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Bob Odenkirk: "Saul Goodman es un mercenario en su visión del mundo"

‘Better Call Saul’ acaba de estrenar su tercera temporada bajo la promesa de creadores y reparto de que Jimmy McGill ha comenzado a convertirse en Saul Goodman, el abogado “mercenario” de ‘Breaking Bad’. Bob Odenkirk, ha estado en Madrid junto a Rhea Seehorn y ha reconocido la poca simpatía que le despierta esa versión más oscura de su personaje.

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Bob Odenkirk y Rhea Seehorn, protagonistas de 'Better Call Saul'.

La conversión de Jimmy McGill en Saul Goodman ha comenzado y no hay vuelta atrás por mucho que ni siquiera el actor que da vida a los dos, Bob Odenkirk, quiera que esto suceda. “Querría que tardara más tiempo porque me gusta Jimmy McGill y no me gusta demasiado Saul Goodman”, reconoce ante un grupo de periodistas en la jornada de prensa organizada por Movistar+ por el reciente estreno de la tercera temporada de Better Call Saul. La metamorfosis de Jimmy en Saul es algo que no complace a un sector de los seguidores pero que se esperaba desde que hace dos años AMC se atreviese con el spin-off de uno de los personajes menos queridos de Breaking Bad obteniendo como resultado una serie a la altura de su predecesora en cuanto a calidad e impronta en el panorama seriéfilo.

El camino prometía no ser sencillo. Con la cantidad de personajes que había para escoger eligieron a uno tan poco popular. Sin embargo, Vince Gilligan y Peter Gould sabían muy bien lo que se hacían cuando escogieron a este picapleitos tan poco de fiar y en ocasiones hasta repulsivo por su comportamiento. En 2015 presentaron a Jimmy McGill –así se llamaba Saul Goodman antes de tener que cambiarse el nombre– y espectadores y crítica se rindieron a sus pies. Ahora, con la tercera temporada recién estrenada (aquí puede verse los martes en Movistar Series a partir de las 22:30 horas), Bob Odenkirk ha pasado junto con Rhea Seehorn por Madrid para hablar del spin-off que protagoniza, de la serie madre en la que se dio a conocer el personaje y del futuro que le espera.

Saul Goodman empieza a asomar y nadie puede pararlo. El único consuelo es que la transformación no será completa en los diez capítulos que componen la tercera temporada. “Se presenta ya como Saul Goodman y toma algunas decisiones que creo que, decididamente, no son de Jimmy McGill, sino claramente de Saul. Nos estamos acercando mucho a su conversión y, de alguna manera, lo necesitamos porque creo, y en esto estoy de acuerdo con los creadores de la serie, que después de que sea Saul hay aún mucho más que contar. […] Nos movemos hacia allí en la tercera temporada, pero creo que entraremos de lleno en la cuarta”, aclara Odenkirk.

En la misma línea, y sin muchos spoilers, se mueve su compañera en la ficción Rhea Seehorn (Kim Wexler en la serie), quien defiende que Better Call Saul es “una serie dramática que tiene notas de humor negro más que una serie cómica que luego tenga un componente dramático. Pero, por otra parte, en la tercera temporada hay quizás más elementos de comedia porque empezamos a ver atisbos de Saul y de todas sus locuras y ese personaje desorbitado que es”. Esta nueva tanda de episodios la define de forma muy gráfica: “Es increíble lo que han hecho los guionistas tejiendo todas esas tramas y al mismo tiempo esa sensación de tren desbocado que sabes que se va a estrellar contra un muro en cualquier momento […]. Pasas por una especie de montaña rusa de humor, miedo, tragedia… En fin, de todo un poco”.

Jimmy McGill versus Walter White

"Saul es un mercenario en su visión del mundo. Toma sus decisiones consciente de aprovecharse de todo y todo el mundo todo lo que pueda"

La gran promesa de esta temporada es empezar a comprender cómo alguien tan bien intencionado la mayoría de las veces inicia el camino hacia alguien totalmente opuesto. “Jimmy es alguien que se preocupa por otras personas. Hace algunas cosas malas a personas con las que está enfadado o se deja llevar por sus estafas y hace daño a la gente, pero sin querer. Saul es un mercenario en su visión del mundo. Toma sus decisiones consciente de aprovecharse de todo y todo el mundo todo lo que pueda. Hay gente así, que ve el mundo como un tablero de juego, sin que importe quién sale herido, y no me gusta esa gente”, sentencia Odenkirk.

