Publicado: 28.12.2014 13:24 |Actualizado: 28.12.2014 14:34

Àngel Casas se jubila "con mucha ilusión y muchas ganas"

El próximo 31 de diciembre, tras 47 años de trayectoria profesional, el periodista catalán inicia su faceta de "pensionista". "Necesito hacer un 'reset' absoluto", dice.

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El periodista catalán Àngel Casas. EFE/Toni Albir

El periodista catalán Àngel Casas. EFE/Toni Albir

BARCELONA.- Sea por sus entrevistas a famosos en Ángel Casas Show, por su faceta de periodista musical en prensa, radio y televisión o por los stripteases con los que acababa su programa Un día es un día, pocos son los telespectadores mayores de cuarenta años que no recuerdan a Àngel Casas.

Su última etapa ha sido de menor visibilidad mediática pero no de actividad, ya que ha dedicado sus últimos seis años en activo a dirigir la televisión local de Barcelona BTV.

El próximo 31 de diciembre, tras 47 años de trayectoria profesional, Àngel Casas se jubila e inicia "con mucha ilusión y muchas ganas" su faceta de "pensionista".

¿Cómo afronta la jubilación?
La cojo con muchas ganas y mucha ilusión. Llevo 47 años en este oficio de periodista y antes ya había trabajado, así que, a mis 68 años, he cotizado suficiente para ser un pensionista. Es cierto que los periodistas son como los médicos, que nunca dejan de ser periodistas, pero me gusta la idea de que se abra el vacío bajo mis pies. Necesito hacer un reset absoluto. Tengo que vaciarme de tantos años de profesión y, sobre todo, de los últimos años.



¿La última etapa ha sido la más dura?
Ha sido muy duro porque dirigir una empresa pública en un momento de recortes y falta de dinero desgasta mucho. Yo pensaba que venía a hacer una tele creativa, pero he tenido que dedicar mucho tiempo a la gestión, y la gestión en tiempos de crisis es muy complicada. El periodismo y sus dinámicas es algo que tengo interiorizado, pero lo que no es directamente periodismo me cuesta mucho. De hecho, siempre que he tenido problemas de salud provocados por el trabajo, no han sido consecuencia del trabajo en sí, sino del entorno del trabajo.

¿El momento actual es el más duro laboralmente hablando de todos los que ha vivido?
Sí. Cuando yo empecé, en el 67, pagaban muy mal y no había garantías laborales, ni seguridad social, ni nada, pero había mucho trabajo. Para completar un sueldo había que estar pluriempleado, pero si trabajabas mucho salías adelante. Ahora hay gente con ganas de trabajar que no puede trabajar.

¿Qué balance hace de todos estos años de profesión?
La profesión me ha dado muchas satisfacciones. Yo soy de una generación que todavía creía en la vocación. Soy periodista vocacional, de niño sólo quería ser periodista. He tenido mucha suerte porque he podido dedicarme a lo que quería.

¿Qué etapa recuerda con más cariño?
Yo soy un hombre de música, es mi hobby favorito, por eso recuerdo la época en que me dedicaba al periodismo musical, que me permitía juntar profesión con hobby. En la radio hicimos Trotadiscos y luego en la tele Popgrama" y "Musical Express", hasta que en los ochenta decidí que no quería dedicarme exclusivamente al periodismo musical y empecé con "Ángel Casas Show", donde también había mucha música.

El periodista catalán Àngel Casas. EFE/Toni Albir

¿Destacaría algún momento concreto?
Para un melómano como yo fue un privilegio estar al lado de Tom Carlos Jobim y pedirle que tocara "Garota de Ipanema". Recuerdo también muchas entrevistas, porque la entrevista en directo es una aventura apasionante, que requiere de una técnica específica. No es lo mismo preguntar que entrevistar ni es lo mismo conversar que entrevistar. También recuerdo con orgullo la revista "Vibraciones" que fundé, la serie para TV3 sobre 'Nova Cançó' que se llamaba "Totes aquelles cançons" y "Un día es un día", con aquellos stripteases que la gente todavía recuerda. Pero no soy un nostálgico del trabajo, lo soy más de lo que he vivido, no me sirve de mucho recordar lo que he hecho profesionalmente.

¿Cómo han evolucionado los programas musicales?
Ya no hay programas musicales. Empezaron a desaparecer cuando aparecieron los videoclips. También se ha reducido mucho el espacio de crítica musical en los periódicos, mientras que en la radio los Djs con criterio han sido sustituido por radiofórmulas. Nosotros, en BTV, hemos intentado hacer programas musicales, pero es muy caro y no tenemos el presupuesto de otras cadenas.

En otros ámbitos, ¿cómo han evolucionado los medios de comunicación?
Falta información y sobra opinión. Ya no hay periodismo de investigación, sólo chivatazos o filtraciones para perjudicar al oponente. Como no hay dinero y se paga poco, lo fácil es montar tertulias donde todo el mundo opina. Es increíble que todo el mundo se crea con bagaje para opinar de política.

¿Hemos perdido calidad?
Sí, se ha perdido calidad por falta de dinero. Los medios de comunicación necesitan pasta para ser libres y necesitan pasta para aplicar las nuevas tecnologías al periodismo. Pero si los periódicos se regalan no hay pasta. No son buenos tiempos para el periodismo.

¿Hacia dónde nos dirigimos?
Siempre estamos en tránsito. El periodismo siempre se está reinventado. Ahora, con las redes sociales estamos dirigiéndonos hacía otra fórmula periodística diferente a la que hemos conocido hasta ahora. La información llega desde muchos sitios y el peligro es que no está muy contratada porque llega de una manera muy frágil. Eso obliga a estar constantemente con los ojos muy abiertos.

El periodista catalán Àngel Casas. EFE/Toni Albir

El periodista catalán Àngel Casas. EFE/Toni Albir

¿Hace falta una renovación generacional?
Si poner gente joven significa facturar a los mayores no estoy de acuerdo. En periodismo, la experiencia es un grado. Oigo hablar a gente joven que no se atrevería a decir lo que dice si tuviera más experiencia. Es verdad que la gente joven está más preparada para las nuevas tecnologías, pero también hay gente mayor que se ha reciclado y está al día. El problema de los jóvenes es que hay un embudo. No hay movilidad porque no se generan puestos de trabajo y los jóvenes no encuentran un agujero por el que entrar en la profesión.

¿Qué cree que ha aportado usted en su última etapa como director de BTV?
A pesar de la precariedad económica, estoy contento con el resultado porque hemos convertido una televisión generalista en una televisión especializada en Barcelona; además, hemos incrementado el número de informativos y ofrecemos mucha cultura. Yo soy un forofo de la cultura.

¿Alguna recomendación para las nuevas generaciones de periodistas?
Que escuchen mucho, que no se ciñan al guión, que vayan a las entrevistas con los ojos abiertos y los oídos limpios, porque las entrevistas son un pozo de sorpresas.