El 'boom' nórdico no tiene traductores
Menos de 20 profesionales interpretan finés, islandés, danés, noruego y sueco a pesar de los cientos de títulos que se publican
El madrileño Enrique Bernárdez traduce libros suecos desde hace 30 años
La literatura nórdica no tiene quien la traduzca en España. El boom de la novela negra desatada por autores como el sueco Stieg Larsson provocó que las editoriales buscasen autores por las esquinas más frías de Europa. Desde Islandia a Suecia, Finlandia y Dinamarca. Pero, ¿y quién traduce a todos esos escritores? La cruda realidad es que hay tan pocos profesionales que dominen el castellano y una lengua nórdica que acumulan exceso de trabajo y disparidad de criterios lingüísticos.
Además hay otros dos grandes inconvenientes: los plazos para entregar estos trabajos son cada vez más limitados, porque los sellos quieren lanzar cuanto antes el libro al mercado. Y las tarifas económicas, que rondan los 3.500 euros por libro, no han aumentado. Pocos traductores, poco tiempo y poco dinero. El fenómeno que quiere explotar la Feria del Libro de Madrid también tiene su cara amarga.
Cobran poco, acumulan exceso de trabajo y los plazos se acortan
Las noruegas Kirstin y Kristina Baggethum, madre e hija, conocen esta situación. Son las únicas que se dedican a traducir a escritores noruegos al castellano. Kristin, que empezó la tarea hace más de 20 años con los libros de Knut Hamsun, señala que "el gran boom para Noruega llegó con El mundo de Sofía, de Josteein Gaarder, que vendió un millón de ejemplares. Entonces la literatura noruega se hizo visible. Pero ahora todo ha explotado. Si hace dos años se traducían uno o dos libros al año, ahora se piden 15. Se ha desmadrado todo".
Según los profesionales de las diferentes lenguas nórdicas con los que ha hablado este periódico, la situación ha llegado a un punto que muchos trabajos son rechazados. "Antes aceptaba todo lo que me ofrecieran, pero ahora no puedo. Una traducción me lleva mucho tiempo, incluso un año, ya que muchas veces tienes que reeler lo que has traducido la noche anterior", comenta Blanca Ortiz, manchega de 40 años que traduce a los autores daneses. Sólo tres personas, incluyéndola a ella, se dedican a esta tarea en España.
Peor están las cosas para el idioma islandés y finés. Del primero, solamente una persona, Enrique Bernárdez, realiza la labor. Este catedrático de la Universidad Complutense es el que ha dado a conocer el best-seller policiaco de Arnaldur Indridasson (La mujer de verde), tras varias décadas traduciendo textos medievales, lo único que se pedía en España hasta hace un par de años. Del finés, Ursula Ojanen, que fue quien inició esta labor en los años ochenta, sigue siendo la voz a la que se remiten todas las editoriales españolas cuando necesitan una traducción de este idioma. Según el Centro Nacional de Estadística de Finlandia, el aumento de las traducciones finés-español ha sido de un 250% de 2002 a 2010.
Todo explotó hace 20 años con El mundo de Sofía', de Josteein Gaarder
Idiomas exóticos
¿Por qué, entonces, no hay más personas dedicadas a esta profesión? La clave está en el escaso número de habitantes de estos países "y en que el español tampoco ha sido un idioma que ha despertado demasiado interés hasta los últimos años. A la inversa, estos idiomas siempre han resultado muy exóticos", apunta Kirstin Bagghetum.
El sueco es el idioma escandinavo que cuenta con más intérpretes. Según Martin Lexell, traductor de Stieg Larsson, de Maj Swojall y Per Wähloo, hay al menos una docena. Sin embargo, son también los que más trabajo acumulan y a los que más prisa meten. "Millenium lo traduje en dos años. Es todo mercado, mercado, mercado. La faceta comercial se ha impuesto en detrimento de un trabajo más pausado que es lo que necesita la traducción", afirma.
Hace dos años se traducían uno o dos libros al año, ahora se piden 15
Un obstáculo más se da con la paradoja de que la mayoría de lo que compran las editoriales españolas son sagas o trilogías. Y quieren que estén listas casi al mismo tiempo. "Eso provoca que no sea una misma persona la que traduzca toda la serie y haya problemas, porque no nos ponemos de acuerdo en la misma terminología para, por ejemplo, los cargos de la policía", apostilla Blanca Ortiz. La prisa acaba con el trabajo bien hecho.
