Público
Público

Lola López Mondéjar rompe con el mito del instinto maternal

PAULA CORROTO

'El instinto maternal no existe'. A partir de este razonamiento, la psicoanalista y escritora Lola López Mondéjar (Murcia, 1958) ha construido una novela de gran hondura piscológica Mi amor desgraciado (Siruela), que rompe con la noción de madre entregada a sus hijos.

'Quería acabar con ese mito porque creo que siempre ha funcionado como un corsé para la mujer. Es una creación patriarcal que anula la identidad de las mujeres', explica.

En la novela, las dos protagonistas se enfrentan a un conflicto personal inspirado por sus propios hijos. Para una de ellas, reflejada en la tradición literaria de Medea, son el obstáculo para desarrollar su vida sexual y amorosa. Para la otra, suponen una alienación.

'La dependencia de la mujer, de la pareja, de los hijos, es un tema importante, porque es una costumbre muy arraigada y todavía falta mucho para que cambie. El problema es que a los hombres se les enseña cuál es su deseo mientras que a las mujeres nos enseñan a satisfacer el deseo del otro', sostiene.

López Mondéjar reconoce haberse inspirado en testimonios de sus pacientes. También se ha ido a las estadísticas: 'El 33% de las mujeres en edad reproductiva de Europa decide no tener hijos. Cuanto mayor es el desarrollo de un país, el desvalimiento del patriarcado también es mayor'.

Para ella, esta no es una novela feminista, aunque sí comprometida. 'Hasta ahora los hombres han escrito los discursos y son ellos los que han impuesto una forma de amor. Hay que dar voz a la mujer para que imponga otro distinto', apostilla. Esta novela es, de momento, su aportación.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?