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Bildu planta a los príncipes en la apertura de la Universidad de los cocineros

El lehendakari, Patxi López, reprocha la ausencia: "El cargo está a veces por encima de las apetencias particulares", dice.

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El Basque Culinary Center (BCC) ha abierto sus puertas para albergar a la primera facultad española de Ciencias Gastronómicas, ubicada en San Sebastián, y que aspira a 'llevar la cocina al mundo del conocimiento', según Joxe Mari Aizega, director del centro.

A la inauguración acudieron los príncipes de Asturias, además del lehendakari, Patxi López, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y algunos ilustres cocineros, y con la ausencia destacada de las autoridades municipales de Bildu, descontentas con la representación de la monarquía.

Ni la máxima autoridad institucional de Gipuzkoa, el diputado general, Martín Garitano, ni el alcalde de la ciudad, Juan Karlos Izagirre, ambos de Bildu, por considerar que los príncipes constituyen un símbolo de la 'negación del pueblo vasco'.

El lehendakari, Patxi López, ha reprochado a ambos su ausencia: 'El cargo está a veces por encima de las apetencias particulares', ha señalado. 'Es una pena' que Garitano e Izagirre no hayan estado presentes en un acto 'que refleja lo que ha sido la unidad y el consenso de todas las instituciones de este país por poner en marcha un proyecto que le sitúa en el mapa del mundo', ha agregado.

'Los cocineros de Euskadi -ha proseguido- nos demuestran qué es lo que tenemos que hacer en el conjunto del país, porque ellos toman el producto propio, lo miman, innovan con él a través del conocimiento y la tecnología, y se dejan influir en la globalización para conseguir un altísimo valor añadido que es capaz de competir y ganar en el mundo, que es lo que tenemos que hacer en otros ámbitos'.

El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha opinado que Garitano 'no está a la altura' porque la inauguración del BCC 'es una cosa positiva para Gipuzkoa' y algo 'normal', que 'ayuda a que se conozca en el mundo y en el conjunto de España esta nueva infraestructura'.

El BCC, perteneciente a la Universidad de Mondragón, es un centro pionero que trata de consolidar la fuerte consolidación de la cocina vasca, la que cuenta con más estrellas michelín de España y un reconocimiento internacional.

En centro, ubicado en el Parque Tecnológico de Miramón, cuenta con una inversión de más de 17 millones de euros, de los cuales, una gran parte ha sido subvencionada por el Ministerio de Ciencia e Innovación. También el Gobierno y la Diputación regionales han contribuido, así como empresas privadas como Fagor o Eroski. Son varios los cocineros de renombre que han puesto su imagen y capital para hacer realidad este proyecto innovador, de la talla de Juan Mari Arzak, Martin Berasategui y Karlos Arguiñano.

Los 56 alumnos, elegidos de entre un total de 320 aspirantes, podrán estudiar el Grado en Gastronomía y Artes Culinarias, donde recibirán una formación que les lleve a dominar todas las facetas, desde los fogones a la gestión administrativa de la restauración. Las listas ya están cerradas y 400 alumnos están en la lista de espera de este curso, cuya matrícula cuesta 8.000 euros. Para complementar la formación, el BCC ofrece la posibilidad de cursar un máster en Innovación y Gestión de restaurante, así como varios cursos de formación continua relacionados con el mundo de la restauración.

El proyecto comenzó a forjarse definitivamente hace un año, cuando el presidente del consejo, el chef Ferrán Adrià, eligió al resto de la corporación, con nombres como el italiano Massimo Bottura, el francés Michel Bras y el japonés Yukio Hattori. Así, pretenden ampliar su proyección internacional, con un total de ocho chefs que 'han cambiado la historia de la cocina' y que presidirán las clases magistrales. De esta forma, el Consejo pretende dar proyección internacional a esta iniciativa pionera.

Adrià ha considerado que el centro es un proyecto 'de los cocineros vascos' que le pidieron expresamente presidir este consejo. 'Es el sueño de una gente que hace años creyó que la cocina iba a ser algo importante en la sociedad', aseguró, destacando que el centro que potenciará 'el gran valor socioeconómico' de la cocina, y no sólo su vertiente lúdica.