Los traductores piden lentitud también por otra razón. Al ser idiomas procedentes de la rama germánica en el caso de la finesa casi en los márgenes del árbol de la lengua indoeuropea en la mayoría de los casos, este trabajo se hace a cuatro manos. La finlandesa Ursula Ojanen siempre trabaja con el español Rafael García Anguita: "Yo no domino todos los giros y expresiones del español".
Martin Lexell, por su parte, traduce junto a Cristina Cerezo y Juan José Ortega con un peculiar método: "Una vez que está traducido lo leemos en voz alta como si fuera un teatro".
"'Millenium' lo traduje en dos años. Es todo mercado, mercado, mercado"
La finalidad es captar la esencia literaria del idioma. "Son lenguas que proceden de la rama germánica, que es muy distinta al español, que es de la rama latina. Debemos cuidar las expresiones, para no tener que utilizar las notas a pie de página, que quedan fatal en una novela", dice Kirstin Baghettum.
El sueco Martin Lexell ofrece un ejemplo: "Cuando traduje a Larsson, con un estilo tan periodístico y transparente, mi temor era que quedara demasiado plano en español, que perdiera su calidad".
El gran problema para todos los traductores es el dinero que cobran por su trabajo. A pesar de la enorme rentabilidad de la novela negra, la traducción no ha visto aumentadas sus tarifas. Y en estos casos parece aún más sangrante. Mientras que por la traducción del inglés al español de un ensayo de reciente éxito se pagaron 15.000 euros la edición costó 3.000 euros, una traducción de un libro escrito en sueco de más de 400 páginas sale por poco más de 3.500 euros. Si, además, la mayoría de estos trabajos se hacen entre dos personas, y se tarda casi un año en hacerlo, la rentabilidad es mínima. La consecuencia es que, prácticamente, ninguno de estos traductores vive de su profesión. La mayoría son profesores en escuelas de idiomas o en la universidad.
"Son lenguas que proceden de la rama germánica, muy distinta al español"
"Yo reconozco que soy una excepción porque sí que me dedico íntegramente a esto, pero también lo compatibilizo con otras cosas. Soy la que hace todos los subtítulos de las películas noruegas", comenta Kristina Baghettum.
Novelas con subvención
En el sentido económico, un elemento positivo son las subvenciones que otorgan los organismos lingüísticos de cada uno de estos países. Las exportaciones de sus libros están muy apoyadas, y de eso también se aprovechan las editoriales españolas. De hecho, según comenta Virginia Rodríguez, editora de la novela Las vacas de Stalin, de la finlandesa Sofi Oksanen (451 editores), "si no fuera por estas ayudas, sería imposible traer muchos de estos libros".
La rentabilidad de la novela negra no se traduce en pagos dignos
Sin embargo, según las cifras que han ofrecido a Público algunos de estos organismos, el monto en subvenciones tampoco es demasiado alto. El FILI finlandés ha dedicado en 2010 una partida de 9.470 euros para la traducción al español de cinco libros. Por su parte, el Centro de Literatura de Dinamarca se gasta una media de 300.000 y 350.000 euros en ayudas a las traducciones en todos los idiomas.
Entre tanto dato negativo, los traductores reconocen que el boom de la novela negra nórdica también ha provocado que los lectores "se acerquen con menos miedo a esta literatura. Eso abre la puerta a muchos autores que si no, no llegarían", apunta Martin Lexell. En este sentido, Enrique Bernárdez agradece poder dar a conocer obras islandesas "muy innovadoras, ya que son escritores que no temen a la experimentación", como Ylsa Sigurdottir. Blanca Ortiz, a quien no le entusiasma demasiado la novela negra, agradece que cada vez le ofrezcan más autores daneses de infantil.
El sueco Martin Lexell es el más optimista: "Esperemos que con todo este éxito nuestras condiciones económicas mejoren y cada vez haya más traductores, para que no se tengan que rechazar trabajos".
Las diferencias
1. El contexto cultural
Para todos los traductores, el gran problema es reflejar el contexto cultural en el que se desarrolla la historia al contexto del lector español. "Siempre he pensado que hay muchas cosas que se pierden porque no se entienden", afirma Martin Lexell.
2. El realismo
Las novelas nórdicas están muy apegadas a la realidad, muy costumbristas. Suelen tener muchas escenas de la cotidianidad.
