ENTREVISTA A JACQUES RANCIÈRE

"Hablar de crisis de la sociedad es culpar a sus víctimas"

Filósofo. Acaba de publicar 'Momentos políticos', una selección de artículos en los que reflexiona sobre los acontecimientos sociales de los últimos 30 años

PAULA CORROTO Madrid 15/01/2012 12:25 Actualizado: 15/01/2012 12:25

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Rancière, en diciembre de 2010, tras una visita a la Complutense.-

Rancière, en diciembre de 2010, tras una visita a la Complutense.-GABRIEL PECOT

Discípulo de Louis Althusser, Jacques Rancière (Argel, 1940) es uno de los filósofos contemporáneos que más ha reflexionado sobre la ideología, la lucha de clases y la igualdad. Participó en el Mayo del 68 y escribió junto a su maestro Para leer El Capital. Ahora, la editorial Clave Intelectual acaba de publicar Momentos políticos, una selección de los artículos que escribió entre 1977 y 2009 en los que analiza cuestiones tan diversas como la guerra de Irak,la contrarrevolución intelectual que ha transformado la sociedad y la situación de las ideas comunistas. Rancière accedió a esta entrevista por correo electrónico, que ha sido traducida del francés por Marisa Pérez Colina.

¿Estamos viviendo en Europa un "momento político"? ¿Cómo describiría usted este momento?

"En Europa, todos los gobiernos están aplicando el mismo programa de destrucción de lo público"

Yo preferiría decir que se dan las condiciones para un momento así en la medida en que nos hallamos en una situación donde cada día se hace más evidente que los estados nacionales sólo actúan como intermediarios para imponer a los pueblos las voluntades de un poder interestatal, a su vez estrechamente dependiente de los poderes financieros. Un poco en todas partes de Europa, los gobiernos, tanto de derechas como de izquierdas, aplican el mismo programa de destrucción sistemática de los servicios públicos y de todas las formas de solidaridad y protección social que garantizaban un mínimo de igualdad en el tejido social. Un poco en todas partes, pues, se revela la oposición brutal entre una pequeña oligarquía de financieros y políticos, y la masa del pueblo sometida a una precariedad sistemática y desposeída de su poder de decisión, tal y como ha puesto espectacularmente de manifiesto el asunto del referéndum previsto e inmediatamente anulado en Grecia. Por lo tanto se dan, es cierto, las condiciones de un momento político, es decir, de un escenario de manifestación del pueblo frente a los aparatos de dominación. Pero para que tal momento exista, no basta con que se dé una circunstancia: es asimismo necesario que esta sea reconocida por fuerzas susceptibles de convertirla en una demostración, a la vez intelectual y material, y de convertir esta demostración en una palanca capaz de modificar la balanza de fuerzas modificando el propio paisaje de lo perceptible y lo pensable.

¿Qué piensa en concreto del caso español?

Europa presenta situaciones muy diferentes. España es ciertamente el país donde la primera condición se ha cumplido de forma más evidente: el movimiento 15-M ha puesto claramente de manifiesto la distancia entre un poder real del pueblo y unas instituciones llamadas democráticas pero de hecho completamente entregadas a la oligarquía financiera internacional. Queda la segunda condición: la capacidad de transformar un movimiento de protesta en una fuerza autónoma no sólo independiente del sistema estatal y representativo, sino asimismo capaz de arrancar a ese sistema la dirección de la vida pública. En la mayor parte de los países europeos aún nos encontramos lejos de la primera condición.

"Para un renacimiento de la política es necesario organizaciones colectivas con sus objetivos y medios"

¿Los movimientos 15-M y Occupy Wall Street son política?

Estos movimientos responden sin duda a la idea más fundamental de la política: la del poder propio de aquellos a quienes ningún motivo particular destina al ejercicio del poder, la de la manifestación de una capacidad que es la de cualquiera. Y han materializado este poder de una manera asimismo conforme a esta idea fundamental: afirmando este poder del pueblo mediante una subversión de la distribución normal de los espacios: normalmente existen unos espacios, como la calle, destinados a la circulación de individuos y bienes, y unos espacios públicos, como los parlamentos o los ministerios, destinados a la vida pública y al tratamiento de los asuntos comunes. La política siempre se manifiesta a través de una distorsión de esta lógica.