Una explicación que no deja de guardar cierto paralelismo con el arco vivido por Walter White. “Podías apoyar y tener simpatía por Walter White en su viaje cuando empezó, pero conforme fue pasando el tiempo, se volvió una persona malvada porque eligió hacerlo”, recuerda como respuesta a la pregunta de qué diría a los fans que se cuestionan si dejar la serie por no querer ver a Jimmy, al que adoran, convertido en Saul, al que odian.

Walter White acabó como acabó, pero para Jimmy/Saul hay una esperanza y se llama Gene Cinnabon, que es la identidad que adopta cuando huye al final de Breaking Bad y cuya historia se ve al principio de cada capítulo en blanco y negro en Better Call Saul. Una parte de la biografía de este abogado camaleónico en la que Odenkirk ve tanto “potencial” porque “está escondiéndose, pero quizás pueda dejar de hacerlo. Walter White está muerto, así que podría reaparecer. Sería interesante ver cómo se convierte en otra versión de sí mismo, quizás con algo de sabiduría de todas estas experiencias”.

¿Un posible final feliz? Odenkirk no lo ve claro, aunque sí hay algo que le gustaría: “Ya hemos visto que Vince Gilligan y Peter Gould no suelen escribir finales felices. Pero espero que vayan contra sus instintos en ese caso. Creo que sería interesante y genial que hicieran un reflejo inverso de Breaking Bad y viéramos a Jimmy convertirse en una buena persona, estable, al contrario que Walter White, que se volvió inestable y malvado. Sería un viaje interesante, más allá de la manera en la que podría reflejar Breaking Bad”.

Para el final aún falta mucho, de momento Jimmy sigue en la lucha por querer ser abogado y que su hermano, que siempre se ha avergonzado de él y le ha puesto piedras en el camino, reconozca su valía, algo que solo parece ver Kim. “Su hermano tiene un pasado con él, y conoce el pasado de Jimmy. De joven, era un sinvergüenza y un tramposo, y Chuck siempre va a verlo así. Pero su hermano tiene también un profundo resentimiento hacia él por la situación con su madre y porque estaba celoso. Creo que Kim respeta a Jimmy. No está segura de si está preparada para llegar hasta el final con la relación. Sabe que él es un poco liante, y esa es una cosa buena y también mala”, analiza el actor.

En el otro lado de esta curiosa relación se sitúa Kim, el único apoyo de Jimmy y quizá la razón de que no se haya convertido aún en Saul. Pese a su férrea moral y su empeño por seguir las normas, es capaz de hacer la vista gorda cuando se trata de él. “Ella toma la decisión específicamente de proteger a Jimmy y de no traicionarle ante su hermano y contar lo que ha hecho y eso es un dilema ético para ella. Podría haber protegido a Jimmy y haberse salido del caso [Mesa Verde] porque legalmente no es suyo, pero aun así toma la decisión de seguir adelante. Y eso también va a tener un impacto bastante importante en ella a nivel psicológico porque sabe que en realidad eso no lo tenía que haber hecho y la lleva a entrar en esa evolución, en esa espiral un poco descendiente en la que se está viendo inmersa”, recapitula Seehorn.

Las conexiones con ‘Breaking Bad’

"Hablando como un fan, porque yo no escribo la serie, quiero que Jesse Pinkman (Aaron Paul) vuelva"

Durante los últimos meses se ha hablado mucho de la posibilidad de que Bryan Cranston dirigiese algún episodio, algo que Odenkirk aplaude aunque lo ve complicado por la falta de tiempo de su antiguo compañero de reparto. En esta temporada quienes vuelven son Gus Fring (Giancarlo Esposito) y Hector Salamanca (Mark Margolis). Hecho sobre el que Seehorn pone cierto énfasis como fan declarada de Breaking Bad que es. “Me apetece muchísimo ver la evolución en esta temporada que aparecen Gus y de nuevo Héctor Salamanca, que era un personaje que me fascinaba con su timbre, y ver quiénes eran cinco años antes de Breaking Bad. Antes de convertirse, en el caso de Gus, en el controlador de ese imperio de la droga del suroeste porque ves ya indicios de esa maldad y de ese control total de su imperio pero todavía no está ahí, ves solo un atisbo de en lo que se va a convertir”.

Por su parte, Odenkirk tiene muy claro con quien le gustaría reencontrase de nuevo en Better Call Saul. “Hablando como un fan, porque yo no escribo la serie, quiero que Jesse Pinkman (Aaron Paul) vuelva. Y creo que debería volver a este mundo. También creo que Hank (Dean Norris) debería volver, porque conocía a Saul. Cuando se encuentran por primera vez en la entrada de la comisaría, ya se conocían, y creo que deberíamos ver algo más de eso”. Ahí queda eso.