Herta Müller: "Escribo, no hago terapia"

La Nobel rumana habla de su forma de abordar poéticamente los campos de Stalin

BRAULIO GARCÍA JAÉN MADRID 29/06/2010 08:10

Herta Müller, ríe, ayer, en Madrid.EFE

Herta Müller, ríe, ayer, en Madrid.EFE

Herta Müller casi siempre dice no. Luego matiza amable, lúcidamente sus respuestas, pero ayer, en la presentación de su Todo lo que tengo lo llevo conmigo (Siruela), se puso un "no" por montera. También cuando le preguntaron quién era Herta Müller. "No tengo ni idea", contestó.

Esa cuestión no la matizó mucho más, salvo que no se levantaba preguntándose quién era. Eso de la identidad "son cosas que interesan a los políticos, no a los individuos", dijo. ¿Y el Nobel, le cambió? "No. La verdad es que toda esta magia alrededor del Nobel debo decir que no la entiendo", dijo.

Herta Müller, nacida en 1953 en una de las familias de la minoría alemana que vivía en el Bánato rumano, reside en Berlín desde 1987 y ha dedicado buena parte de su obra a narrar, con una objetividad poética y minuciosa, la vida y la muerte bajo la dictadura comunista que gobernó Rumanía tras el final de la Segunda Guerra Mundial y hasta 1989.

Quizá por esa minuciosidad, hay quien en su caso confunde la literatura con la confesión, la voz de la autora con la del narrador. "No necesito ninguna terapia", dijo, cuando le preguntaron si para ella la literatura es eso. "No era yo la que estaba enferma. Era el sistema, y escribir contra él es perfectamente sano", añadió.

No es este, por tanto, el libro de una superviviente. Pero está tan abrochado al viaje de uno de los 100.000 rumanos alemanes obligados a caminar hacia campos de trabajo soviéticos, como botín de guerra del estalinismo, a finales de los cuarenta, que lo parece. Una de esas raras excepciones que impostan la voz de una víctima sin sonrojar.

Está escrito a partir del testimonio de un poeta amigo de Müller, él sí un superviviente. "Yo quería tratar el tema de la deportación a partir de la figura de mi madre, que estuvo cinco años internada. Pero ella sólo hablaba de forma soslayada. De hecho, todo el pueblo había sido deportado, pero nadie hablaba del tema. Sólo más tarde conocí a Oskar", explicó.

Oskar Pastior le habló de lo que nadie hablaba. "Colaboramos muy estrechamente durante tres años, queríamos escribir el libro conjuntamente y llegamos a visitar el lugar del campo, en Ucrania", cuenta. Pastior murió en 2006 y un año después, Müller volvió a las notas que habían tomado. Ayer se presentó, junto a la traducción castellana, la versión en catalán.

Un lector creyó ver una metáfora en el Todo lo que tengo lo llevo conmigo, viniendo en metro: ¿A nosotros no nos sobran también muchas cosas?, le preguntó. "No creo que sean comparables los trayectos. El del libro es una deportación", contestó .

7 Comentarios
  • DFV
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    6 i DFV 29-06-2010 14:41

    Interesante artículo. Entre tanto intelectual cuya función parece ser explicarnos las razones por las que debemos sacrificarnos por el sistema; el por qué de los planes de austeridad; por qué los ricos, debido a una supuesta capacidad para la creación de empleo, deben ser subvencionados; pontificando sobre el estado de derecho incluso en casos en que éste ha funcionado penosamente (en el caso del estatut cuatro años, no ya para llegar a una decisión justa, sino para consensuar una de compromiso); no está de más prestar atención a literaturas algo menos conformistas...El sistema ya se explica por sí solo, por eso es el sistema: no hace falta que seamos unos portavoces tan complacientes.

    Por si os interesa aquí os dejo un enlace a la novela Las Multinacionales del Odio y la Conciencia. Un saludo,

    http://guiaparalaberintos.com/las-multinacionales-del-odio-y-la-conciencia-3/

  • Hefestion
    #2 Vota Vota

    5 i Hefestion 29-06-2010 18:02

    20 millones de soviéticos murieron durante la segunda guerra mundial, muchos de ellos exterminados brutalmente por los nazis. De esos 20 millones de soviéticos muertos, 12 millones fueron civiles. 12 millones de civiles se dice pronto, y aquí la señora nos cuenta que su madre estuvo 5 años en un Gulag. Eso es lo que pasa por ser demasiado bueno con el enemigo, 5 años de Gulag, los Yanquees no fueron tan bondadosos cuando arrasaron Yroshima y Nagasaky. Pero claro, los Yanquees son los buenos de la película y Stalin el demonio, veo que la línea ideológicos de los medios de comunicación no ha cambiado mucho desde los tiempos de Franco. Cuantos supervivientes existen de los Gulags, me gustaría saber que penas habían para los de raza negra en la mayoría de los Estados de norteamérica en los años 40; Se conoce, que en el sur se utilizaban látigos para los presos negros que construían carreteras y líneas de ferrocarril, y las penas no eran de 5 años como en la URSS, muchas veces eran de por vida.

    VIVA STALIN

  • Randall
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    -4 i Randall 30-06-2010 01:20

    Bueno...hablando de las miserias del socialismo real. Pero chica, ¿es que no sabes que las atrocidades de Stalin son tabú por aquí?.

    Si es que los deportados y presos de los regímenes comunistas son ante todo unos desagradecidos por no disfrutar y dejarse llevar por las maravillas del comunismo. Acabáramos.

    Hefestión, viva Stalin, claro que sí.

  • Cominterno
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    3 i Cominterno 30-06-2010 01:39

    Antes había dosis semanal de anticomunismo, ahora es ya diario. Y a la vez entran grandes empresas en la publicidad de la página, telefónica, repsol, abertis (gas natural)... ¿Coincidencia?

  • Hefestion
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    2 i Hefestion 30-06-2010 07:41

    A Randal

    No entiendo muy bien que tiene que ver las maravillas del comunismo con ser una Nazi. A esta señora si no he leido mal, la acusaban de colaboracionismo con los Nazis; es obvio que si un Estadounidense hace un película donde un Judío le aplasta brutalmente la cabeza a un Nazi (malditos bastardos), todos le reímos las gracias, y si los soviéticos encarcelan a una fascista cinco años en una cárcel, lo consideramos una brutalidad. A eso se le llama Juzgar con doble rasero.

  • Randall
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    -2 i Randall 30-06-2010 11:52

    Bravo, luchar contra el fascismo utilizando los mismo métodos que el fascismo. Una gran retórica. El fin justifica los medios como diría el camarada Stalin.

    El comunismo es tan horroroso como el fascismo, tan sólo que el primero duró más en el tiempo.

    Y Malditos Bastardos es una película.

  • Hefestion
    #7 Vota Vota

    1 i Hefestion 01-07-2010 18:24

    Y "todo lo que tengo lo llevo con migo" que es? - una tesis científica de historia? Lo que escribe esta señora es una novela, no tiene nada que ver con la realidad.

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Generado: 2012-02-23 15:54:05