¿Qué deberíamos hacer con los partidos políticos actuales?

"Los manifestantes de hoy ya no poseen horizonte que dé validez a su combate. Son indignados"

Los partidos políticos que hoy conocemos sólo son aparatos destinados a tomar el poder. Un renacimiento de la política pasa por la existencia de organizaciones colectivas que se sustraigan de esta lógica, que definan sus objetivos y sus propios medios de acción, independientemente de las agendas estatales. Independientemente no significa desinteresándose de o haciendo como si estas agendas no existieran. Significa construyendo una dinámica propia, unos espacios de discusión y unas formas de circulación de la información, unos motivos y unas formas de acción dirigidos, en primer lugar, al desarrollo de un poder autónomo de pensar y actuar.

En Mayo del 68, la gente discutía sobre las ideas de Marx..., pero no parece haber ningún filósofo en el 15-M o en OWS.

Hasta donde yo sé, ambos se interesan por la filosofía. Y es preciso recordar la recomendación que los ocupantes de la Sorbona de Mayo del 68 dieron al filósofo que había acudido a apoyar su causa: "Sartre, sé breve". Cuando una inteligencia colectiva se afirma en el movimiento es el momento de prescindir de héroes filosóficos dadores de explicaciones o consignas. No se trata, de hecho, de presencias o ausencias de filósofos. Se trata de la existencia o inexistencia de una visión del mundo que estructure naturalmente la acción colectiva. En Mayo del 68, aunque la forma del movimiento estuviera alejada de los cánones de la política marxista, la explicación marxista del mundo funcionaba como horizonte del movimiento: pese a no ser marxistas, los militantes de Mayo situaban su acción en el marco de una visión de la historia en la que el sistema capitalista estaba llamado a desaparecer bajo los golpes de un movimiento dirigido por su enemigo, la clase obrera organizada. Los manifestantes de hoy ya no poseen ni suelo ni horizonte que dé validez histórica a su combate. Son, en primer lugar, indignados, gentes que rechazan el orden existente sin poder considerarse agentes de un proceso histórico. Y esto es lo que algunos aprovechan para denunciar, interesadamente, su idealismo o su moralismo.

"La democracia no es una forma de Estado. Es un poder del pueblo, siempre en tensión con el Estado"

Usted ha escrito que durante los últimos 30 años hemos vivido una contrarrevolución. ¿Esta situación ha cambiado con estos movimientos populares?

Ciertamente, algo ha cambiado desde la Primavera Árabe y los movimientos de los indignados. Se ha producido una interrupción de la lógica de resignación a la necesidad histórica preconizada por nuestros gobiernos y sostenida por la opinión intelectual. Desde el colapso del sistema soviético, el discurso intelectual contribuía a secundar de forma hipócrita los esfuerzos de los poderes financieros y estatales para hacer estallar las estructuras colectivas de resistencia al poder del mercado. Este discurso había terminado imponiendo la idea de que la revuelta no sólo era inútil, sino también perjudicial. Sea cual sea su porvenir, los movimientos recientes habrán, cuando menos, puesto en tela de juicio esta supuesta fatalidad histórica. Habrán recordado que no tenemos que vérnoslas con una crisis de nuestras sociedades, sino con un momento extremo de la ofensiva destinada a imponer en todas partes las formas más brutales de explotación; y que es posible que quienes son el 99% hagan oír su voz frente a esta ofensiva.

¿Qué podemos hacer para recuperar los valores democráticos?