3. El compromiso social
Una de las claves del éxito de la novela negra escandinava es su descripción de las sombras de la realidad. Sin embargo, esto se puede llevar a toda la novela contemporánea. En el caso noruego , Kristina Baggethum insiste en "el uso de la literatura como un arma política. Por eso muchos autores son de izquierdas".
Las dificultades
Danés
El último problema con el que se han encontrado los traductores daneses es con el cambio de los cargos en el cuerpo de policía. "Tenemos que llamar continuamente a Dinamarca para no equivocarnos", afirma Blanca Ortiz.
Finés
Es un idioma con raíces urálicas, en el margen de la rama indo-europea. "La fonética es una de las diferencias más grandes", señala Ursula Oksanen.
Islandés
"Todavía no existe un buen diccionario español-islandés", denuncia Enrique Bernardez, quien también destaca como dificultad "expresiones que no existen en español".
Noruego
La naturaleza está muy presente en la literatura noruega, con muchos términos que no existen en castellano.
Sueco
El sueco es un idioma con pocos nexos de unión, por lo que apenas hay oraciones subordinadas.
33 Comentarios
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Lo siento, pero creo que su artículo peca de unas cuantas inexactitudes.
En lo referido al finés, editoriales como Anagrama recurren a la voz de Diulce Fernández Anguita,, la traductora de Arto Paasilinna entre otros.
Del noruego también traducen, por ejemplo, Francisco Úriz, Mariano González Campo o Carmen Montes.
Ninguno de los traductores citados traduce en tandem.
Si puedo permitirme indicarle algo a la autora del artículo, le diré que una buena fuente de información fidedigna es ACE Traductores, cuyo correo electrónico es lamorada@acett.org.
Otra información: los traductores Enrique Bernárdez, Carmen Montes y Dulce Fernández estarán en la Feria del Libro de Madrid el domingo 13 de junio a las siete de la tarde , en el pabellón Carmen Martín Gaite, en una mesa redonda sobre la traducción de la literatura nórdica que organiza la ya citada asociación ACE Traductores.
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Tirón de orejas a la autora de la noticia. Sí existen traductores del sueco, noruego, danés, islandés y finés al gallego. Así que revise el texto porque los nombres que cita no son los únicos en España (por ejemplo, Elías Portela traduce del islandés al gallego) sino únicos en España al castellano... y al catalán seguro que también hay.... incluso al euskera.
Dicho esto, al meollo: desde la periferia estamos hartos de que el castellno vale para esto, lengua mundial, 300 millones... y resulta que en gallego, con escasos tres millones de hablantes tenemos traductores para algunas lenguas que en castellano escasean... y da que pensar en que, tal vez, el interés y respeto por las demás lenguas sea el motivo. ¿Para qué aprender gallego? que dicen... pues por la misma relga de tres, para que aprender sueco, noruego... así le va a la cultura en castellano.
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Lo mejor es leerlas en italiano, francés o inglés, que son países donde cuidan la traducción, que es lo mismo que cuidar el texto y al autor. Además de ello, la escuela de traducción española deja mucho que desear, por lo apuntado en el art;iculo, pero también por la baja capacitación profesional.
Las editoriales siguen creyendo que la traducción es algo muy fácil y por eso pagan como en Senegal.
Pues nada señores, se supone que sabemos inglés. Así que a leer más las traducciones inglesas. Al menos son decentes.
Para el alemán las mejores traducciones son las italianas o las francesas, a menos que sea Miguel Saenz quien las traduzca.
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Desde luego, ya os vale. Por una vez que habláis de traductores metéis la pata en casi todo. Os dejáis unos cuantos nombres en el tintero, dais voz a un tartamudo, decís que, respecto del finés, "la fonética es una de las diferencias más grandes", y os quedáis tan anchos, como si acabarais de descubrir el origen del universo, cuando la fonética de una lengua pertenece a su sistema y es tal vez lo que menos dificultades añade en una traducción. Hay lenguas africanas con fonéticas parecidas a la española de las que, os aseguro, no entenderíais ni una sola palabra.
Y a Ockham, qué decirle para bajarle esos aires de suficiencia y paletismo ("lo de fuera es siempre mejor"). Que afile la navaja. Y que si tanto ensalza las traducciones italianas o las francesas, se tome las molestias de cotejar algunas y se llevará una sorpresa.
Miguel Sáenz es un traductor extraordinario, pero se me ocurren, por lo bajo, diez o doce nombres de traductores del alemán por los que pondría la mano en el fuego.
