Todos aman a papá Dylan

El legendario cantante vuelve a España a bordo de su Never Ending Tour mientras su vigencia artística se reafirma

JESÚS MIGUEL MARCOS MADRID 23/06/2010 17:22 Actualizado: 24/06/2010 19:03

El cantante durante uno de sus últimos conciertos.

El cantante durante uno de sus últimos conciertos.

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El verano pasado, Bob Dylan fue detenido cuando merodeaba por un barrio residencial de Long Branch, Nueva Jersey. Los vecinos habían llamado a la policía alertando de la presencia de un tipo de aspecto excéntrico. La agente que acudió al lugar se encontró con un viejo en chándal que calzaba chirucas y vestía un chubasquero con la capucha cubriéndole la mitad del rostro.

"Soy Bob Dylan y estoy buscando una casa en la zona" fueron las palabras que terminaron por convencer a la policía de que había que detener a aquel individuo. Ni siquiera su sargento atinó: "Ese no es Bob Dylan", dijo abriendo y cerrando la puerta del coche patrulla cuando llegó a comisaría.

El cantante, que lleva 40 años huyendo de las cámaras, constató que su estrategia finalmente había funcionado, aunque esta vez le había llevado demasiado lejos. Finalmente, cuando la agente comprobó que acababa de ponerle esposas al autor de Blowin in the wind, lo único que Dylan dijo fue: "¿Me podría dejar de nuevo en el vecindario?".

Es improbable que a Mick Jagger le pasara lo mismo, pese a que la vigencia artística de Dylan sobrepase, a día de hoy, la de los Rolling Stones. Por no hablar de su influencia, que alcanza varias generaciones y distintas disciplinas. "Tiene la vigencia de los grandes artistas, como Picasso, Caravaggio, Joyce... Está más allá de las modas, tanto por lo que aportó en su momento y la influencia que ha tenido como por la calidad de su obra", explica el cineasta Jaime Rosales.

Dylan presenta su gira este miercoles en Barcelona y el sábado estará en el Azkena de Vitoria

Pocos dinosaurios del rock sostienen una actividad musical tan rica, insobornable y a contracorriente como la del trovador de Minessota, que llega hoy a Barcelona y el sábado al festival Azkena de Vitoria a bordo de su Never ending tour, esa gira interminable que comenzó en 1988 y que le mantiene en la carretera a orden de 100 conciertos por año.

Dylan iba dando tumbos a finales de los ochenta, después de varios discos con escasa repercusión y que no le convencían ni a él mismo. Los sintetizadores, las producciones sofisticadas y la cultura del videoclip arrinconaron a un cuarentón que dos décadas atrás había cambiado el rumbo de la música popular. Tocó fondo y se planteó incluso convertirse en músico de Grateful Dead, la banda de su amigo Jerry Garcia.

Hasta que tuvo una especie de epifanía que rompió su bloqueo vital, como él mismo cuenta en Crónicas, el genial primer volumen de sus memorias. Encontró una manera de cantar diferente, una especie de técnica cercana al trance que lo conectaba con los viejos cantautores y bluesman, los maestros de los que él había aprendido (y a los que también había robado).

Un veterano respetado por varias generaciones

Bob Dylan entendió entonces por qué Hank Williams nunca se bajaba del escenario, lo que acabó matándolo de cansancio; comprendió también a Woody Guthrie, cruzando América a bordo de vagones de tren con la guitarra a cuestas. Es posible que incluso resolviera el misterio por el que Robert Johnson le vendió su alma al diablo. Quizás él se la vendió también: se subió a un escenario y ahí sigue.

El inclasificable director de cine Albert Serra le ha visto ya siete veces. "Su mito es que es impenetrable. Lo que está haciendo ahora es algo muy misterioso. Tiene el carisma de que es algo hermético y casi no puedes distinguir sus buenos conciertos de los malos. Es una leyenda viva. Es como Jesucristo: medio Dios y medio hombre. Con esa ausencia total de comunicación, está medio muerto y medio vivo".

