que ver con las polÃticas represivas de tolerancia cero aplicadas por el alcalde Rudolph Giuliani entre 1994 y 2001 como con los cambios de hábitos de los consumidores. "Todas las grandes ciudades de EEUU tienen menos delincuencia de este tipo ahora, no sólo Nueva York. La intensidad de la delincuencia depende muchas veces de la intensidad de las drogas. Cuando habÃa crack en las calles, no habÃa nada que pudiera frenarlo. La gente se dio cuenta de que no podÃa consumir crack y seguir viviendo. Los fabricantes perdieron mercado y comenzaron a mirar hacia Europa. La heroÃna volvió entonces por todo lo alto".
Dicho lo cual, procede a explicar su peculiar teorÃa sobre las diferencias entre la heroÃna y el crack a ojos de las fuerzas del orden. "A la policÃa le encanta la heroÃna. Esto es lo que ocurre: los heroinómanos roban una tele, la venden, compran la droga y se van a casa a ver la tele completamente atontados y rascándose compulsivamente. Los crackeros, en cambio, se disparatan completamente y dan muchos más problemas".
Price cree que "las drogas no determinan como antes la vida en la ciudad, asà que no tendrÃa sentido escribir una novela como Clockers hoy dÃa. Si tuviera que escribir una novela sobre Harlem, donde vivo ahora, tendrÃa que escribir sobre la gentrificación". Es decir, sobre el proceso de aburguesamiento de un barrio, contexto en el que se desarrolla precisamente La vida fácil.
El escritor lo explica de un plumazo. "Los chicos blancos con inquietudes bohemias comenzaron a instalarse en el Lower East Side en los años duros. Para ser artistas necesitaban alquilar lofts espaciosos y el barrio, uno de los puntos más calientes de la ciudad entonces, era, como consecuencia, el único lugar de Manhattan con alquileres asequibles de este tipo".
La paradoja de este proceso es que, "cuando se instalaron los artistas, el sector inmobiliario, que tiene un olfato muy fino para estas cosas, empezó a oler el negocio. Los alquileres acabaron subiendo, el barrio se puso de moda y los bohemios que habÃan propiciado el boom tuvieron que largarse". En el barrio viven ahora tanto blancos de clase media como los últimos restos de los núcleos marginales de chinos e hispanos. El conflicto, como refleja La vida fácil, está servido.
19 Comentarios
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La mejor serie de la historia de la televisión sin duda, un gran guión de cine negro de 5 temporadas de duración. Impresionante
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Zagalico, que haces a las 5:28 de la mañana escribiendo estas tonterias? ¿Ni-Ni?
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Las mejores ciudades del mundo se han ido al garete por culpa de la gentrificacion,Barcelona,SanFrancisco,L.A...el futuro es adelantarse al especulador.toy mirando barrios de Guatemala,CostaRica,Panama...
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sin duda junto con Dexter,y soy un gran a ficionado a las series en V.O,de lo mejor que se ha hecho nunca para tv.Tambien hay que decir que HBO es una cadena privada y eso de las audiencias se la trae floja,eso es lo bueno,calidad y pocas prisas en hacer las cosas. Ay,cuanto hecho de menos a McNulty y sus rayadas...
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Es impagable la historia del comandante "Bunny" Colvin, cuando decide por su cuenta y riesgo legalizar la droga en los barrios cuya vigilancia tiene encargada, y cómo primero sus compañeros, luego sus superiores y finalmente la alcaldÃa lo crucifican en público, para acto seguido y en privado reconocer que es la única solución realista para una ciudad destrozada, y que por supuesto jamás aplicarán.
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Dexter es una serie entretenida y efectista pero no es comparable a una obra maestra como The Wire. HBO esta reinventado las series ocupando el espacio de las grandes novelas: The Wire, Six feet under, Deadwood, Carnivale,Roma, Los soprano, etc series que se han de ver completas y que no tienen la limitacion de tiempo de las peliculas para desarrollar personajes y paisajes sociales. The Wire aunque pueda parecer al principio una serie de policias es en realidad uno de los mejores retratos de una ciudad que se ha hecho.