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Soy traductora del catalán y castellano al noruego. Traduje todo lo que me cayó en las manos (novelas de Jostein Gaarder incluidas) y me cansé de enviar currículos a todas las editoriales grandes y pequeñas, antes y después del boom de la literatura nórdica obteniendo el silencio por respuesta.
Las editoriales prácticamente no publican nada si no hay una subvención de por medio y hay un elevado clientelismo en el gremio que impide a otros traductores poder entrar en este mercado. Se paga poco, se paga mal, los plazos son imposibles y encima se tiene que combinar la vocación con otro trabajo para pagar las facturas.
Si las editoriales están desesperadas, que prueben a contestar a algunos currículos que les llegan de traductores de lenguas nórdicas. Escandinavia produce tanta literatura de calidad (no sólo de misterio) que puede ofrecer una carga de trabajo estable para varios traductores de las lenguas oficiales de la Península y un buen negocio para las editoriales. Los traductores estamos allí y los lectores seguro que lo apreciarán.
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No estoy de acuerdo, y seré breve: sí hay traductores, pero no hay trabajo (mi CV, como traductora de finés a español/catalán ha llegado a muchas editoriales), y he tenido que montar mi propia editorial para traducir y editar literatura infantil finlandesa. Y la dificultad del finés no es la fonética (¡por favor! ¡pero si eso es lo más fácil!): es un idioma con 15 declinaciones!!! A ver si nos documentamos mejor.
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Si el problema es económico (de prisas por traducir mientras dura el boom de la novela) que la traduzcan desde la traducción del inglés. Hablamos de best-sellers, no de la biblia ni de virgilio...
Es verdad que se perderá parte en la traducción, pero total, acabamos de decir que no hay nadie que domine ambos idiomas, por lo que ninguno nos enteraremos.
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Estoy de acuerdo en todo lo que dice Caliopea.
Y el finés no está en el margen de la rama indoeuropea, es que directamente no es un idioma indoeuropeo. Forma parte de las llamadas lenguas urálicas, de las que las más habladas son el finés, el húngaro y el estonio.
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Soy traductora de danés y ayer contesté por teléfono a algunas de las preguntas que aparecen en este artículo. Al leerlo hoy, me he encontrado con la sorpresa de que lo que se ha publicado se parece poco o nada a lo que le expliqué a la periodista que lo firma, de manera que me gustaría aclarar varios puntos:
- "Antes aceptaba todo lo que me ofrecieran, pero ahora no puedo. Una traducción me lleva mucho tiempo, incluso un año, ya que muchas veces tienes que reeler lo que has traducido la noche anterior", comenta Blanca Ortiz, manchega de 40 años que traduce a los autores daneses. Sólo tres personas, incluyéndola a ella, se dedican a esta tarea en España.
Sencillamente indiqué que antes del boom traducía más o menos una novela al año, no que se necesitara un año para traducir un libro. El hecho de tener que releer lo que has hecho el día anterior (y no la noche, nunca traduzco de noche) formaba parte de la respuesta a otra pregunta. No soy manchega, sino de Guadalajara. Y en ningún momento dije que solamente tres personas nos dedicáramos a traducir del danés. Afortunadamente, somos más. Nombré a cuatro traduciendo narrativa de manera continua y únicamente del danés y me refería a varios más que traducen de forma más esporádica, se han especializado en algún género concreto (poesía, por ejemplo), traducen de varias lenguas nórdicas o simplemente están empezando y por cualquiera de esos motivos trabajan algo menos.
- "Eso provoca que no sea una misma persona la que traduzca toda la serie y haya problemas, porque no nos ponemos de acuerdo en la misma terminología para, por ejemplo, los cargos de la policía", apostilla Blanca Ortiz.
El problema no es que no nos pongamos de acuerdo; simplemente que hay que ponerse de acuerdo, lo que requiere tiempo.
- Blanca Ortiz, a quien no le entusiasma demasiado la novela negra, agradece que cada vez le ofrezcan más autores daneses de infantil.
Le expliqué a la periodista que al principio había hecho más traducciones de infantil, pero que ahora ya prácticamente no hacía nada en ese terreno.
- El último problema con el que se han encontrado los traductores daneses es con el cambio de los cargos en el cuerpo de policía. "Tenemos que llamar continuamente a Dinamarca para no equivocarnos", afirma Blanca Ortiz.