En sus conciertos no se dirige al público, no permite la entrada de fotógrafos y sólo concede entrevistas, y muy de vez en cuando, a un único periodista (Bill Flanagan). Es una tumba, pero por otro lado no deja de producir, y de la forma más imprevisible. A finales del año pasado publicó un disco de canciones navideñas cuya recaudación destinó a dos organizaciones humanitarias. "Es un outsider y un insider al mismo tiempo. Dylan está fuera del sistema, pero el sistema no podría vivir sin él. Es el único músico de rock que es respetado por varias generaciones, mientras las grandes leyendas siempre van cayendo, porque es obligatorio irlos matando a modo de parricidio o porque se convierten en parques temáticos de sí mismos, como los Rolling Stones. Si vas a matar a Dylan, Dylan te mata. Es como intentar matar a Drácula o Batman. Siempre va a volver. Tiene poderes ocultos que no tienen la mayoría de sus colegas", opina el escritor Rodrigo Fresán.

Dylan ha renacido en el siglo XXI cautivando a la crítica y, lo que es más difícil, creando público. Sus dos últimos discos, Modern times (2006) y Tougher through life (2009), han sido número uno en su país, algo realmente paradójico teniendo en cuenta que nunca fue un superventas y que sus canciones, cuando llegaron a lo alto de las listas de ventas, lo hicieron en versiones de otros músicos. "Lo que más me cautiva de él es su autenticidad. Siendo un mal cantante en el plano técnico, no renunció a interpretar su propia música. Incluso las versiones de sus canciones por mejores cantantes son peores, porque al final esa autenticidad que reconocemos en su voz y en sus palabras es lo que más queda de él como referente", subraya Jaime Rosales.

Más allá de las modas, vive Dylan

Una de las claves de Dylan es su capacidad para alcanzar a una audiencia transversal que va del oyente casual a los melómanos más exquisitos. Algo parecido ocurre con la proyección de su obra: el hombre que huyó del virtuosismo y el discurso engolado es hoy reconocido en universidades de medio mundo y aspirante, nadie aclara si en serio o no, al Nobel de Literatura. "Hace unos años, se hablaba de que lo podían ganar Dylan o Philip Roth. A mí me gustan los dos, pero si haces un ejercicio mental y borras de la historia a Roth, hay tres o cuatro escritores que podrían ocupar su lugar. Si quitas a Dylan de la historia del rock se forma un auténtico agujero negro. Y no sólo porque él es insustituible, sino porque tampoco existirían los que vinieron detrás", afirma Rodrigo Fresán.

Sus dos últimos discos: 'Modern times' y 'Tougher through life', éxito de ventas en EE.UU

Cuando a Frank Sinatra le dijeron que no entendían el triunfo de Dylan porque era un mal cantante, él respondió que era una de las mejores voces de América. Lee Ranaldo, guitarrista del grupo de rock de vanguardia Sonic Youth, dijo en una ocasión que lo que ellos habían perseguido durante toda su carrera era ser como Bob Dylan. Para la ensayista Beatriz Preciado, experta en el estudio de la sociedad americana de la posguerra, "Bob Dylan se ha convertido en una figura clave para analizar los cambios políticos y culturales que tienen lugar en la cultura americana en los años sesenta y setenta. Hizo de la música un lugar intermedio entre la literatura y la acción política en el que rearticular significados sociales disidentes, una tradición en la que, desde horizontes diversos, se sitúan tanto artistas como Lydia Lunch, Patti Smith o Karen Finlay".

El escritor Benjamín Prado, cuya hija se llama Dylan, sentencia con rotundidad por qué Dylan sigue vigente hoy en día: "Es difícil que no tenga vigencia porque uno está todo el día oyendo canciones que suenan a Dylan. Lo sorprendente sería que alguien que hiciera algo en el pop y el rock no tuviera su presencia. Si quieres respirar necesitas oxígeno y si quieres hacer música necesitas a Dylan". No es de extrañar, claro, que las entradas para el concierto de hoy en Barcelona ya estén agotadas.

13 Comentarios
  • emefer
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    -7 i emefer 23-06-2010 18:36

    Según dos amigas, el concierto de Lyon del 20 de junio fue decepcionante en todos los sentidos.

