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Tony Soprano, de la pequeña pantalla a los fogones y librerías

'Los Soprano', protagonizada por James Gandolfini, se convirtió en un fenómeno de culto y fue objeto de análisis en manuales filosóficos y tratados gastronómicos

SAMUEL REGUEIRA (EFE)

La muerte del actor James Gandolfini (Estados Unidos, 1951) ha vestido de luto a los incondicionales de Los Soprano, serie que ha supuesto un hito de culto en la pequeña pantalla a nivel mundial, un fenómeno al que también se ha sumado España.

Las seis temporadas fueron estrenadas en Canal + el 7 de mayo de 2000, más de un año después de su debut en la cadena de pago HBO, que lanzó el primer episodio de la serie el 10 de enero de 1999, y se mantuvo en antena durante ocho años hasta su despedida de la televisión americana el 10 de junio de 2007.

Emitida también en abierto a través de La Sexta, Los Soprano contaron con su moderado séquito de televidentes e incluso gozaron de un programa especial en Canal +, El último golpe de Tony Soprano, emitido el 31 de enero de 2008 con motivo del estreno de su último capítulo y en el que diferentes personas del mundo de la cultura ofrecían su punto de vista sobre la obra de David Chase.

La serie, considerada recientemente la Mejor Escrita de la Historia de la TV por el Sindicato de Guionistas de EEUU, contaba como una de las bazas principales de su éxito con su carismático protagonista, el inmenso James Gandolfini. Con su papel de Tony Soprano, el actor se convirtió en icono del gánster del siglo XXI (vídeo) y eclipsó para siempre su versátil carrera como personaje secundario dentro de la pantalla grande.

Ganadora de cinco Globos de Oro y 21 premios Emmy, Los Soprano ha generado fervor también en famosos actores españoles, como José Sacristán, último ganador del Goya a Mejor Actor por El muerto y ser feliz, quien hace un año declaró, con motivo de una representación teatral de Yo soy don Quijote de la Mancha, que 'don Quijote, hoy, estaría viendo Los Soprano'.

Las ventas en DVD y, sobre todo, la piratería, estimulada por las excelentes críticas venidas de Estados Unidos, contribuyeron aún más al crecimiento de la fiebre soprana en España, donde tuvo una mayor aceptación entre los internautas y los grupos de fans que entre los espectadores de las cadenas televisivas.

De este modo, los foros digitales ardían en el entusiasmo generado por Tony Soprano y sus dos familias, la de sangre y la mafiosa, y sus seguidores compartían teorías sobre los episodios, concursos sobre los actores, artículos de los personajes y merchandising sobre la serie en general, circulando sobre todo en tiendas online y plataformas de compra por internet.

También llegaron traducidos del otro lado del continente varios libros estadounidenses que desmenuzaban tanto al producto televisivo de culto como a su representativo protagonista, entre los que destacan Los Soprano y la filosofía: mato, luego existo o La cocina de Los Soprano. Por su parte, la editorial Errata Naturae publicó en 2009 un libro sobre la serie creado en España: Los Soprano forever: Antimanual de una serie de culto, conformado a partir de sesudos análisis de periodistas y escritores sobre la serie, y que incluía entre sus autores a Rodrigo Fresán, Ignacio Castro Rey y Fernando Rodríguez Lafuente.

El toque hispano está presente también en Los Soprano, que (si bien se centra en la cultura italoamericana) incluía a una actriz de ascendencia española, la intérprete Sarah Shahi, además de episodios con la banda sonora de Los Lobos o Los Panchos, y un capítulo dirigido por Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez.

La muerte del actor de doblaje español Carlos Revilla, célebre por poner voz al amarillo Homer Simpson, supuso un revés a la hora de doblar a uno de los protagonistas de la serie, el abogado de la familia, Hal Melvoin, y el equipo de traducción se vio obligado a sustituir las palabras del actor en la boca de Víctor Valverde. Pero, sin duda, la polémica que más fronteras ha traspasado ha sido su controvertido y discutido último capítulo, que dividió a los adeptos de la serie a partes iguales y provocó teorías e hipótesis que hicieron correr ríos de tinta dentro de variopintos sitios web en internet.

La familia de Tony Soprano sentada a la mesa de un bar supone la última imagen que recoge el episodio final de Los Soprano, cuando un corte a negro que interrumpía hasta la banda sonora deja para siempre la duda de si el protagonista sobrevive a la historia o no, en un cierre brusco y abrupto que, como la muerte de James Gandolfini, ha dejado a sus admiradores con ganas de más.

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