En efecto, es un problema, pero jamás he llamado a Dinamarca para hacer nunguna consulta al respecto, no entiendo de dónde sale.
Espero que nadie se haya sentido molesto; en ningún momento he tenido intención de excluir a ningín compañero.
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Interensante el artículo...pero mucho más interesantes los comentarios y toda su aportación. (Menudo repaso que le dais a la periodista ¡). Gracias por vuesto trabajo.
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El problema de las editoriales, como siempre, es el de la dictadura que ejerce "el mercado". Poco importan los criterios de calidad, excelencia, un trabajo bien hecho... Todo eso, para los grandes grupos multinacionales, son zarandajas que no ayudan en absoluto a la cuenta de resultados. En consonancia con esta política propia de filibusteros, los nuevos mandarines de la cultura procuran pagar lo menos posible: Correctores, traductores, redactores, negros literarios... son los nuevos esclavos a los que hay que presionar cada vez más para que unos cuantos directivos se gasten la plusvalía que genera el trabajo de "los otros" en comilonas, fiestas y puticlubs. Así de simple. Así de patético. Están jugando con la necesidad ajena y con el producto final que, si bien lo analizamos, deja mucho que desear. En esto, al menos, también España "es diferente". Sigue siendo verdad aquello que ya señalara Mariano José de Larra: "Escribir, en España, es llorar." Lo lamento, pero sobre este asunto no puedo ser optimista. Sé de lo que hablo y creo que me quedo corto. Un saludo muy cordial a todos los participantes.
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Aunque el artículo es interesante en términos generales al llamar la atención respecto a la situación de las letras nórdicas en nuestro país, es una lástima la cantidad de errores y omisiones que contiene: Por ejemplo, eso que de que no hay aún un diccionario decente de español-islandés es, sencillamente, falso:
http://www.forlagid.is/?p=4898
Por otra parte, resulta llamativa la omisión a cualquier referencia a la interesante literatura feroesa y su lengua, que cada vez despierta más interés:
http://cuadernoferoes.blogspot.com
Por último, debe decirse que el hecho de que no existan más traductores de lenguas nórdicas en el Estado Español es, entre otras cosas, consecuencia de la falta de apoyo por parte de las autoridades educativas para promocionar estas lenguas como se merecen. Resulta bochornoso que en Escandinavia muestren un sincero interés por el español, pero que en España no les correspondamos debidamente pese al interés universal de su ingente producción literaria, científica, etc...Para denunciar esta situación, poco digna de un país supuestamente europeo como el nuestro, se creó el "Manifiesto por las lenguas nórdicas":
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En Madrid y en Barcelona imagino que se podrán estudiar algunos de estos idiomas, pero en provincias... como para traducir nada estamos. Y tal y como se están poniendo las E.O.I....
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Pues sí, como dice Blanca -y Loftur de otro modo-, la información no se ajusta del todo a lo que alguno de los citados hablamos en la entrevista telefónica de ayer. Por ejemplo: sí hay diccionario español-islandés; mi queja es que no lo hay (aún, saldrá pronto) a la inversa: islandés-español. Y somos más, para el islandés unos cinco o seis, con más o menos regularidad. Para el faroés... me temo que de momento solo uno (no yo). Comprendo que juntar toda una serie de informaciones de personas diversas es un tanto complicado, y la situación general que se presenta en el reportaje es cierta, aunque con bastantes flecos... Y claro, los nombres nórdicos bailan. No es que Yrsa sea muy innovadora; sí lo es Bergsson, al que me referí. Pero es normal: sin antecedentes críticos, sin especialistas, cada cual hace lo que puede y lo que es de agradecer es que se muestre interés por estas literaturas.
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De acuerdo con Enrique: al menos con estos artículos se habla del tema, que merece la pena, aunque con imprecisiones que suelen ser producto de que, por desgracia, la literatura nórdica y sus lenguas aún siguen siendo en el fondo unas desconocidas, pese al "boom" de la mano de la novela negra.
Sólo quiero añadir aquí un matiz más: La aseveración de que "no existe aún un buen diccionario de español-islandés" me consta que no ha podido salir de la boca de Enrique Bernárdez, competente especialista en islandés (y otras lenguas paganas) donde los haya. Como ha ocurrido en el caso de Blanca, es un resultado más del "bailoteo" de datos por parte de la periodista. Doy fe de que lo mismo ha ocurrido en el caso de algunas palabras puestas en boca de Kirsti Baggethun, etc. En definitiva, parodiando el poema de Mio Cid, "qué buen artículo si hubiese tenido buen señor (o señora)"...
