Los primeros de la clase
El 88,2% de los niños entre 10 y 13 años lee habitualmente y el mercado crece para ellos
La repetición de un sueño muy raro obliga a los padres de Malena a llevarla a un sabio chino: "No es un sueño tuyo", les dijo.
Apenas llegan al metro y medio de altura, pero en hábito lector se cuelgan la medalla de oro: el 88,2% de niños entre 10 y 13 años lee habitualmente (Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de 2007). Y atención porque la media de libros al año no es escasa: 8,1 ejemplares. No hay muchos adultos que sumen esa cifra.
Otros números que bailan en este tándem niños-lectura son los que resalta el informe de la Federación de Gremio de Editores 2006. Según esta estadística, los libros infantiles/juveniles mueven 353,53 millones de euros al año. Además, su facturación ha aumentado un 10,7% respecto a 2005, y la venta de ejemplares ha subido en un 32,1% en los últimos cinco años. Para cerrar los datos: en 2006 se exportaron 21,1 millones de libros para los más pequeños.
¿Cuál es la conclusión de todo este totum revolotum de números? Primero, que ahí existe un mercado jugoso y abrumador –punto de vista económico–. Y, segundo, que los niños son un avidísimo referente cultural. Unos intelectuales en pequeño formato –punto de vista de la cultura–.
La consecuencia de estos dos factores son evidentes. Por un lado, la variedad de títulos al año –Kika Superbruja, de Knister, y Harry Potter, de J.K. Rowling, son los más vendidos pero no los únicos–, y por otro lado la profusión, cada vez más publicitada por parte de las editoriales de los premios a la literatura infantil y juvenil.
Precisamente, en estos últimos días se han fallado dos de los más importantes: Destino y Édebe (Barco de Vapor, de SM, llegará a comienzos de marzo). En Público hemos hablado con sus ganadores para que nos comenten cuál es la clave para entrar en la mente de un niño.
¿Qué les engancha?
Pilar Lozano, autora de ¡No es tan fácil ser niño! (Premio Edebé) señala que lo que más les gusta a los pequeños “son los temas realistas, los que tratan a personajes que se parecen a ellos y con los cuales se pueden identificar”. En este sentido, su libro da en el clavo, puesto que trata el crudo tema del acoso escolar. ¿Cómo es posible que lo entienda un niño de 8 años? “Si se evitan los dramatismos y se cuenta con un lenguaje sencillo y agradable es perfectamente posible”, explica.
Florencia Bianchi, ganadora del premio Destino con Este sueño no es mío, junto a Hernán Goñi y Marcelo Pérez, camina en la misma dirección: “Los niños buscan siempre algo real. Lo que no les gusta son los textos muy descriptivos”. En su caso, el libro juega con las ilustraciones.
Otro dato interesante de la literatura infantil es cómo ha cambiado el cuento en los últimos años. “Yo recuerdo cuando leía de pequeña y sólo tenía a mi alcance las aventuras de Guillermo o los libros de Enid Blyton. Ahora hay una variedad tremenda”, subraya Lozano.
Pero lo peor de este relato es lo que pasa cuando los niños llegan a la adolescencia. El porcentaje de hábito lector mengua hasta el 57%. ¿Qué ocurre? “Se obliga a leer libros demasiado escolares. No ven la lectura como algo enriquecedor. Y tampoco hay padres que inciten a la lectura”, finaliza Bianchi.
8 Comentarios
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No sólo se trata de cuánto leen, sino de qué leen. A los niños también les encantan los McDonnalds, y no por eso se escriben artículos comparándolos con los más selectos gourmets...
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Poco sólido el artículo. Los niños -por lo que yo veo- leen poco, entendiéndose la lectura como algo culto, que enseña o se aprende. Lo marginal y vacío no se puede entender como lectura.
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Que el 88 % de los niños entre 10 y 13 años lee habitualmente no se lo cree ni Rita la Cantaora.
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Por supuesto no faltan aquí en los comentarios quienes señalan que eso que leen esos niños no es LITERATURA. Con mayúsculas, letra gótica y aires de solemnidad. A ver, alicia: "Culto, que enseña o se aprende" puede ser perfectamente un cómic. No sé de tus intenciones, pero darles un Quijote a los diez años, pues no. JJ, comer no requiere ningún esfuerzo. Leer sí. Si de lo que se trata es de fomentar la lectura, flaco favor hacéis.
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Ni tanto ni tan calvo. Me explico,basar un estudio en el número de libros que se compran no es demasiado fiable puesto que nuestra sociedad se basa en el consumo( por mucho que nos pese), a ello hay que sumar el precio de los libros , que suele ser alto. Por otro lado, a los niños les gustan los cuentos con miga ( me remito a mi experiencia), y en ocasiones no son los premios más nombrados, sino que son los cuentos tradicionales y de toda la vida. En mi opinión, es el adulto el que debe guiar con criterio las lecturas de los niños y no las campañas publicitarias-
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Muchos de los niños de 10 u 11 años no son capaces de escribir un texto coherente en su totalidad...de las faltas de ortografía mejor ni hablar. Que el 88% lee habitualmente? creo que hay que revisar las fuentes de esta noticia y contrastarlas porque, aunque no soy experto en la materia, no me cuadran.
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Yo solo veo niños con la DS, no con libros. Menudo futuro nos espera, si ahora estamos encadenados, ni os cuento dentro de un tiempo...
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Estoy de acuerdo con que los niños leen más que los adultos y que cuando pasan a la secundaria su gusto por la lectura disminuye. Y que los niños tengan problemas ortográficos no tiene nada de raro porque ello no se aprende en un grado sino durante la permanencia en todos los niveles de estudio. No jodan con eso de que los niños deben manejar una gramática superior. La lectura, los ayuda, y los profesoretes que enseñan pura ortografía merecen ser expatriados.

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