    Para quien entienda el inglés y esté interesado:

    "Lyon's Halle Tony Garnier provides 17000 m2 of space. The concert was not sold out, meaning half-empty tribunes facing the stage and we have no trouble standing in the fourth or fifth row. They did force us at the door to take the lids off the water bottles, while they were not interested in any citrus fruit or the spare undies.

    The crowd is composed of mature fans, more of the battered jeans jacket and grey hair variety, and a sweetish smell quickly starts to develop, but there's also a group of teenagers who paid 55 euros to see a legend.

    During the warming up time they broadcast what sounds like someone reading from a book, but the audio quality is so bad that we couldn't hear what it was. Didn't put anyone in the mood for a rock concert, honest.

    The band comes on stage 15 minutes late (hey, no problem about that) and here's The Man, wearing a black coat with a white hat, the band is clad in Great Gatsby white. The audience is at this stage as ecstatic as you can be at our age, but the musicians don't seem to care nor want to create any interaction with the crowd, which feels like a cold shower.

    There is a profusion of electric guitars on stands at the back of the stage, with one guy constantly checking, changing, taking one away, bringing another one, but I haven't seen any of the musicians make use of this. What strikes me is the double bass.

    They start right away, no greeting nor introduction, with what I think is Just like a woman :-(, because this is what the audience tries to sing along, except that it no longer sounds like it.

    (note to self: don't go to a rock concert with a legend, with memories and expectations)

    Bob plays keyboard, guitar and harmonica. Which is good, because his voice is totally broken.

    Once you get over the first shock that this is not Woodstock here and the man is after all 69 :-), you can only admire that he still plays guitar and harmonica so well. We both don't like the keyboard play very much, because the sound is just so completely different. He's adapted all the songs to suit this raspy voice, but everything has been arranged differently.

    You really have to get used to the sound. This is a good band playing rock and roll and rhythm and blues, with a new orleanian double bass touch (I just coined this, never mind). They play for 1.5 hours straight, then leave the stage and let us get bewildered and agitated and come out for a short encore so that it makes 2 full hours.

    Bob presents the Band with much ado about one of the electric bass players, but no chance to catch his name. The sound quality was really not the best.

    I love a good concert as much as anybody. The musicians didn't sound like they were having a good time. They executed a repertoire composed of a fetchy sound that is pleasant and makes you want to dance rock and roll, but which is no longer the Bob Dylan sound I came to like. The (maybe) four famous songs they play have been so heavily arranged and changed in tempo that it feels like a violation, except that's The Man himself on the keyboard here, so the real problem must be that he had to adapt his sound to his aged voice.

    I don't mind realizing that older rock musicians have their limits :-), except when they manage to make me feel old in the process, and I really appreciate when they still go on tour and honour their fans. What is sad, though, is when you feel they no longer like playing their own songs and have changed them so much that they sound completely different. At some point, the second keyboard player was standing up and looking over Bob's shoulder to see what exactly it was he was playing. I've never seen anything like it before in a concert.

    And they could have greeted the audience, just once. No "hi", no "goodbye", no "hello Lyon, I love France, je vous aime". I mean, even Mick Jagger can pull something like that.

    Anyway, I wouldn't have thrown my grandma knickers on this stage, while the second keyboard player was really cute, in a young Redford kind of way ;-)

    I'm a wee bit disappointed by the experience"

  • Olympia de Gouges
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    -7 i Olympia de Gouges 23-06-2010 18:50

    No.

    Bob Dylan fue fantástico, pero los años pasan para todos, y Bob Dylan no es una excepción.

    Trocó su ilusión por la vida por una decepción de la humanidad en su conjunto, y su alma libre por un compromiso con el Papa.

    Bob Dylan murió hace años. Requiescat in pacem ese maravilloso comunicador.

  • adso
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    -13 i adso 23-06-2010 20:05

    ya vale de dinosaurios, este hombre esta acabado y en concierto es insufrible. lo peor es lo de prado, diciendo cosas como que "lo sorprendente sería que alguien hiciera pop o rock sin su presencia". lo soprendente seria que sí lo hiciera. nadie tiene ya a este hombre como referencia, las nuevas generaciones crecio con otra gente. aceptenlo y dejense de momias

  • Pingu
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    -6 i Pingu 23-06-2010 20:24

    Os vais a llevar un chasco... lo digo por experiencia

  • numeritos
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    4 i numeritos 23-06-2010 21:35

    Forever young.

