Publicado: 29.01.2014 09:44 |Actualizado: 29.01.2014 09:44

'Brokeback Mountain' se estrena sin alardes en el Real

Buena acogida del público madrileño a la adaptación operística de esta historia de amor entre dos vaqueros. El montaje peca de frío y sobrio

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La adaptación operística de la obra literaria Brokeback mountain consiguió entusiasmar anoche a la mayor parte del público del Teatro Real, aunque para muchos este experimento nacido a partir de una obra literaria que más tarde fue llevada al cine no logrará pasar a la historia de la música.

La obra, cuyo estreno mundial ha tenido lugar este martes, ha puesto en pie a un gran número de personas al final de la representación, ha logrado largas ovaciones e incluso ha arrancado varios "bravos" al público. Sin embargo, la emoción no fue unánime en toda la sala, logrando menos adeptos en las primeras filas.

Sin duda, se trata de una de las obras más arriesgadas y controvertidas de los últimos tiempos en cuanto a temática, ya que narra la relación de amor entre dos hombres vaqueros. A pesar de ello, su puesta en escena ha sido comedida y discreta, incluso "fría" para algunos de los espectadores que quizás esperaban que la homosexualidad fuera abordada en el coloso madrileño con menos restricciones y más realismo.

Los momentos de pasión se han limitado a abrazos y caricias, la sexualidad ha sido anecdótica e inocente y los escasos besos en ocasiones han sido fingidos. Prudente hasta convertir esta historia de un romance furtivo en un drama aún más presente en la historia que el propio amor.

El marco escénico en el que se ha desarrollado esta historia ha sido impecable: junto a sus protagonistas, Ennis del Mar y Jack Twist, aparece siempre presente a través de una proyección casi constante el paisaje de Brokeback Mountain, las montañas peligrosas y aisladas que han servido como habitáculo en el que los protagonistas han refugiado un amor imposible.

Su autor, Charles Wuorinen, ya explicó ante los medios que esta obra se aleja del "sentimentalismo" que derrocha la película de Ang Lee, ganadora de tres premios Oscar: mejor director, mejor guión adaptado y mejor música original.

Las diferencias con la película son notables y, según matizó, ya existían entre la propia novela y el filme. Volviendo a los orígenes del puño y letra de la autora de la novela y del libreto, Annie Proulx, lo que se ha visto en escena esta noche es una historia oscura y tenebrosa que sí será recordada por abordar un tabú hoy vigente sin caer en el tópico ni en lo previsible.

Brokeback mountain es una de las producciones del Teatro Real que más han ilusionado al exdirector del Teatro Real y ahora consejero Gerard Mortier, presente en el estreno de esta noche, a pesar del tratamiento contra el cáncer que está recibiendo. Se trata de un encargo que Mortier dirigió al compositor Wuorinen y que ha contado también con la propia autora de la obra homónima para la elaboración del libreto. Director y escritora también han sido ovacionados por el público al final de la representación.

A pesar de las críticas que ha recibido Mortier por no contar con compositores y obras españolas, la próxima temporada tendrá lugar el estreno de dos de las tres obras que encargó a compositores nacionales. Son: El público, compuesta por Mauricio Sotelo y basada en la obra de Federico García Lorca; La ciudad de las mentiras, realizada por Elena Mendoza y basada en el texto de Juan Carlos Onetti; y El otro, de Alberto Posadas, basada en una obra de Miguel de Unamuno.