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Me alegra ver que un artículo como éste, temática de la que desafortunadamente escasea en la prensa general, suscite tantos comentarios.
Me apena ver que es por imprecisiones y porque, según parece, el gremio de traductores/as está bastante quemado con el mercado editorial. Poderoso caballero es don dinero...
Gracias por toda la información.
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Para el que se alegra de que un tema como este tenga tantos comentarios le diré que algunos relativos a ERC han sido censurados...o sea, que hay muchos más.
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Interesante polémica.
Vivo hace más de 30 años en Dinamarca. Y estoy demás en condiciones de traducir al castellano; mi lengua materna.
El problema está en la economía. En Dinamarca lavando platos o manejando taxi se gana mínimo el doble que traduciendo.
Un comentario al paso, sin querer ofender pero, probablemente, ofendiendo de todas maneras. Por casualidad he leído libros traducidos del danés al castellano, que una vez había leído en danés. La traducción era fatal. Pobre escritor.
La misma situación he observado desde el inglés al castellano.
He encontrado mucha gente con deseos de ser traductor, que no tenía/tiene las habilidades.
Las traducciones son una zona gris, muy gris.
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Soy Kirsti Baggethun, traductora noruega.
Tengo un par de comentarios (en realidad tengo muchos), pero unos pocos para mí muy urgentes:
En primer lugar no dijimos ni yo ni mi hija Cristina Gómez Baggethun en ningún momento de la entrevista (hecha por teléfono) que éramos los únicos traductores del noruegoi", claro que no! Lo que dijimos era que faltan traductores del noruego. Hay traductores, pero no suficientes.
En segundo lugar: Yo no soy española de nacimiento, y aunque llevo aquí cuarenta años y llevo cuarenta años trabajando con la literatura y la traducción, el español no es mi lengua materna, y por tanto no la puedo dominar nunca a la perfección. Eso lo tengo muy claro, razón por la cual traduzco con ASUNCIÓN LORENZO, mi cotraductora de siempre. Tenemos en nuestro haber ya casi 4o libros traducidos, al parecer a la satisfacción de nuestros editores y crtíticos. (Fuimos finalistas al Premio Nacional de Traducción por El Mundo de Sofía). Me duele mucho ver que el nombre de Asunción no haya sido incluido en el artículo. Somos un equipo!
El día 10 de junio a las 12 de la mañana se celebrará un seminario en la Feria del Libro sobre este tema: Desafíos en la traducción al castellano de la literatura nórdica. Bienvenidos!
Un saludo,
Kirsti Baggethun
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Pues sí. No es nada frecuente que en la prensa o en cualquier otro sitio haya tanta discusión sobre la traducción como la que se ve en los comentarios al reportaje. Normalmente, el traductor es ignorado (se habla de la "invisibilidad del traductor", sobre todo en el mundo anglosajón) y su situación no se tiene en cuenta para nada. Pero ¿existiría 'boom nórdico' sin los (según algunos comentarios, pésimos... ¿cómo lo sabe quien no conoce el original?) traductores? ¿Qué sabríamos de la literatura de cualquier lengua? Y sin embargo, se suele hablar muchas veces de una traducción, sin conocer el original ni su lengua, como si fuera obra directa del autor de la obra en cuestión: demasiado frecuente en buena parte de nuestra crítica literaria (en el ámbito anglosajón no sucede así: los libros traducidos son el 1% de los publicados, y los traductores ni siquiera suelen mencionarse). De modo que los traductores tenemos que agradecer que, por una vez, se vean las cosas desde nuestro especial y desconocido punto de vista. Claro, con el riesgo de que todo el mundo eche en falta algo, descubra errores... ¿Preferimos que se nos siga ignorando?