"El poder de los ciudadanos es el poder de actuar por sí mismos, de tener fuerza autónoma"

Para empezar sería preciso ponerse de acuerdo en lo que llamamos democracia. En Europa nos hemos acostumbrado a identificar democracia con el doble sistema de las instituciones representativas y las del libre mercado. Hoy este idilio es cosa del pasado: el libre mercado se muestra cada vez más como una fuerza de constricción que transforma las instituciones representativas en simples agentes de su voluntad y reduce la libertad de elección de los ciudadanos a las variantes de una misma lógica fundamental. En esta situación, o bien denunciamos la propia idea de democracia como una ilusión, o bien repensamos completamente lo que democracia, en el sentido fuerte del término, significa. La democracia no es, para empezar, una forma de Estado. Es, en primer lugar, la realidad de un poder del pueblo que no puede coincidir jamás con una forma de Estado. Siempre habrá tensión entre la democracia como ejercicio de un poder compartido de pensar y actuar, y el Estado, cuyo mismo principio es apropiarse de este poder. Evidentemente los estados justifican esta apropiación argumentando la complejidad de los problemas, la necesidad de pensar a largo plazo, etc. Pero a decir verdad, los políticos están mucho más sometidos al presente. Recuperar los valores de la democracia es, en primer lugar, reafirmar la existencia de una capacidad de juzgar y decidir, que es la de todos, frente a esa monopolización. Es reafirmar asimismo la necesidad de que esta capacidad se ejerza a través de instituciones propias, distintas de las del Estado. La primera virtud democrática es esta virtud de confianza en la capacidad de cualquiera.

En el prólogo de su libro usted critica a políticos e intelectuales, pero, ¿cuál es la responsabilidad de los ciudadanos en la situación actual y la crisis económica?

Para caracterizar los fenómenos de nuestro tiempo es preciso, en primer lugar, poner en tela de juicio el concepto de crisis. Se habla de crisis de la sociedad, de crisis de la democracia, etc. Es una forma de culpar de la situación actual a las víctimas. Ahora bien, esta situación no es el resultado de una enfermedad de la civilización, sino de la violencia con la que los amos del mundo dirigen hoy su ofensiva contra los pueblos. La gran falta de los ciudadanos sigue siendo hoy la misma de siempre: la que consiste en dejarse desposeer de su poder. Ahora bien, el poder de los ciudadanos es, por encima de todo, el poder de actuar por sí mismos, el de constituirse en fuerza autónoma. La ciudadanía no es una prerrogativa ligada al hecho de estar censado como habitante y elector en un país; es, sobre todo, un ejercicio que no puede ser delegado. Por lo tanto, es preciso oponer claramente este ejercicio de la acción ciudadana a los discursos moralizantes que se escuchan en casi todas partes sobre la responsabilidad de los ciudadanos en la crisis de la democracia: estos discursos deploran el desinterés de los ciudadanos por la vida pública y lo achacan a la deriva individualista de los individuos consumidores. Estos supuestos llamamientos a la responsabilidad ciudadana sólo tienen, de hecho, un efecto: culpar a los ciudadanos para apresarlos más fácilmente en el juego institucional que sólo consiste en seleccionar, entre los miembros de la clase dirigente, a aquellos por los que prefieran dejarse desposeer de su potencia de actuar.

"No hay ningún papel particular que atribuir hoy a la cultura' como entidad global"

Usted es también un apasionado del cine y la literatura, ¿cuáles son las consecuencias de esta crisis para la cultura?

La situación actual es una crisis de los valores comunes donde el poder del capital sobre la sociedad se manifiesta en el individualismo consumista. En este marco, la cultura se presenta a la vez como el tejido de experiencia común amenazado, invadido por los valores mercantiles, y como la instancia encargada de poner remedio a los efectos de esta invasión, de oponer las exigencias de autonomía del arte a la estetización comercial o de volver a tejer las desgarradas redes del vínculo social. Desde mi punto de vista, el poder capitalista se ejerce en primer lugar de arriba a abajo, a través de las políticas estatales que, con el pretexto de luchar contra el egoísmo de los trabajadores privilegiados y de los demócratas individualistas, impone, en nombre de la crisis, un programa de sumisión de todos los aspectos de la vida común a las leyes del mercado. El resultado es que no hay ningún papel particular que atribuir a la cultura como entidad global. Y lo que hoy domina la escena son, en gran medida, las celebraciones culturales oficiales y los discursos intelectuales supuestamente críticos pero realmente sometidos a la lógica oficial.