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Es la mejor serie que he visto. Tiene un alto nivel de realización y de actuación, es impresionante cómo estos actores parecen ser realmente los personaje que interpretan. Por no hablar del guión... Es una pena que en España no la conozca casi nadie.
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Lo mejor de esta serie es que habla de cómo está montada la sociedad, es interesante lo que dice el periodista de "serie marxista". Esta grandÃsima serie podrÃa haberse llamado "Shit", porque realmente habla de eso, y por cierto, aunque en España no haya crack, tenemos otras drogas, y sobre todo, tenemos unos polÃticos que actúan como en esta serie, habÃa que tirar del hilo en Madrid y Valencia y alucinarÃamos.
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Veo The Wire gracias a la biblioteca municipal, que ha tenido el acierto de ofrecer series de calidad (Los Soprano, A dos metros bajo tierra, etc.) a sus usuarios. El problema es que al no poder hacer promoción, pocos usuarios saben que pueden disponer de ellas. Por cierto, ¿para cuándo alguna serie de calidad hecha aqu�
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Lástima el haberme perdido la presentación del libro, debe ser gratificante poder discutir con uno de los creadores de la que es posiblemente mejor serie de TV dramática/policiaca de la historia. Personajes inolvidables, tramas apasionantes repletas de matices y complejidad y sobre todo, un trasfondo que trasciende a la sociedad occidental de un modo nunca visto. Desde que terminó su 5ª y última temporada, es como si me hubieran robado algo. Irrepetible.
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Cough cough, gafapastas, cough cough
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Yo me quedé en el minuto 40 del primer episodio de la primera temporada.
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Reconozco que el primer capÃtulo no es ni mucho menos el mejor. A mi también me costó, lo vi una vez, me dormÃ, y luego tuvo que volver a verlo. Pero, amigo, no se porqué, pero empieza por caerte bien Mcnulty y Bum, luego te empieza a enganchar la trama, y acabas descubriendo la mejor serie que he visto en mucho tiempo. Aguanta unos capÃtulos y verás que merece la pena.
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Todos los medios siempre hablando de las series tan buenas que hay y que salvo excepciones nos es imposible ver en España porque nuestras televisiones prefieren invertir en telebasura, futbol, grandes hermanos o matrimoniadas.
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El artÃculo iba bien encaminado hasta que al periodista se le ha ocurrido columpiarse con "The Wire, posiblemente lo más parecido a una serie marxista emitida nunca en EEUU"... Juas juas juas. Ya faltaba la perlita con la ideologÃa progre metida con calzador. Gran serie por cierto.
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"The Wire, posiblemente lo más parecido a una serie marxista emitida nunca en EEUU" Yo he visto las 5 temporadas de esta serie y la verdad es que no entiendo este comentario, no hay por donde cogerlo. La serie de marxista no tiene nada, ni por asomo. Me juego el cuello a que el autor de este articulo no ha visto ni un capitulo.
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El artÃculo muy bien, la serie mucho mejor... De hecho la mejor que he visto.... Pero una duda: Lo de serie marxista se refiere a Groucho Marx? Porque al primo Karl yo no lo veo por ningún lado...
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Para Manuj: para eso tienes el emule. Yo vi la serie entera a mi ritmo (de 1 o 2 por dÃa), sin pausas y en versión original. Viva la mulita! y por cierto no delinquà para verla porque es copia privada
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Para los que discuten el apelativo de "marxista" se recomienda ver los extras editados con la temporada 4ª. Verán que el término no está traido por los pelos, en definitiva "The wire" trata de la lucha de clases y constituye una de las crÃticas más contundentes al capitalismo de ahora mismo.

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