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Muy interesante el debate que se ha creado y que vengo siguiendo con cierto entusiasmo. La verdad es que me extraña que no sea posible estudiar lenguas nórdicas, aunque sea como optativas, en carreras como Traducción e Interpretación, o en escuelas de idiomas situadas estratégicamente, es decir, en lugares con población nórdica importante como Málaga, Canarias, Alicante, Baleares, etc...Soy de Estepona y puedo decir que una titulación en lenguas nórdicas, complementada con otros estudios, tendría varias salidas al margen de la traducción literaria (sector turístico, judicial, etc). Es alucinante que varias escuelas de idiomas ofrezcan, por ejemplo, griego moderno (cuya producción literaria, aporte turístico, etc..no es comparable ni por asomo con la escandinava) y que, sin embargo, sea prácticamente imposible encontrar un lugar (aparte de las grandes capitales) donde aprender sueco, noruego, danés o finlandés. No me extraña luego que los españoles hagamos el ridículo lingüístico en el extranjero (sólo hay que ver programas como Españoles por el Mundo) o que los nórdicos residentes en nuestro país se creen sus propios ghettos al margen de todos...
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#18 Rbn El mismo párrafo donde comentas tu talento (?) como traductor, tiene un error ortográfico. No te voy a decir cual, solo espero que lo veas. A pesar de ello no tienes problemas para criticar las traducciones literarias de otras personas, incluso cuando en este mismo artículo se ha indicado sus condiciones laborales (mucho trabajo, escaso tiempo para realizarlo y poco salario).
En fin, solo te puedo aconsejar que sigas lavando platos o conduciendo un taxi, porque con tu falta de dominio idiomático, de capacidad de análisis y de autocrítica, no creo que sirvas para otra cosa.
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Marisol.....Usted es perfecta y su articulo es perfecto....Continúe escribiendo como lo hace, que seguiré leyendola con toda atención y ninguna objetividad.
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Hola a tod@s:
He leído en un comentario por ahí abajo que en varios idiomas, entre ellos en francés, se cuidan las traducciones, pues bien, yo tengo profundas dudas sobre eso, puesto que ahora mismo me encuentro en Francia y cuando veo la tele a veces me da algo de lo mal traducido que está, y eso que no soy nativo de francés... (e incluso teniendo en cuenta que a lo mejor no tuvieron tiempo para traducir, o que era mucho texto para pocos segundos de imagen); de verdad que en Francia el concepto de traducción que hay en España no existe ni lo más mínimo. En general no saben traducir: recuerdo una vez una traducción de un texto francés al castellano en el que se hablaba de las cestas de navidad, obviamente en la versión francesa había una explicación entre paréntesis de lo que son, y en la versión española me hicieron mantenerla porque "sino no eres fiel al texto y además no estás diciendo lo mismo". No tenéis más que ver cómo han traducido Harry Potter (títulos, nombres de personajes) y ya veréis...
Y lo que es la enseñanza de las lenguas tampoco es mucha cosa: ¡incluso las clases de inglés oral son en francés!
Saludos.
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Tienes razón, Enrique, los traductores agradecemos que "por una vez, se vean las cosas desde nuestro especial y desconocido punto de vista". Y es de agradecer por lo tanto este artículo que estamos comentando.
Pero precisamente por eso es de lamentar que, cuando sucede, y ya que sucede tan pocas veces, la información no sea todo lo rigurosa que podría haber sido.
En cualquier caso, el hecho de haber pensando en este artículo y haberlo escrito y publicado es loable, tienes razón. Y está a años luz de distancia de lo que hizo Babelia en su número del sábado pasado. Como El País no ha publicado la carta que le envié al respecto, me permito ponerla aquí:
Los traductores y la Feria del Libro
Titula Babelia en su número del 22 de mayo: "Escritores del Báltico conquistan el Mediterráneo". Sigue la enumeración de 16 escritores y de alrededor de 50 títulos, escritos en sueco, islandés, danés, finés, noruego. ¿Cómo podría la Feria del Libro de Madrid dedicar su presente edición a las literaturas nórdicas -y cómo habría podido dedicar la anterior a la literatura francesa- si alguien no hubiera vuelto a escribir todos esos libros en nuestras lenguas? ¿Cómo podrían los escritores bálticos haber conquistado el Mediterráneo si alguien no hubiera vuelto a escribir sus libros en las lenguas mediterráneas? ¿Cómo podrían las editoriales y librerías de este país montar sus casetas en la Feria del Libro de Madrid y en todas las demás de la geografía nacional y cómo podrían vivir del negocio de publicar y vender libros si alguien no volviera a escribir en las lenguas del Estado español todos los libros que, por todo el ancho mundo, se escriben en otras lenguas? Pues bien, bajo el título antes citado figuran 16 escritores y 50 obras, pero nadie se ha dignado añadir los nombres de esos que Manuel Rodríguez Rivero llamaba en su artículo en El País del 28 de abril "el autor oculto" -y que deben permanecer ocultos en la obra, mas no en la portada de los libros ni en las reseñas y artículos de crítica literaria de la prensa-.