  • Cuestión
    #1 Vota Vota

    -2 i Cuestión 15-01-2012 12:31

    - En la catástrofe del Prestige sólo hay un culpable: El Barco

    - En la catástrofe del YAK-42 sólo hay un culpable: El Avión

    - En la catástrofe del SPAINAIR sólo hay un culpable: El Avión

    - En la catástrofe del 11-S sólo hay un culpable: Las Torres

    - En la catástrofe del 11-M sólo hay un culpable: Los Trenes

    - En la catástrofe del Costa Concordia sólo hay un culpable: El Barco

    - En la catástrofe del PParo-KKrisis-KKorrucPPión sólo hay un culpable: ZAPATERO

    - PPoseso

  • jesus parapar
    #2 Vota Vota

    0 i jesus parapar 15-01-2012 12:44

    Esta consecuencia de la vuelta atrás del estado del bienestar .esta producido por la relajación de la sociedad opulenta de que el chorro del grifo no se acabara nunca -recordar los tiempos de luchas para recobrar nuestro estado de bienestar es el camino y por supuesto ,no me refiero a otra guerra ,si no que todas las partes pongan las bases para lograrlo ,sin conflictos ,mas de los que tenemos

  • Daza
    #3 Vota Vota

    11 i Daza 15-01-2012 13:05

    #1 jesus parapar.- esta vez he de discrepar (y bastante) con tu planteamiento. Me explico:

    En primer lugar, el chorro del grifo NO se está acabando; simplemente lo han desviado para llenar los insaciables depósitos de unos pocos, pero lo que es agua (recursos), habría de sobra para todos (7.000 millones).

    En segundo lugar, tú me explicarás como vamos a hacer para "que todas las partes pongan las bases para lograrlo, sin conflictos". Los que nada tienen, o todo lo están perdiendo, no están en condiciones de poner las bases de absolutamente nada, salvo las de su amenazada supervivencia. Por su parte, los que se están quedando con todo, no parecen tener ninguna prisa por terminar con una situación que les beneficia.

    Como comprenderás, la situación no se puede resolver "sin conflictos", porque ella misma es el conflicto. Y es que resulta que, en el siglo XXI, hay lucha de clases. Van ganando ellos, desde luego, pero haberla, hayla.

  • Daza
    #4 Vota Vota

    6 i Daza 15-01-2012 13:08

    #3 Quería decir #2 jesus parapar (el #1 ha aparecdido ahí de pronto, no estaba cuando te contesté)

  • abderramanlll
    #5 Vota Vota

    1 i abderramanlll 15-01-2012 13:30

    Hay tontos que parecen tontos y tontos no son, hay tontos que tontos son, hay tontos quieren hacer tontos a los que tontos no son. ¡¡Cuestión eres un crétino de medalla!!.

  • jesus parapar
    #6 Vota Vota

    2 i jesus parapar 15-01-2012 13:35

    # 3 Daza 15-01-2012 13:05

    No daza ,no discrepas ,bastante ,decimos lo mismo ,pero de otra forma ,ya sabemos que es el sistema capitalista el culpable ,ya nadie tiene ninguna duda ,pero lo que me refiero es que todos tienen que participar en la solución ,no me refiero a que sigan pagando los mismos ,,lo del grifo ,mira daza ,jamas he pedido una hipoteca ,ni un crédito ,ni he usado la tarjeta que me mandan los bancos,me refiero a que la gente currante deje de entrar en el sistema que le a atrapado en sus redes ,que consuma menos ,,de cosas que no necesita ,a eso me refiero lo del grifo ,los trabajadores ,no pueden perder derechos ,soy sociata ,pero de izquierdas ,lo puedo decir porque yo no represento a nadie ,ni al mismo dios ,mira daza ,te doy un ejemplo ,cuando una persona currante se compra un coche ,no se lo compra a su medida social ,si no se lo compra mas caro ,y con mas letras ,yo tube mi primer coche ,a los 35 ,años solo cuando lo podía mantener yo solo sin ayuda de mis padres ,¿ no creas que toda la sociedad debe de cañar ?