  • numeritos
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    -18 i numeritos 23-06-2010 21:41

    Bueno, todavía inspira a algún retroprogre como nuestro voluntarioso ZP...Aquello de la Tierra pertenece al viento, con la mirada perdida en en el infinito, traía evocaciones nostálgicas del Blowin' in the Wind. ¡¡¡Si es que los progres no se enteran!!!.

  • Lucy
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    11 i Lucy 23-06-2010 21:48

    ¡Qué gran decepción al ver críticas a Dylan!. Desde el momento en el que Dylan me invitó a su viaje no encontré ni un sólo atisbo de mediocridad. Es un genio, el mayor genio de la música. Su obra será vista como hoy lo es la de Beethoven o la de Vivaldi.

  • Daza
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    5 i Daza 23-06-2010 23:31

    Los tiempos estaban cambiando... Pero lo hacían a peor. Y es dura, y es dura, y es dura la lluvia que está callendo. Y el señor de la pandereta ya no nos trae más canciones, porque los señores de la guerra nos han ganado la partida.

  • domxpress
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    8 i domxpress 23-06-2010 23:35

    Emefer, los conciertos de Bob Dylan, como los de cualquier músico que no sea un robot (e incluso así), pueden variar mucho dependiendo de muchos factores. Yo he estado en 4 conciertos de Dylan en Barcelona, uno con Santana en el Miniestadi del Barça bastante bueno, uno de la época que tocaba con Grateful Dead que parecía hardcore con un sonido muy sucio, además en uno de los peores sitios en cuanto a acústica: el Palau de Sports. Los últimos, en el Poble Espanyol, fueron impecables.

    Lo que no cambia nunca es que Dylan siempre reinterpreta las canciones en los conciertos, siempre suenan distintas. Además, en los últimos conciertos suele dedicar más tiempo al repertorio de los últimos discos.

    Olympia de Gouges y adso, decir que Dylan está acabado cuando ha publicado en los último años discos tan buenos como "Time Out of Mind", "Modern Times" y "Together Through Life", me parece muy fuerte.

  • emefer
    #10 Vota Vota

    -6 i emefer 24-06-2010 02:10

    Bueno, yo no he visto el concierto, pero pensaba que, a quien esté indeciso, tal vez le sirva la opinión. Personalmente pienso que Dylan fue muy bueno en los 60, bueno en los 70, pero después no ha sacado mucha cosa que me haya gustado. Nunca le he visto en directo

  • Jaso Jashak
    #11 Vota Vota

    0 i Jaso Jashak 24-06-2010 22:33

    Yo estuve en tres conciertos suyos en los 90, muy buenos, cada uno diferente... Pero dado lo poco de voz que le queda a este maestro, a mí al menos me resultaría doloroso verlo en concierto hoy en día y dudo si no haría mejor retirándose, o si se limitase a grabar discos, que esos sí le salen buenos.

  • Alcibiades
    #12 Vota Vota

    4 i Alcibiades 25-06-2010 15:19

    Que manía con lo del Papa. En ese concierto también tocó Mercedes Sosa nada sospechosa de reaccionaria. Dylan fue, tocó y se marchó. El que quiso ver otra cosa son los mismos imbéciles prejuiciosos que décadas antes quisieron ver una traición cuando Dylan se electrificó.

    Que la voz de Dylan no es lo que era, sin duda. Pero sigue sacando discos muy buenos. Toca con buenas bandas y COMO SIEMPRE versiona, para decepción y malestar de algunos de sus admiradores, sus propios temas.

  • Alcibiades
    #13 Vota Vota

    2 i Alcibiades 25-06-2010 15:26

    Y de modelnos desmemoriados como Adso que luego terminan divinizando a grupos copia de esos que desvalora hay demasiados. Grupos que se caducan a los cinco años cuando Dylan lleva cuarenta y los que quedan porque por mucho que diga Adso llena estadios...

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Generado: 2012-05-28 07:04:02