"No quiero ser el Papa"
El italiano Umberto Eco reivindica en el Hay-Festival de Granada el papel del relativismo
El escritor Umberto Eco, acostumbrado a las polémicas mediáticas en Italia, no soltó prenda ayer en el festival literario de Granada.LAURA LEÓN
"Los enemigos de la belleza son siempre los que quieren la pureza a toda costa, los fundamentalistas". La frase podría servir como síntesis de la intervención con la que Umberto Eco se presentó ayer ante los medios en Granada, donde se celebra el Hay Festival Alhambra. Pero se perderían con tan breve resumen demasiados matices y elementos valiosos, como el humor socarrón que empleó para escapar con cautela de preguntas incómodas sobre política, un tema que, cada vez que el semiólogo italiano toca, hace subir el pan en su país.
¿Qué pasa si gana Berlusconi las próximas elecciones?, le preguntaron, pese a todo, para tirarle de la lengua. "Que Italia se lo merecerá". ¿Y se merece España a Zapatero? "No sé si se lo merece -sonrió-, pero está bien que esté ahí". Por todos los medios intentó Eco escapar de asertos rotundos que pudieran comprometerle o darle quebraderos de cabeza. Pero, tratando precisamente de explicar por qué quería evitarlos, acabó siendo presa de su propio ingenio: "No quiero ser el Papa".
Eco no categoriza
Orondo, con un puro fino en los labios y esperando con aire entre desafiante y divertido las preguntas de la prensa, el semiólogo y escritor italiano de 76 años, uno de los referentes de la cultura europea, presentó la que será su conferencia de hoy, El mundo de los signos: Lo feo y lo falso. Sin embargo, Eco se negó a definiciones categóricas o ligadas a la actualidad de lo feo y de lo falso, al igual que de lo verdadero y de lo hermoso. "Si me preguntan por mi madre, siempre diré que es buena", fue toda su concesión.
En sus explicaciones, repitió varias veces la expresión "todo esto es relativo", con lo que la rueda de prensa derivó en reflexión sobre el concepto de relativismo, tan desprestigiado y politizado hoy. "Antes, todos los de izquierdas llamaban fascistas a los de derechas; ahora, todos los de derechas llaman relativistas a los de izquierdas. Se ha convertido en un arma", afirmó. A su juicio, el desprestigio del término proviene del mal uso que se hace de él. Otra vez se puso tras decirlo el puro apagado en la boca.
No es país para viejos
Eco, pese a todas sus cautelas con la prensa, afirmó tener un consuelo cuando ve que sus palabras arman tremendos revuelos en Italia, como cuando hace poco dijo que requería de la desaparición, en el sentido estricto de muerte, de los políticos más ancianos. Por eso, quizás se animó a matizar por arriba su proposición de relevo generacional en la política italiana.
La burla sobre la ancianidad de los políticos italianos llegó a tal punto que terminó elogiando que el escritor granadino Francisco Ayala, homenajeado ayer en el festival, por no presentarse a presidir el
Gobierno español.
Quizás cuando más serio se puso el intelectual italiano fue al valorar las predicciones de George Steiner, que afirma que el final de las humanidades está cerca. "Steiner es un grandísimo amigo, con el que rara vez estoy de acuerdo. Se está convirtiendo en un poquito apocalíptico. McLuhan ya dijo en los años sesenta que la galaxia Guttenberg había acabado y el ordenador es el mayor triunfo de esa galaxia".
Así que, desde luego, el intelectual no cae en fatalismos. "Soy optimista sobre los libros porque tengo una estupenda situación económica gracias a la venta de los míos, no de mis ordenadores". Y otra vez, con media sonrisa irónica, el purito apagado a la boca.
Un intelectual que marca el paso con ideas precisas
La fealdad y la falsedad
"Es una discusión que lleva en candelero 3.000 años, no puedo saber lo que son. El único que tiene las ideas claras al respecto es Ratzinger".
El relativismo
"La derecha lo utiliza como arma contra la izquierda", afirmó. A su juicio, el desprestigio del término proviene del mal uso que se hace de él. "Casi nunca se usa bien", sentenció.