Una información defectuosa al lector, un desprecio a una profesión vital, un flaco servicio a la labor cultural de Babelia.
María Teresa Gallego Urrutia
Presidente de ACE Traductores, sección autónoma de la Asociación Colegial de Escritores
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Felicidades por tu carta a El País, María Teresa.Lástima que no la hayan publicado (¿aún?). Por desgracia, no creo que la consideración social del traductor cambie mucho hasta que no se nos deje de ver como simples "proporcionadores de segundo orden de materia prima para el mercado editorial" en vez de necesarios "puentes" entre culturas distintas, sin los cuales todos viviríamos en un mundo más gris y solipsista. No somos tanto "autores ocultos o invisibles" como "antropólogos del lenguaje y sus signos".
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Sí, estoy de acuerdo.
Ésa es la lucha -que es la misma que la de la dignificación de las condiciones laborales y el respeto a los derechos de autor que establece la Ley de Propiedad Intelectual- que estamos peleando.
ACE Traductores está a punto de publicar - de hecho lo publicarán los servicios editoriales del Ministerio de Cultura- el II Libro Blanco de la Traducción Editoral en España.
Estoy convencida de que va a ser un paso importante en ese camino.
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Me permito recordarle a María Teresa Gallego que en España hay otras asociaciones que defienden los derechos de los traductores, no sólo la suya.
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Vaya. Ahora estamos con que hay varias organizaciones de traductores, hay quien parece ofenderse porque solo han hablado los de una. También hay muchos traductores en ninguna asociación. Y traductores que hacen un libro cada diez años, etc etc. Triste país este donde todo despierta ofensas, resquemores, indignaciones furibundas en vez de juntarnos para que nos tengan en cuenta de vez en cuando. Más serio que si una o dos asociaciones es que a los traductores se nos considere peones sin cualificar, aunque algunos tengan los niveles académicos más importantes, hayan recibido premios nacionales y extranjeros, etc etc..... ¿alguien sabe qué hay que hacer para nacionalizarse de San Marino, Liechtenstein o algo así?
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Querido Enrique, creo que compensa más adquirir la condición de apátrida y cortar por lo sano...yo estoy en ello a ver qué tal..;) Saludos.
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Interesante artículo y comentarios. Las inexactitudes en la prensa y los medios de comunicación no son algo que sorprenda, ya que parece ser que cada uno escuchamos lo que podemos o nos interesa y olvidamos lo que no. Por eso me parecen tan útiles los espacios participativos como este, para tener distintos puntos de vista.
Como he visto que Kirsti Baggethun ha comentado este artículo, quería aprovechar para darles las gracias a ella y a Asunción Lorenzo por esa maravillosa traducción que hicieron de El Misterio del Solitario. Es uno de mis libros favoritos y, aunque lo leí antes de haber estudiado Traducción e Interpretación (cuando aún no era consciente de la existencia de esos seres maravillosos que son los traductores), estoy segura de que la traducción es excelente, porque disfruté muchísimo con la lectura.
Aunque es una novela más densa, también me gustó mucho El mundo de Sofía, que fue lectura obligada para los alumnos de filosofía de mi instituto (y de muchísimos otros). Me imagino que fue un trabajo ingente, pero nos ha permitido a muchos interesarnos por la filosofía e incluso disfrutar leyéndola. Está claro que el mérito de estas obras es de Gaarder, pero nunca habrían llegado hasta nosotros si no fuera por sus traductoras, así que: muchísimas gracias. :-)
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Enhorabuena por todas las precisiones al bienintencionado artículo de nuestra amiga periodista. Sin entrar en el debate, sólo quiero añadir que en España tenemos excelentes traductores, que poco a poco vamos disponiendo de las herramientas y de la especialización suficientes para traducir a nuestras lenguas peninsulares lo más meritorio de la literatura nórdica (moderna y antigua) y que es un verdadero placer entrar en una librería y ver la amplia selección de títulos noruegos, islandeses, etc... que ya están disponibles para los "no iniciados". Un saludo
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Comentario a : 1Qalkiera
Un error ortográfico: "No te voy a decir cual, solo espero que lo veas."
Es agradable comenzar el día con un buen chiste.

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