  • utopias
    #7 Vota Vota

    1 i utopias 15-01-2012 14:02

    Creo que tine mucha razón al decir que además del daño infringido por los

    politicos a la cidadanía victíma de de las ansias de poder de unos

    pocos , se la pretende convertir en culpables y subyugar bajo el dominio

    del miedo .

    Los cidadanos y sus derechos estan siendo pisoteados y utilizados como

    mercancia, con estudiados sistemas de imposición del miedo , los ciudadanos

    y los Estados, vease Grecia, como ejemplo vergonzoso , de las manipulaciones

    Politicas .Los GRIEGOS , no tienen la culpa de los graves errores y mentiras de quienes les

    Gobernaban y ahora, paga el Pueblo mientras sus Politicos se libran de todo castigo

    y se van a vivir de lo Robado .

    INDIGNACIÓN ES POCO

  • Marius80890
    #8 Vota Vota

    4 i Marius80890 15-01-2012 14:13

    #2 Jesús Parapar

    Hola amigo. Estoy de acuerdo con el comentario #3 de Daza. Ya me dirás cómo se puede solucionar esta situación de absoluto terrorismo financiero sin conflictos. La única opción para defender al pueblo y la democracia es la insumisión y el frente popular, y cuanto antes, mejor.

    Un abrazo

  • Marius80890
    #9 Vota Vota

    2 i Marius80890 15-01-2012 15:01

    La gran falta de los ciudadanos sigue siendo hoy la misma de siempre: la que consiste en dejarse desposeer de su poder. Ahora bien, el poder de los ciudadanos es, por encima de todo, el poder de actuar por sí mismos, el de constituirse en fuerza autónoma. La ciudadanía no es una prerrogativa ligada al hecho de estar censado como habitante y elector en un país; es, sobre todo, un ejercicio que no puede ser delegado. Por lo tanto, es preciso oponer claramente este ejercicio de la acción ciudadana a los discursos moralizantes que se escuchan en casi todas partes sobre la responsabilidad de los ciudadanos en la crisis de la democracia: estos discursos deploran el desinterés de los ciudadanos por la vida pública y lo achacan a la deriva individualista de los individuos consumidores. Estos supuestos llamamientos a la responsabilidad ciudadana sólo tienen, de hecho, un efecto: culpar a los ciudadanos para apresarlos más fácilmente en el juego institucional que sólo consiste en seleccionar, entre los miembros de la clase dirigente, a aquellos por los que prefieran dejarse desposeer de su potencia de actuar.

    Interesantísimo este artículo, estoy completamente de acuerdo.

  • jesus parapar
    #10 Vota Vota

    2 i jesus parapar 15-01-2012 15:50

    # 8 Marius80890 15-01-2012 14:13

    #2 Jesús Parapar

    Hola amigo. Estoy de acuerdo con el comentario #3 de Daza. Ya me dirás cómo se puede solucionar esta situación de absoluto terrorismo financiero sin conflictos. La única opción para defender al pueblo y la democracia es la insumisión y el frente popular, y cuanto antes, mejor.

    Un abrazo

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    Me dices el dia la hora el lugar ,y el armamento que se tiene que llevar .. por cierto ¿ a quien ay que disparar ? ,yo tengo un tanque ,y eso hace pupa ,.....un besazo ,,

  • jesus parapar
    #11 Vota Vota

    1 i jesus parapar 15-01-2012 16:09

    # 9 Marius80890 15-01-2012 15:01

    En este escrito me das la razon ,de lo que yo digo ,pero con menos letras ,,y yo propongo ,una sociedad ,individualista,pero con sentido critico,de su existencia ,y no llevando un numero que es lo que le ace estar contaminado con intereses ocultos ,tener un personalidad propia y autocrítica personal ,es tan valida como un batallon de soldados ,pero con menos ruido ,los mercados son batallones de soldados que no hacen ruido,porque sus armas son la palabra y la escritura ,detectar estas formas nuevas de manipulación son las claves para adelantarse a los acontecimientos o ponerle palos a sus ruedas ,cada uno un mundo y un mundo para cada uno ,las masas siempre son manipulables por su efecto .de rebote ,y continuación de carencía de personalidad propia,,,la sociedad actual esta construida sobre pilares falsos de bienestar ,poniendo a competir a toda la sociedad por el mejor coche el mejor ordenador ,desechando el que todavía funciona ,consumiendo recursos ,que para conseguirlos tenemos que explotar personas de otros países en condiciones de esclavitud ,y la juventud y niños la sociedad actual no es consiente ,de esto ,no desear lo que no tienes es un paso para la concienciacion de una nueva forma de vivir sin depender tanto de los mercados ,pero siguiendo luchando por las mejoras de los niños y mujeres que son los pilares de la sociedad moderna ,,menos consumo ,y mas auto critica,personal de lo que uno podía o no podía acer por ello ,...un besazo