La senectud en política
"En Italia no sobran 10 políticos, sino 30", señaló. Hace poco, había manifestado que la política de su país no cambiaría hasta que no hubiera un relevo generacional.
El apocalipsis
"Yo no creo que esté cerca. McLuhan dijo en los sesenta que la Galaxia Guttenberg había muerto y el ordenador es su gran triunfo".
7 Comentarios
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Chicos los felicito. Me ha encantado leer este aperitivo de Umberto Eco antes de su conferencia. Hoy entré en el portal de La Opinión de Granada y me sorprendió encontrar sólo un pequeño artículo sobre el festival y encima de Efe...Pero bueno, que ustedes lo hacen geniel y que me encanta Público. Lástima que es difícil conseguirlo en el estanco...sobre todo los días de la revolución cultural. Los viernes es casi imposible (y pongo casi suponiendo que habrá alguien que lo consiga)
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Haces muy bien, Umberto Eco. Yo tampoco quiero ser Papa, ni siquiera marxista, me conformo con saber, al contrario de Jesucristo, quién soy. Y en esas ando. Seguro que me excomulgan por ser tan relativista y no comprarme el espejito ese que resuleve todos los problemas y te sitúa en la verdad para siempre.
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El relativismo va a llegarrrrrr!
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Para Arias Cortina.Jesucristo descubre quién es y cuál es su destino casi de la misma manera que Martin Luther King lo hace unos días antes de ser asesinado de un disparo. Sus palabras el día antes fueron: "Dios ha permitido que llegara a la cima de la montaña y desde allí he visto la tierra prometida y es posible que no vaya a la tierra prometida con ustedes. Estoy feliz esta noche. Nada me preocupa. No temo a hombre alguno. Mis ojos han visto la gloria de la venida del Señor". El relativismo, todo relativismo es necesario para descubrir, afinando, lo que es o pude ser realmente objetivo o, sociopolíticamente hablando, lo que se puede compartir de común en un grupo humano. El relativismo es una herramienta para justamente descubrir lo que es común y objetivo. Esto se puede aprender, precisamente, del concepto aplicado a la Física. El relativismo no es una herramienta del individualismo burgués y capitalista, sino del avance de la sociedad como conjunto de personas libres que comparten valores y se ayudan mutuamente. Una verdadera patria es algo así.
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El relativismo es la base de la democracia, el reconocimiento de que no existe una Verdad, sino tantas verdades como personas. De ahí que sin relativismo no exista tolerancia. Lo contrario del relativismo es la Verdad absoluta y el determinismo, y el siguiente paso querer imponer esa verdad. Esto estaba claro, al menos desde la Ilustración, hasta hace bien poquito. Otra cosa es que el relativismo necesite límites como los derechos humanos, pero son límites convencionales, dirigidos a la convivencia, y no deriviados de una verdad inmutable. VIVA EL RELATIVISMO.
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En la facultad me obligaron a leerme uno de sus libracos de semiótica, 'La estructura ausente'. Prefiero mil veces sus novelas y sus prólogos de los comics de Corto Maltés, este Eco es uno de esos tipos que te hacen feliz y tienes que agradecérselo toda la vida, aunque no les conozcas personalmente nunca. Su última novela, 'La misteriosa llama de la reina Loana', es todo un homenaje a los frikis que coleccionamos comics, novelas baratas o música desde la más tierna infancia, un canto desde el corazón (que solo puede hacer otro friki)a los que sabemos lo que significa encontrar un tebeo que creíamos perdido y, al verlo de nuevo, lo miramos como si fuera el Grial, lo abrimos y, antes de leer, olemos sus páginas para recordar esas cosas que se habían perdido con él. No sé si esto es relativismo, ni lo que es la fealdad o la falsedad, pero sí sé que Umberto Eco ha pasado buena parte de su vida ocupándose de cosas muchísimo más importantes.
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Muy bonito, muy elegante, muy postmoderno ese elogio del relativismo, si no fuera porque en la práctica el relativismo es el arma favorita de los sinvergüenzas para "relativizar" sus fechorías. Con el relativismo por bandera, hasta Hitler acaba siendo un tipo normalito.

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