El enigma Delibes

  

IGNACIO ECHEVARRÍA 12/03/2010 23:00 Actualizado: 12/03/2010 23:39

Puede que con Miguel Delibes haya fallecido el último escritor español genuinamente popular. Esto, así dicho, suena aventurero, pero si se hace el razonamiento adecuado la afirmación no tiene vuelta de hoja. Como mucho, cabe precisar que el término popular se emplea aquí en una acepción que apenas coincide con aquella que, de un tiempo a esta parte, tiende a desplazarla: la de mediático. No, Delibes no es, no ha sido nunca un escritor mediático, como sí son la mayoría de los que hoy son calificados, con admiración o con desdén, lo mismo da, como escritores populares. Los tiempos no tan remotos en que Delibes labró su popularidad ignoraban todavía la mecánica previsible de los superventas, sabían poco del márketing y la publicidad, de campañas y de fenómenos más o menossubnormales.

Los tiempos de Delibes sabían poco del márketing y de fenómenos más o menos subnormales

Sí, es cierto: la fortuna literaria de Delibes la decidió, en enero de 1948, el haber obtenido el premio Nadal con su primera novela: La sombra del ciprés es alargada. Pero cualquier parecido entre las implicaciones que esto tenía hace 60 años y las que tiene en la actualidad es puracoincidencia.

La personalidad pública de Delibes, por otro lado, en nada se parece a la de Cela, por ejemplo. La popularidad de Cela, ya se sabe, se fue independizando cada vez más de la afición por sus libros, que muchos compraban pero no todos leían. O mejor dicho, que todos compraban pero no muchos leían. El caso de Delibes es muy distinto: su popularidad es un efecto directo de su capacidad portentosa para conectar con los lectores a través del tiempo y de las generaciones. Los éxitos de Delibes son éxitos de lectura. Y más que eso: son éxitos literarios, en el sentido restringido que niega esta etiqueta a tantos libros en que el éxito es un indicador sociológico de gustos y de tendencias en los que, por sí misma, la literatura cuenta poco o nada.

Cabe preguntarse cuál es la fórmula de Delibes, aquello que explica esa popularidad conquistada y sostenida con aparente naturalidad, sin el respaldo de camarillas ni de grandes operaciones editoriales, con el aplauso de la crítica, con la consagración de la academia, con el respeto de sus colegas, sin casi contestación por parte de los escritores más jóvenes.

Su popularidades un efectode su capacidad para conectar con los lectores

La respuesta, probablemente, proviene de esa mencionada naturalidad. Ningún escritor más alejado del prototipo romántico. Ningún escritor más casero, más de clase media, más dotado de sentido común. Ningún escritor menos imbuido de sí mismo. Ningún escritor y esto es determinante menosprogramático.

Delibes irrumpe en la escena literaria de la posguerra española sin grandes ideas, sin grandes proyectos, sin recetas. Dotado de un infalible oído para la lengua y de un extraño, inexplicable instinto literario, tanto más sorprendente en alguien que se declaró siempre como un lector poco sofisticado, ni siquiera demasiado asiduo, reclamado como estaba por su afición a la naturaleza y a la caza, por su oficio de periodista, por sus obligaciones como padre de familia numerosa.

Este escritor sin escuela, moldeado por lo que en una ocasión me atreví a denominar el realismo cristiano de Occidente, acertó, a lo largo de cinco décadas, a renovarse continuamente y a entregar a un público amplísimo pero no inculto libros que, en cada ocasión, acertaban a pulsar la cuerda más vibrante de su sensibilidad moral y de su gusto estético.

Ningún escritor español puede competir con un historial como el suyo. Su obra,ineludible en cualquier recuento que se haga de la literatura española del siglo XX, es imprescindible, además, para cualquier intento de reconstruir la evolución de la sociedad española durante losúltimos 50 años.

9 Comentarios
  • tndja
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    13 i tndja 13-03-2010 00:41

    Bien, pues simplemente agradecer a Público este excelente artículo de Ignacio Echevarría, que aclara algunas cosas de las que yo me preguntaba.

