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Antena 3 'La catedral del mar' apuesta por la crueldad de la época y el drama familiar en su arranque

Antena 3 estrena esta noche, a partir de las 22:40 horas, el primer capítulo de la adaptación de la novela de Ildefonso Falcones. Una de las series españolas más esperadas de la temporada que se presenta con un piloto prometedor en el que destacan los exteriores, el buen ritmo y algunas escenas arriesgadas.

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'La catedral del mar', nueva serie de Antena 3.

Casi dos años después de arrancar su rodaje -lo hizo a finales de agosto de 2016-, La catedral del mar abrirá por fin sus puertas esta noche para trasladar al espectador a una época, la Edad Media, en la que la crueldad era el pan de cada día de pobres y mujeres y levantar una catedral podía convertirse en un signo de cambio y desafío al orden establecido. Basada en el bestseller de Ildefonso Falcones y con el apelativo de ‘ambiciosa’ resonando continuamente a su alrededor, esta serie adaptada por Rodolf Sirera, escrita por Antonio Onetti y Sergio Barrejón y dirigida por Jordi Frades se estrena este miércoles con un primer episodio en el que no se esquiva la violencia del Medievo ni su oscuridad apelando al amor de un padre y un hijo para enganchar a una historia que se prevé acabará siendo mayor que ellos dos.

Avisaba en la presentación Jordi Frades, director de los ocho capítulos que componen La catedral del mar, que lo que se verá a partir de este miércoles en Antena 3 es una serie “dura y cruel”. Así era la Edad Media, una época en la que ser pobre, mujer o ambas cosas era sinónimo de sufrimiento, sacrificio, sometimiento y maltrato. Algo que se refleja en esta adaptación de una novela de éxito a la que aseguran haber sido fieles. Algunas de las escenas que se ven en el primer episodio son realmente perturbadoras por la violencia que se ejerce sobre dos de sus protagonistas, mujeres ambas. No solo por esa atrocidad que era el derecho de pernada que permitía a los señores feudales mantener relaciones sexuales con las esposas de sus vasallos la noche de bodas, sino por otros muchos aspectos, tanto físicos como emocionales, que se apuntan en este capítulo a modo de prólogo. Rodeado de mujeres, estas van a tener mucho que decir en la historia de Arnau. En La catedral del mar hay mucho de ambientación histórica pero también de amor, odio, venganza, sublevaciones, lucha y la búsqueda de una dignidad que los nobles intentaban arrebatar a los de abajo.

El punto de partida de esta ficción de Atresmedia Televisión producida en colaboración con Diagonal TV, La Catedral del Mar A.I.E. y Televisió de Catalunya se encuentra en el día en el que un señor feudal decide ejercer su derecho de pernada. Ese preciso instante, cuando la felicidad de una pareja torna en tragedia, la trama comienza a labrarse un camino lleno de piedras y baches que cambian el curso de la historia de una familia, los Estaynol, pero también la de todos los que les rodean. El primer episodio construye los cimientos de lo que está por venir. Los orígenes del que será el conductor de la historia, Arnau, al que interpreta un Aitor Luna del que no hay rastro en la primera hora de la serie por ser aún un niño. El peso de los inicios de esta producción recae sobre Daniel Grao como Bernat, un padre entregado y cariñoso que hace lo impensable para que su hijo llegue a ser lo que él no pudo: un hombre libre. Aunque para ello tenga que dejar atrás a su mujer, Francesca (Natalia de Molina).

Una historia con muchos personajes y una ambientación de época atrayentes que si ha tardado en llegar es, en palabras de su director, “porque era compleja en su gestación, en su desarrollo y en su distribución”. La heredera de Fariña -cubrirá el hueco de la serie de Bambú tras finalizar su emisión- aterriza con la vitola casi de ‘superproducción’. Sin embargo, que nadie espere “mucho artificio, ni explosiones”. Visto el primero, de eso no hay ni rastro. Según Frades, en el caso de las series españolas cuando se habla “caro” lo que se está diciendo en realidad es que, “como en la cocina, no es que te vayan a poner más comida, sino que es más cuidada”.

Es algo que se nota en el primer capítulo, con una gran cantidad de exteriores, una fotografía cuidada y detalles que se alejan de los decorados de cartón piedra en las escenas a cielo abierto. Está por ver si cuando se adentren en la construcción de la catedral que da nombre a novela y serie se mantienen esos niveles de realismo. En los números facilitados por el canal se destaca un rodaje de cuatro meses, más de 70 localizaciones de las cuales un 80% fueron exteriores, 4.000 figurantes, 220 animales y 2.000 trajes. A lo que hay que sumar un reparto kilométrico. Nombres hay muchos y algunos, como explica su director, cambian de un capítulo a otro. Aitor Luna, Michelle Jenner, Silvia Abascal, Pablo Derqui, Andrea Duro, Ginés García Millán, Daniel Grao y Josep María Pou son los más sonoros en los papeles principales.

Aunque el piloto es prometedor, con mucho ritmo, un drama familiar emotivo y una ambientación convincente, conviene avisar de que este capítulo está considerado más “intimista” por sus responsables y que la idea es ofrecer cada semana entregas muy distintas entre sí, “incluso en reparto y tono”, según Frades, quien avanza que esta “es una serie ascendente que va creciendo al ritmo de la catedral”. Quienes hayan leído el libro sabrán de qué trata La catedral del mar. El resto gozará del placer de descubrir capítulo a capítulo la historia de Andreu Estanyol y cómo su vida y la de toda una ciudad, la Barcelona del siglo XIV, progresa ligada a la construcción de una catedral, la de Santa María del Mar.

Por delante, un total de ocho capítulos de 50 minutos de duración. Salvo el piloto, que dura una hora. Una rara avis en la ficción española en abierto que se agradece. Se evitan los rellenos innecesarios y el ritmo se acelera sin dar tregua ni siquiera para digerir la dureza de lo que se muestra en pantalla. Su emisión en lineal en Antena 3 se complementará con una programa especial después que busca ampliar el universo de La catedral de mar. La confianza en el éxito de este proyecto es tal que su distribución internacional ya está cerrada. Correrá a cargo de Netflix, que se ha convertido en la casa de algunos de los grandes éxitos de la producción española reciente como La casa de papel y El Ministerio del Tiempo.