  • Vacceo
    #12 Vota Vota

    0 i Vacceo 15-01-2012 16:34

    Es decir! nada que no sepamos. En España tenemos todos los problemas procedentes del mundo occidental, por lo tanto sistémicos. A lo que se suma nuestra propia especulación financiera, empresarios que no saben hacer otra cosa que producto barato, y un régimen estancado e incapaz de todo progreso político.

    España se encuentra en el mismo sitio y forma de la supuesta y comenzada transición, con la diferencia de que los métodos de represión son más competentes y descarados.

  • Marius80890
    #13 Vota Vota

    2 i Marius80890 15-01-2012 16:34

    #11 jesus parapar

    De acuerdo, pero además la insumisión y el frente popular.

    Muac muac

  • Republicaine
    #14 Vota Vota

    0 i Republicaine 15-01-2012 16:40

    El mercado se ha hecho con el Estado a través de los dos partidos políticos mayoritarios que atienden sin rechistar las apetencias del mercado en época de crisis.

    La sociedad está inmersa en un círculo vicioso que solo puede terminar acabando con los dos partidos serviles de los mercaderes.

  • alfanui
    #15 Vota Vota

    1 i alfanui 15-01-2012 17:48

    Hoy día los principales medios de comunicación que conforman la "desinformación pública" no están en manos del estado sinó de medios privados capitalistas .Por lo que se ve esconde un virus neoliberal o no se lo detecta el mismo.

  • alfanui
    #16 Vota Vota

    1 i alfanui 15-01-2012 18:16

  • muy indignado
    #17 Vota Vota

    0 i muy indignado 15-01-2012 18:49

    Vaya, este "filosofo" progre izquierdista dice que la sociedad no tiene la culpa. Pero yo le preguntaría ¿que hacía la sociedad en el 2007 antes de que estallara la crisis? porque si yo no recuerdo mal entonces nadie se quejaba y ni echaba la culpa al capitalismo; todo el mundo estaba encantado con el capitalismo. Y además, por lo que parece, de lo que ahora se quejan es de no poder vivir todavía en el 2007, en pleno auge del capitalismo salvage.

    Por supuesto que la sociedad también es culpable, y hasta que no reconozca su culpa no habrá una autentica revolución sino solo un intento de que el capitalismo siga funcionando. Quienes más han estado fomentando el capitalismo en estas ultimas decadas ha sido la izquierda progresista. Por mucho que hablen mal del capitalismo no pueden negar que son los principales actores del mismo.

  • materias
    #18 Vota Vota

    1 i materias 15-01-2012 19:24

    Mi más sincera enhorabuena a P. Corroto. Una gran entrevista a un autor de culto, impagable, inolvidable, que sabe que la vida está llena de pequeños comunismos que son la sal de la tierra, como este del movimiento del "yo no pago". Entrevistas como ésta, con esta profundidad, me confirman en la idea de que sin Público empeoramos de vida.

  • Nelygarcia
    #19 Vota Vota

    1 i Nelygarcia 15-01-2012 20:17

    http://nelygarcia.wordpress.com. Excelentes reflexiones: la más importante me ha parecido, el que los pueblos siempre deben de estar vigilando al poder; pero creo que para que eso ocurra, los ciudadanos deben de ser cultos y despiertos y no simplemente votar.

  • JPMarat
    #20 Vota Vota

    -1 i JPMarat 15-01-2012 21:51

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