    P.D. Buen punto de partida para ir a la www.

  • Josemanuelmadrid
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    31 i Josemanuelmadrid 13-03-2010 00:41

    Buen artículo, Ignacio ha descrito perfectamente a Delibes y con ello a los que lo leímos y sentimos desde el instituto, acercándonos a la literatura por su lenguaje sencillo y tan compartido, haciéndolo parte de nuestras vidas. Nada como leer a Delibes para empezar a sentirse capaz de entender la literatura, y nada como rellerlo para saber cuánto queda por entender de lo que creímos entendido. Delibes es popular, sí, no popularista, y podía llegar hasta personas sin muchas lecturas pero de gran absorción de la vida que se veían inmersas en sus obras recobrando sus vidas cotidianas en ellas, tal era el caso de mis abuelos, que vivieron en chozos, como los protagonistas de Los santos Inocentes, con esta novela me acerqué a sus vidas y a la esencia de algo tenebroso que aún no ha muerto en España, que sigue vivo traspuesto en otros lenguajes, en otros paisajes, ya sin encinas, paisajes de hormigón, de superficialidad, de banderas inflamadas de nada , de autoproclamación de lo que no se es ni se tiene, y paisajes de superficies comerciales. Añoro la naturaleza que Delibes representaba.

  • Elabajofirmante
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    -34 i Elabajofirmante 13-03-2010 08:29

    Comentario oculto por la valoración de los lectores
    (ver comentario)

    Una mirada objetiva delata que la vida intelectual durante la dictadura de Franco fue muy rica y llena de personas de gran talento. Antes solo destacaban los buenos de verdad, ahora cualquier chisgarabís es aupado por los medios de masas.

  • paco11
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    10 i paco11 13-03-2010 08:47

    Artículo excelente y clarificador

  • JimmyCricket
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    27 i JimmyCricket 13-03-2010 09:16

    Gracias, Ignacio, por este excelente articulito. No hace falta mucho más para expresar qué define la popularidad de Delibes. En la antítesis de lo popular, así entendido, se sitúan los "populistas", pretendidos novelistas "neocon" que hoy invaden los escaparates, que no mi estantería, con sus porquerías. Por poner un ejemplo, un día de estos (no sé si hoy mismo) "presenta" su nuevo libro el inefable académico Arturo Pérez Reverte, paladín de la lengua masculina y de lo masculino, en general. En el teatro nosecuántos, entrada libre hasta completar aforo, según su auto-bombo-anuncio. Absténganse mujeres y no masocas. Lean, si lo soportan, y comparen.

  • TJCB
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    12 i TJCB 13-03-2010 11:44

    Después de haber leido los Santos inocentes o el Hereje, por ejemplo, donde Delibes

    muestra una gran sensibilidad por el mundo que le rodea, pienso que cuánto habrá

    sufrido este Sr. siendo Director de un periódico en la época franquista.

  • topillo rojo
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    10 i topillo rojo 13-03-2010 12:26

    DESCANSE EN PAZ, ESCRITOR DEL PUEBLO AMIGO POPULAR

  • luchi
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    13 i luchi 13-03-2010 14:55

    era querido, simplemente porque le veiamos pasear por Valladolid como uno más, te podías acercar a él como si de un amigo se tratara, posiblemente algunos/as de los que se acercaban ni siquiera lo habrían leído, pero sabían que era un señor importante, que se relacionaba con ellos como uno de tantos, los vallisoletanos sabemos que hemos perdido lo único de verdad de talla que nos quedaba, no hay nadie en Valladolid que pueda coger el testigo, esta ciudad, y esta comunidad está situada en la más extricta mediocridad, a la que lógicamente laureamos, por eso de que algo hay que laurear, pero mediocridad toda la que quieras, y egos como elefantes.

  • nickenino
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    -2 i nickenino 14-03-2010 18:20

    Buen artículo.

    Un saludo al Sr Delibes, esté donde esté.

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Generado: 2012-02-14 11:11:53