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Atribuido a Caravaggio un cuadro aparecido en Roma

L'Osservatore Romano' anuncia el hallazgo de un lienzo que podría pertenecer a Michelangelo Merisi

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Un nuevo cuadro del pintor italiano Michelangelo Merisi, más conocido por el nombre de su localidad de origen, Caravaggio, podría haber sido descubierto por casualidad en una de las propiedades que la Compañía de Jesús tiene en Roma, según anunció ayer L'Osservatore Romano.

El cuadro, que representa el martirio de San Lorezo, es 'estilísticametne impecable', según el diario vaticano, que subraya 'la luz que desde el fondo oscuro sacude y moldea con relámpagos la superficie'.

El diario del Vaticano llevaba ayer el hallazgo en su portada

En el lienzo, cuya imagen ocupó ayer la portada del periódico, un joven desnudo y tumbado sobre una mesa envuelta en llamas parece perder la voz en un último suspiro boquiabierto, como pidiendo ayuda. Para el diario, son evidentes las similitudes con otros cuadros de Caravaggio, entre los que cita la Conversión de San Pablo, El martirio de San Mateo o Judit y Oloferne.

Aún así, la autoría no está ni mucho menos confirmada: 'Es fácil caer en la tentación entona el diario a modo de precaución de querer que se trate a toda costa de un Caravaggio, dado la escasa producción que se conserva suya. Habrá que esperar, en todo caso, a próximas investigaciones que lo confirmen.

Caravaggio es el gesto. En otro tiempo se sabía que en la representación de la figura humana, el gesto expresivo en es portador privilegiado de la carga psicológica o, más exactamente, es el gran responsable de la capacidad afectiva de la composición.

Resalta las similitudes con El martirio de San Mateo'

Las composiciones habituales del pintor italiano ofrecían ejemplos sorprendentes de estilo tumultuoso. Siempre un torbellino de figuras, como en El martirio de san Mateo (1600), todas ellas llevadas al máximo de expresividad por sus gestos: agresión, abandono, horror y sorpresa, espanto. Todo ello producido apoyándose en la labor prodigiosa del dominio de una técnica tremendamente eficaz: haces de luz que iluminan alternativamente los movimientos o los esconden entre tinieblas.

Caravaggio significó la llegada de la ambigüedad entre lo real y lo artificial dentro de la pintura de género e impuso el entredicho a la esclavitud de los protocolos de la Contrarreforma religiosa por los que sólo se autorizaba el libre vuelo a la capacidad creadora del artista cuando esta no afectaba esencialmente al tema encargado a ilustrar.

Antes tuvo que vaciar el decorado en el que se inscribían esas composiciones tumultuosas y trazar enérgicamente las figuras para concentrar toda la atención en los gestos más insignificantes como un dedo índice, tal y como ocurre en La vocación de San Mateo de San Luis de los Franceses' (1600). No está de más recordar que esta manera de trabajar es afín a las enseñanzas de Leonardo, que dejó especificadas en su Última cena con la tensión dramática producida por el encadenamiento de gestos, que llega a poner en movimiento hasta 130 dedos que se mueven al compás de las miradas.

Los gestos expresivos son uno de los grandes medios a los que acudió Caravaggio para poner a su disposición las reacciones comparables a las de lo vivido. Junto a la perspectiva, el efecto fisionómico fue para Caravaggio una segunda perspectiva, la perspectiva psíquica. 'El arte de los gestos se trata de la elocuencia muda; es decir, de un silencio parlanchín', como escribió Giovanni Bonifacio en el más antiguo y notable de los tratados sobre los gestos. Desde luego, Caravaggio buscó en los movimientos del cuerpo la comunicación del afecto interior de sus personajes.

Los restos mortales del maestro del barroco fueron identificados el pasado junio gracias a una investigación que incluyó la prueba del carbono 14. Estaba enterrados en Porto Ercole, una localidad de la toscana, y fueron exhibidos por primera vez el pasado día 4.